viernes, 31 de diciembre de 2010

¡Feliz Año Nuevo!


Aquí me tenéis, en mi estado usual, es decir, haciendo el payaso. Aunque los años…y los chascos me van volviendo más formalita, no lo puedo evitar, metida en ambiente me sale la vena cómica. Luego me arrepiento, porque mi imagen queda para la posteridad en fotos y vídeos, pero… ¿y lo bien que me lo estaba pasando?

Por eso, le echo valor y os felicito de esta guisa, deseándoos que el 2011 deje atrás todo lo chungo que halláis tenido y que os traiga toda suerte de bienes, sin que falten las más importantes: SALUD, TRABAJO y AMOR, que todo lo demás viene por añadidura. Y por supuesto, que nunca os falte la alegría de vivir y de compartir todo lo bueno de vuestra vida con los demás. ¡Feliz Año Nuevo!

jueves, 30 de diciembre de 2010

CAPRICHO #163: Magret de pato caramelizado



Y aquí está el plato principal del Día de Navidad: Magret de pato caramelizado.


Es una delicia que ya hice el año pasado y que a mis hijos les encantó, así que pensé. ¿Para qué complicar la cosa? Esto es éxito seguro.”


Es superfácil de hacer: cogemos dos magrets de pato, les hacemos unos cortes a lo ancho, como para sacar filetitos, pero sin llegar a cortar la grasita. Ponemos una sartén al fuego, añadimos sal y cuando está bien caliente colocamos encima los magrets, con la piel hacia abajo; marcamos bien y vamos haciéndolos por ambas caras. Una vez que vemos que está la carne doradita, cogemos mermelada de naranja y la vertemos sobre los magrets, insistiendo en que penetre bien entre los filetitos, y vamos, a fuego suave, caramelizándolos. Una vez dorados, los sacamos, cortamos y emplatamos.


Yo los acompañé con arroz salvaje salteado: es un puntazo, en una sartén con abundante aceite caliente, añadimos 2 cucharadas de arroz salvaje, éste se abrirá y aumentará de tamaño como si fuera un tipo de extrusionado. Inmediatamente, colamos el aceite sobre otra sartén, escurrimos el arroz en el colador y después sobre papel absorbente, después añadimos un poquito de sal y listo. Es curioso, porque está muy crujiente y sabe como a palomitas. Hacemos esta operación tantas veces como nos haga falta arroz.


Este arroz no es en realidad arroz, sino una especie de gramínea que crece en zonas pantanosas de Canáda, y dicen que es estupendo para ensaladas, habrá que probarlo.

CAPRICHO #162: Endivias asadas con salsa roquefort



Para el día de Navidad aposté por un entrante muy rico que vi hacer a Karlos Arguiñano hace unos días en su programa de las tardes: endivias asadas con salsa roquefort.


Para empezar, limpié bien las endivias (una bandejita de 6 unidades), y las puse a cocer en una cacerola con abundante agua hirviendo y sal. Cocí unos 15 minutos, las saqué, escurrí y dejé templar.


Mientras, en una sartén con un pelín de aceite, salteé unos ajetes tiernos (una bandeja de 150 grs.), los más gorditos los partí por medio a lo largo, añadí sal y dejé que se doraran un poquito. Apagué y reservé.


A continuación, cogí las endivias y las abrí a lo largo, por la mitad a modo de libro, las fui rellanando con unos cuantos ajetes, las cerré y las envolví individualmente con 1 loncha de jamón. Las fui colocando en una rustidera. Una vez todas listas, añadí un chorrito de aceite por encima y las horneé a 180º durante 10-12 minutos.


Las presenté de la siguiente forma: dos endivias por plato, pinceladas con el juguillo que habían soltado en la bandeja y regadas con un poquito de salsa roquefort.


Para la salsa roquefort, en un cazo vertí 1 vaso de nata, 1 vaso de caldo de verduras, 100 grs. de queso roquefort y dejé reducir, removiendo para que se ligara bien, rectifiqué de sal y listo.

CAPRICHO #161: Tiramisú



Y ahora os muestro el postre de Nochebuena, un tiramisú riquísimo que no es obra mía, sino de mi marido, que lo borda. Hay muchas formas de hacer el tiramisú, pero ésta es una muy fácil que nos enseñó una compañera de trabajo y es postre obligado en estas fiestas.


Para empezar, hacemos una buena cafetera de café (nosotros usamos descafeinado, ya estamos así), le añadimos azúcar y un chorrito a discreción de ron añejo.


Montamos la crema de tiramisú: en la batidora montamos 1 brick de nata y le añadimos ½ tarrina de queso mascarpone; mezclamos bien (esto lo hacemos dos veces, porque el vaso de la batidora no es muy grande, es decir, en total usamos dos bricks pequeños de nata y una tarrina de mascarpone).


Cogemos bizcochos de soletilla y vamos colocando una primera tanda de bizcochos, los emborrachamos con la mezcla café-ron, colocamos encima una capa de nata-mascarpone y espolvoreamos con cacao en polvo; vuelta a empezar: tanda de bizcochos emborrachados, tanda de crema, hasta lo que queramos de alta (nosotros gastamos un paquete y medio de bizcochos, pero eso depende del tamaño de la fuente donde se presente la tarta), terminando siempre con una capa de nata-mascarpone espolvoreada con cacao en polvo. Después al frigorífico hasta el momento de servir.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

CAPRICHO #160: Paletilla de cochinillo al horno



¡Jo, qué estrés! ¡Menudas vacaciones! Mira que son bonitas estas fechas, pero esto es como una especie de ciclón: tres semanas mal contadas en las que, por lo menos, yo, no paro de correr. Hay que pensar en las cuatro comidas importantes: Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo,…menos mal que en Reyes comemos fuera. Hay que medio ordenar la casa (la limpieza a fondo vendrá después, cuando todo vuelva a su ser), eso sí, contando con todos por medio y sin madrugones. Compras… qué si los días especiales, que si el resto de los días, y encima echarle una manilla a los Reyes Magos, para que no se agobien mucho los pobres (¡ojito! que “ellos” SOLO trabajan una noche al año).


Así que hoy ¡por fin! me siento delante del ordenador y quiero mostraros parte de lo que comimos en Nochebuena, algo muy sencillo de hacer pero muy rico, que era la primera vez que lo probábamos pero que no será la última: paletilla de cochinillo al horno.


Aunque hubo más cositas ricas en la mesa, yo destacaría la paletilla como plato principal, y el postre, un tiramisú que a mi marido le sale bordado.


El modo de preparar la paletilla es muy fácil: precalenté el horno a 180º, mientras cogía la temperatura, con una aguja, pinché repetidas veces la piel de la paletilla, le unté manteca de cerdo con la brocha y la salé. La coloqué en la fuente del horno con la piel hacia abajo y la metí en el horno durante una hora. Pasado el tiempo, le di la vuelta y volví a untarle manteca. Así la tuve, cerca de dos horas más hasta que la piel estuvo doradita, doradita.


La guarnición vino de la mano de Mª José, de Hecho en casa, con unas cebollitas francesas y unos tomatitos cherrys confitados: puse a sofreir a fuego lento en una cazuela con aceite unas 1o cebollitas francesas peladas y cortadas por la mitad, salpimenté; cuando estaban blanditas añadí 60 grs. de azúcar, 3 cucharadas soperas de vinagre de Módena y 3 de salsa perrins. Dejé cocer unos 5 minutos y añadí por último unos 12 tomatitos cherrys, dejando sofreir unos minutillos más, moviendo la cazuela para que se mezclaran bien los ingredientes. La cebolla confitada ya la había probado antes, pero los tomatitos confitados fueron una sorpresa pero que muy agradable.


Por cierto, fueron 3 las paletillas que cayeron, el año que viene, caerá el resto de Babe, je, je…

sábado, 25 de diciembre de 2010

¡Feliz Navidad!


Desde 1990, un niño austriaco enciende una luz en la gruta donde nació Jesús, en Belén y la lleva a Austria, donde, desde Viena, con una hermosa ceremonia se reparte al resto del mundo. El pasado 17 de diciembre llegó a Málaga y se repartió entre todas las iglesias de la diócesis, de manera que todos aquellos que quieran tenerla, sólo tienen que acercarse a su parroquia, con velas o un farolillo para poder tenerla en casa. Es la Vela de la Paz de Belén.

En nuestra parroquia se repartió anoche, en la Misa del Gallo, y muchos íbamos preparados con nuestros farolillos para poder llevarnos un poquito de tan hermoso regalo de navidad.
Por eso hoy quiero aprovechar para poder pasaros a todos un poquito de esta Luz, para que os alumbre no sólo durante estas fiestas, sino durante todo el año, y que os caliente el corazón y os ilumine el camino.

¡Feliz Navidad desde el corazón!

lunes, 20 de diciembre de 2010

CAPRICHO #159: Tarta de trufa



Hoy es el cumpleaños de mi hijo mayor, y aunque el menú de este mediodía será a su gusto, como estamos en época de exámenes y final de evaluación, decidimos celebrar el evento con dos días de adelanto, así que el sábado hubo fiesta en casa y le preparé esta rica Tarta de Trufa como sorpresa; la foto no hace honor a lo rica que estaba, en la mesa sólo se escuchaban “umss” y “ohsss” mientras dábamos cuenta de ella, y eso que éramos unos diecisiete entre grandes y chicos.


Como siempre digo, lo mío no es la repostería, hubo algún percancillo que se pudo solucionar durante la elaboración y el resultado es que no quedó tan bonita como yo quería, eso sí, rica estaba un rato.


Para empezar, casqué 4 huevos, separando las claras de las yemas; éstas últimas las batí con 3oo grs. de azúcar hasta que adquirieron una consistencia cremosita (salió algo dulce para mi gusto). Les añadí 4 cucharadas de agua y 175 grs. de harina tamizada, además le añadí unos 6 grs. de levadura en polvo. Batí para ligar bien.


Después fui agregando, poco a poco, las claras batidas a punto de nieve. Removí y removí hasta obtener una masa homogénea que vertí en un molde previamente engrasado y que puse en el horno precalentado a 170º.


El bizcocho fue subiendo y adquiriendo una vista muy apetitosa pero se me ocurrió abrir el horno antes de tiempo para ver si estaba ya hecho y ¡¡¡ooohhhh!!! se me bajó a la mitad, así que cuando ya estuvo cuajado, sacado y enfriado no lo pude abrir por la mitad como era mi pensamiento, para rellenarlo, así que mi marido solucionó el desaguisado: decidió bañarlo con un almíbar hecho con 1 vaso de agua, ½ de azúcar, la piel de un limón, ½ rama de canela y un chorrito de cointreau que estuvo cociendo unos 10 minutos. Después sólo quedó cubrirlo con la crema de trufa: fundí al baño María 200 grs. de chocolate de cobertura con dos cucharadas de mantequilla, dejé enfriar sin que volviera a cuajar y le añadí un brick de 200 ml de nata montada. Removí bien hasta que quedó la crema espesa y homogénea. Cubrí el bizcocho y lo adorné con chocolate blanco rallado y trufitas.


Espero que la próxima vez me quede más vistoso y prometo no abrir la puerta del horno antes de hora.

domingo, 12 de diciembre de 2010

CAPRICHO #158: Tarta helada de aguacate



Bueno, y para terminar algo fresquito, ¿qué tal una Tarta helada de aguacate?


Lo de helada le vino por añadidura debido a un error de cálculo. Lo primero fue hacer la base de la tarta con 10 galletas María de las cuadradas, trituradas y mezcladas con mantequilla que coloqué en la base del molde y que metí en la nevera mientras hacía el relleno.


Para éste, pelé y trituré dos aguacates gorditos, y los rocié con zumo de limón para que no se pusieran negros.


En unos 200 ml. de agua caliente disolví 3 hojas de gelatina neutra (aquí fue seguramente donde cometí el fallo, o bien necesitaba menos agua o el doble de gelatina).


En el vaso de la batidora monté un brick pequeño de nata.


Bueno, en la gelatina disuelta, añadí 100 grs. de azúcar, los aguacates machacados y la nata montada, removiéndolo todo muy bien. Vertí la mezcla sobre la base de galletas y la metí en el frigorífico. Como pasadas las horas veía que aquello no se cuajaba pues se me ocurrió meterla en el congelador y ¡voilá! la tarta quedó perfecta. Sólo quedó desmoldarla para servirla, espolvorearle por encima coco rallado y dejar que atemperara un poco para poderla cortar.


El sabor, realmente curioso, no dije de qué era hasta que no se la comieron y ninguno acertaba a adivinar de qué era.

CAPRICHO #157: Solomillo de cerdo glaseado con cerveza negra



¿Vamos a por el segundo? ¿Qué tal algo de carne? ¿Os apetece un Solomillo de cerdo glaseado con cerveza negra?

Ya había utilizado cerveza rubia para cocinar, pero llevaba un tiempo queriendo meterle mano a esta receta que me llamaba soberanamente la atención, por lo de la cerveza negra sobre todo.

Para empezar, limpié de grasas y corté en tacos dos solomillos de cerdo, los salpimenté y los marqué a fuego fuerte en una sartén con un chorro de aceite de oliva. Los retiré y reservé.

En la misma sartén, salteé 10 cebollitas francesa y dejé que se doraran, puse el fuego medio y añadí poco a poco una lata de cerveza negra de 33 cl. Cuando empezó a hervir, puse el fuego al mínimo, y espolvoreé 1 c/c de canela, otra de jenjibre molido, 4 c/s de azúcar moreno y sal fina.

Añadí 100 grs. de zanahorias baby y dejé que espesara la salsa. Finalmente, incorporé el solomillo a la sartén para que se glaseara con la salsita.


Lo que más nos llamó la atención del plato fue el toque de canela, que dejaba un gusto pero que muy agradable en la boca así que aprovecho para presentarlo como mi segunda opción al I Concurso de Recetas para Invitados de Carmela en su blog "Los inventos de Carmela", ya que me parece un plato que no deja indiferente a ningún invitado que queramos sorprender.


¡Ah! Y todavía nos queda el postre.

CAPRICHO #156: Crema de mariscos en cestillo de hojaldre




Y pasamos al primer plato, una rica Crema de mariscos en cestillo de hojaldre que he hecho por primera vez, para probar cositas de cara a esta fiestas y con la que aprovecho para presentarme al I Concurso de Recetas para Invitados que organiza Carmela en su blog "Los inventos de Carmela".




Aparte de lo rica que está esta crema, lo original es la presentación. Lo primero fue hacer los cestillos; para ello, coloqué 4 cuencos resistentes al calor boca abajo y los forré con papel de hornear. Después descongelé una lámina de hojaldre y corte 4 cuadrados con los que forré cada cuenco. Los horneé hasta que estuvieron listos y los desmoldé una vez fríos, con cuidado.












Ya tenía hecho los cestillos, así que me puse manos a la obra con la crema: Pelé 12 langostinos y 1 carabinero bien gordito, y monté 4 brochetas con los cuerpos pelados. Reservé.



En una cazuela con aceite sofreí media cebolla y una zanahoria pequeña muy picaditas, las cáscaras del marisco y sal a fuego suave para que no se dorara la cebolla, apretando bien las cabezas para que saliera todo su jugo. Añadí 2 cucharadas de arroz, unas hebras de azafrán y un chorrito de vino blanco y rehogué unos 5 minutos. Después vertí caldo de pescado (más o menos 1 litro), rectifiqué de sal y dejé cocer unos 20 minutos.



Pasado este tiempo, trituré con la batidora y pasé el puré por un colador de trama pequeña, quedando una crema fina, añadí un chorrito de brandy y 3 cucharadas de nata líquida. Dejé cocer unos minutillos más.



Llegado el momento de emplatar, coloqué los cestillos sobre unos platos hondos (para prevenir accidentes), vertí dentro de ellos la crema y adorné con las brochetas pasadas por la plancha.



Como era lógico, los cestillos acabaron rompiendose, pero está muy sabrosa la mezcla del hojaldre y la crema.





Como veréis, lo mío no es la repostería, los cestillos quedaron algo "amorfos" pero la presentación resultaba vistosa.

CAPRICHO #155: Capricho de quesos in salatto



Hoy es el día de mi santo y el de mi madre también, así que lo hemos celebrado en familia, con un almuerzo de rechupete, con unas recetas nuevas que tenía muchísimas ganas de hacer, y todo el esfuerzo y el campo de batalla en que ha quedado convertida la cocina han valido la pena, porque hemos disfrutado muchísimo.


En primer lugar, empezamos con un Capricho de quesos in salatto, una ensalada de esas que te dejan sin palabras, superfácil de hacer pero que te sorprende; sólo hace falta una bolsa de ensalada variada de la que más nos guste, y un surtido de los quesos que más nos gusten, cortados en daditos: queso azul, queso curado, emmental, burgos, queso lonchas,....


Aunque la ensalada viene lista para usar, siempre me gusta refrescarla bajo el grifo y centrifugarla; una vez escurrida, le incorporo los quesos y mezclo bien. Después la aliño con mermelada de frutos del bosque desleída con un poquito de agua para que esté más fluída. Remuevo bien y la dispongo en una fuente. Por último, decoro con varios medallones de queso de cabra pasados por la plancha y espolvoreados con hierbas provenzales. ¡Una auténtica delicia!


Y aún queda más...

sábado, 11 de diciembre de 2010

CAPRICHO #154: Chuletillas de cordero a la barbacoa



Bueno, ya iba siendo hora de publicar lo que vino antes de la rica tarta Sächer que duró un asalto. El plato no puede ser más sencillo de hacer, pero ¡estaba de rico!: Chuletillas de cordero a la barbacoa.

El único misterio de estas chuletillas es que preparé una salsa con miel de caña y salsa de soja (las cantidades a ojo) y pincelé las chuletillas antes de ponerlas en la barbacoa bien caliente. La cocina se fue llenando de un olorcillo delicioso. Casi al final, añadí un poquito de sal Maldon.

Las acompañé de champiñones salteados al vino blanco y patatas a lo pobre. En la mesa no se escuchaba ni mú.

domingo, 5 de diciembre de 2010

CAPRICHO #153: Tarta Sächer



En primer lugar, un saludo a todos. Llevo varios días sin publicar y es que ando superatareada. Sí que he podido visitaros y dejaros algún comentario, amén de copiar esas delicias que preparáis. Os quiero mostrar una maravilla de tarta con la que sorprendí a mi marido el pasado lunes por su cumpleaños, una riquísima Tarta Sächer que vino de la buena mano de Mª José y de su blog Hecho en casa.

Lo de la tarta tiene su historia: resulta que tenemos una heladería en la barrio, que se llama "Fragola" que hace los helados artesanos más ricos que hemos probado nunca, y no exagero, ya que viene gente de la otra punta de Málaga para llevárselos; abre de marzo a octubre y el último día oferta un 2x1 para liquidar existencias que forma largas colas hasta bien entrado el mediodía.

Resulta que entre sus exquisiteces, el año pasado estaba el helado de Sächer, que a mi marido le pirra, pero este año no lo hizo porque no tenía tirón en la zona, y andaba mi marido con el antojo, así que quise sorprenderle.

Seguí los pasos de Mª José al pie de la letra y os transcribo literalmente la receta:

Para el bizcocho:

6 huevos

120grs. de azúcar

100 grs. de mantequilla

150 grs.de chocolate fondant

100 grs. de harina

6 grs. de levadura

mermelada para el relleno (la tarta Sächer original la lleva de albaricoque pero a mí me gusta más como a Mª Jose, con la de frutos del bosque)

Para la cobertura:

90 ml de agua

30 ml de nata líquida

175 grs. de chocolate fondant

(yo no le añadí agua, y utilicé un brick de nata pequeño entero)

Elaboración:

Separé las claras de las yemas. Batí las yemas con la mitad del azúcar y monté las claras a punto de nieve con la otra mitad del azúcar. Fundí el chocolate junto con la mantequilla en el microondas y lo mezclé bien con las yemas batidas, añadí la harina y la levadura tamizadas, volví a mezclar y después fui incorporando con suavidad las claras.

Engrasé un molde desmontable y lo espolvoreé con un poquito de pan rallado (luego sale perfecto). Horneé a 180º aprox. hasta que la aguja salió seca.

Saqué y dejé enfriar antes de desmoldar. Una vez desmoldado, lo partí por la mitad y le puse una capa bien gordita de mermelada. Tapé con la parte superior.

Para la cobertura, en un cazo calenté la nata, cuando empezó a hervir, retiré y añadí el chocolate derretido de nuevo en el micro, removí bien y cubrí todo el pastel con ayuda de una espátula. Una vez fría la cobertura, adorné con galletitas de corazón y moras de chuches, porque no las tenía naturales.

Como veréis, le cayeron unos cuantos. Ahora dentro de unos días, le toca el turno a mi hijo mayor y se ha pedido una igual, no sé, a lo mejor lo sorprendo con otra distinta. Por supuesto que tan rico postre estuvo precedido de unas chuletas de cordero a la plancha que ya os enseñaré más adelante. La tarta no llegó al día siguiente.

jueves, 25 de noviembre de 2010

CAPRICHO #152: Bacalao a los quesos



En un intento de comer pescado otro día más de la semana aparte del sábado quise probar esta receta que tenía guardada, ya que mi primera opción era hacerla al ajoarriero, pero me faltaban la mitad de los ingredientes, así que me puse manos a la obra y cociné por primera vez este bacalao a los quesos, que no me defraudó para nada y que espero repetir muchas veces.

Para empezar, descogelé unos tacos de bacalao al punto de sal que tenía en el congelador; son buenísimos y no hay que añadirles sal porque sí que están en su punto. Una vez descogelados, los pasé por harina y los freí en una sartén con abundante aceite caliente. Los fui sacando y escurriendo sobre papel absorvente.

Mientras en un cazo, con una cucharada de mantequilla, derretí 50 grs. de queso gruyére, que me pirra, y añadí un brick de 200 ml de nata (hubiera estado mejor añadir más nata, para que quedara más salsita). y un pelín de sal. Dejé espesar y retiré del fuego.

En un fuente para horno, vertí la salsa y coloqué los tacos de bacalao encima, después una loncha de queso de fundir sobre cada taco y los gratiné hasta que se doró el queso (bueno, se me paso un pelín).

Para emplatar, acompañé de verduritas salteadas y napé con la salsa (creo que este plato se puede hacer con diferentes tipos de quesos, según el gusto del comensal, y que no defraudará para nada)

martes, 23 de noviembre de 2010

CAPRICHO #151: panecillos de sardinitas ahumadas con mermelada de tomate



Esta receta no tiene ningún misterio, ni es difícil de hacer, su elaboración es tan simple como el mecanismo de un chupete. Sirvió de tapa, acompañada de una cervecita, mientras se asaba el capricho #150. Hacía tiempo que tenía en la despensa una latita de sardinitas ahumadas, una conserva que nunca habíamos probado en casa, así que nos decidimos a abrirla, sacamos las sardinitas, las abrimos por medio y les quitamos la raspita, las colocamos en unos panecillos tostados y les pusimos por encima un poquito de mermelada de tomate, ¡está rico, rico estos panecillos de sardinitas ahumadas con mermelada de tomate!

lunes, 22 de noviembre de 2010

CAPRICHO #150: Revuelto de aguacates




Desde que acabaron la F.P. hace ya 25 años, menos el año de la mili (cuando todavía era obligatoria), todos los compañeros de promoción de mi marido nos hemos ido reuniendo una vez al año para vernos, y digo "hemos" porque no son sólo los que estudiaron juntos, sino además las mujeres o maridos, otrora novias y novios. Empezamos yendonos de cena, un año, ya todos casados, de playeo, en plan chiringuito con niños y todo, volvimos a las cenas sin niños, y ya vamos por la comida, por supuesto, sin niños (que ya son adolescentes), ¡lo que hace la edad!


Este año, curiosamente celebramos la comida en el mismo restaurante donde yo celebré mi boda, y como siempre, la carta, fantástica. Pedimos unos entrantes y cada uno eligió el segundo plato.


Curiosamente, en el apartado de revueltos había uno que decía "Revuelto de aguacates", y lo pedimos exclusivamente para ver que llevaba.


¡Está riquísimo y facilísimo de hacer! Así que este finde cayo uno, que tenía ganas de repetir.


En una sartén con un poco de aceite salteé un buen puñado de langostinos pelados y cuando estuvieron listos añadí otro puñado generoso de taquitos de jamón serrano y 4 huevos bien batidos con una pizquilla de sal; empezé a remover para romper la tortilla y casi al final añadí un aguacate bien hermoso (porque me pirran), cortado a trozos y removí con cuidadín para que no se despanzurrara. El resultado, el que veis en la foto.


Y, por supuesto, quiero dedicarle esta receta a todos los que estuvimos allí y a los que les fue imposible asistir este año pero que contamos con ellos para el próximo.




domingo, 21 de noviembre de 2010

CAPRICHO #149: Muslos de pollo asados con uvas



Esta receta la hizo hace unos días Karlos Arguiñano en su programa de Antena 3, pero con pato. Y como me llamó muchísimo la atención lo de las uvas, pues he probado a hacerlo pero con muslos de pollo, a ver qué tal y el resultado ha valido la pena; es una forma diferente de comer pollo asado y con una guarnición fuera de lo común: Muslos de pollo asados con uvas.


Para empezar, salpimenté un muslo de pollo por comensal (éramos 5) y reservé.


Después, en el vaso de la batidora trituré un buen puñado de uvas (Karlos usó las de Vinalopó, yo usé moscateles de Almería) y las colé en un cuenco hondo, para desechar pieles y semillas. Al zumo de uva añadí 1 cucharada sopera de salsa de soja (dice mi marido que huele a Ceregumil), 4 cucharadas de miel y 1 de salsa de tomate. Ligué bien.


Con la mezcla, pincelé los muslos y los introduje en el horno, precalentado a 220º. Cada 10 minutos, pincelaba con la mezcla, hasta que estuvieron listos (como cada horno es un mundo, no digo tiempo, el mío echa un montón y tengo que estar vigilando).


Ahora viene lo mejor, la guarnición: tenía reservado casi medio kilo de las uvas, enjuagadas y escurridas. Las puse a saltear en una sartén con aceite y después de dorarlas un poco les añadí la salsilla que quedó en el fondo de la rustidera donde asé los muslos. Dejé que cocieran un poquito más y fueron cogiendo un colorcillo dorado muy interesante.


Para emplatar, serví en cada plato un muslo, un buen puñado de uvas y patatas fritas que me pidieron mis hijos.

sábado, 20 de noviembre de 2010

CAPRICHO #148: Soufflé de puerros con mortadela



Me pirra el sabor del puerro, cuando lo estoy pochando me encanta el olor que se difunde por toda la cocina y me gusta ir cogiendo tirillas para comérmelas. También me encantan los soufflés, por eso uní estos dos gustos y dieron lugar a este Soufflé de puerros con mortadela.


Para empezar, cogí 4 puerros que lavé bien y corté en aritos. En una sartén con un poco de aceite los fui pochando a fuego medio. Salpimenté. Una vez listos, aparté del fuego.


A continuación, en unas cazuelitas de barro fui colocando capas de puerros y mortadela (la mejor, la boloñesa) en tiras, alternativamente, terminando con una de puerros.


En un bol batí dos huevos con un brick de nata, añadí queso parmesano rallado, sal y pimienta y regué las cazoletas con esta mezcla (si la mezcla se queda corta se puede añadir un poco de leche).


Gratiné en el horno, en la guía central, hasta que se doró la superficie y listo.

jueves, 18 de noviembre de 2010

CAPRICHO #147: Conejo con langostinos al chocolate



¿Os acordáis de un programa de Cuatro, que se llamaba “Todos contra el chef”, donde el estupendo cocinero Darío Barros batía un duelo entre fogones con el concursante y un jurado elegía cuál de los dos era el ganador? Si el concursante ganaba se llevaba, además del placer y el lujo de cocinar junto Darío, una cuchara de madera gigante. Yo siempre le decía a mi marido que fuera él al concurso porque es un estupendo cocinero, pero claro está, me contestaba que fuera yo, y así me quedé sin cuchara.


Pero con lo que sí me quedé fue con un montón de recetas, de las que tomaba nota y ésta precisamente es una de ellas, algo que tiempo atrás hubiera dicho que eso yo no lo probaba, pero a Dios gracias, mi paladar se ha ido educando con el paso de los años. No es exactamente la receta original, porque ésta llevaba cigalas, pero como lo que tenía era langostinos, pues eso, he hecho por primera vez conejo con langostinos al chocolate.


Primero preparé la salsa: sofreí una cebolla muy picadita (se podía sustituir por chalotas) y un tomate pelado y picado (las semillas y el caldillo los reservé para el caldo). Cuando estuvo listo el sofrito le añadí una cucharada de almendra molida y otra de coco rallado (la receta original era con pastas de coco pero como no tenía…) y para finalizar le añadí el caldo y dejé que espesara un poquito.


Para preparar el caldo puse a cocer las cabezas y cáscaras de los langostinos y las semillas y caldillo del tomate (se le puede añadir también los huesos del conejo si sois capaces de deshuesarlo u os lo hacen en la carnicería, yo tenía el conejo ya troceado y me fue imposible deshuesarlo). Una vez cocido, añadí una copa de coñac y flambeé y añadí vino blanco. Dejé que cociera un poco, lo pasé por la batidora y lo colé con un colador de trama fina (si tenéis chino, mejor que mejor). Ahí fue donde añadí el caldo al sofrito para hacer la salsa.


Mientras tanto, había salpimentado el conejo troceado y espolvoreado con tomillo y romero (si hubiera sido en rama, mejor) y lo había confitado a fuego lento en una sartén con abundante aceite. Los langostinos pelados los agregué casi al final.


Para emplatar, coloqué una cama de salsa, y sobre ella, los trozos de conejo y los langostinos. Acompañé con arroz blanco salteado, rallé por encima el chocolate (el mejor, el de 70%) y listo. En dos palabras, SOR-PRENDENTE, je, je.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Cosas de mi Málaga #3: Megadonuts!


¡Mirad lo que ha traído mi marido hoy para el café! ¡¡¡DONUTS GIGANTES!!! Acabo de recoger la cocina y no puedo resistirme a enseñaros tan rico postre. Resulta que una compañera de trabajo vive en Benalmádena y allí hay una panadería que se llama precisamente así, "Panadería Benalmádena", en la Avda. del Chorrillo, nº 3 (ojo, en Benalmádena pueblo) que todos los martes y jueves hace estos gigantescos donuts, ¡miden casi 14 cm. de diámetro! y encima no son ni caros, 1,25 euros la pieza.

Así que mi marido le encargó media docena, y el resto de la oficina, otros pocos. No puedo sino imaginármela esta mañana, dentro del coche, camino del trabajo con semejante olorcillo, ¡qué tentación!

Tampoco puedo elegir cuales están más ricos, si los normales o los de chocolate, eso sí, tienen ese sabor de antes, de cuando era niña, sobre todo los normales, con el azúcar ya hecho costrilla, ummm...

Son un auténtico pecado, pero ¿quién se resiste? Claro está que no es una receta hecha por mí, pero su elaboración es artesanal y quería compartirlos con vosotros, así que les hice unas fotos.

Los niños dicen que para la merienda repiten con los de chocolate.

CAPRICHO #146: Gambones a la plancha al estilo Gupanla



Esta receta va dedicada a Gupanla, y a su estupendísimo blog "Mis deliciosas comiditas", ya que la receta es suya, pero el rechupeteo, este fin de semana, fue nuestro: Gambones a la plancha al estilo Gupanla. Os aconsejo que visitéis su blog, además, acaba de publicar unos mejillones que quitan el sentido.


Tenía reservados en el congelador unos gambones para esta receta y por fin cayeron este domingo.


Los saqué y una vez descongelados, en una plancha con un poco de aceite, los fuí haciendo a fuego fuerte por los dos lados, presionando para que quedaran bien marcados. Una vez listos, bajé a fuego lento y les añadí un majaíllo preparado con antelación: ajito picado, guindilla picada, perejil picado y el zumo de un limón. Añadí también sal Maldon y deje que cociera un pelín.


Serví en la fuente, regué con el caldillo de la plancha y duraron 3 segundos.




lunes, 15 de noviembre de 2010

CAPRICHO #145: Manzana ácida con queso de cabra y anchoas



Hace unas semanas, aprovechando que los niños se iban de acampada, mi marido y yo nos fuímos de tapeo a un sitio que nos encanta, se llama "La Rebaná", hace tiempo que lo descubrimos, el lugar tiene una decoración superchula y la carta es de alucine, podéis verla a través de la red, porque tienen página web.


No sabíamos que pedirnos, porque todo nos gustaba, además de que no queríamos repetir lo de anteriores ocasiones; total, que al final nos decantamos por una ensalada Tentación de los quesos (os lo juro, está de muerte) y un milhojas de solomillo de pato con brié al Pedro Ximénez (no os lo podéis imaginar, delicioso).


Eso sí, me quedé con ganas de probar el resto y para no quedarme con el antojo, este finde se nos ocurrió improvisar una entrada que venía en la carta: manzana ácida con queso de cabra y anchoas.


No sé si ellos lo preparan así, pero lo que yo hice estaba de vicio, un entrante con contraste: el intenso sabor del queso y la anchoa se contrarrestaba con la frescura que aportaba la manzana. Os invito a que lo hagáis, no os va a decepcionar.

domingo, 14 de noviembre de 2010

CAPRICHO #144: Champiñones rellenos al estilo marinero


Había el otro día en el mercado unos champiñones que entraban por los ojos de bonitos y grandes que eran, ideales para hacer esta receta a la que le tenía ganas. Así que ni corta ni perezosa, compré medio kilo y ya en casa me dispuse a prepararlos: champiñones rellenos al estilo marinero.

Para empezar, limpié bien los champiñones (los enjuago y froto suavemente y seco con un pañito o papel de cocina). Separé los pies de los sombreretes y reservé estos últimos.
Piqué muy fino cebolla, pimiento verde y los pies de los champiñones. Los fui cocinando a fuego lento y para terminar, les añadí unas barritas de surimi muy picaditas, revolví bien y con esta masa rellené los sombreretes.

En un cazo hice la bechamel: una cucharada de mantequilla, a la que añado dos cucharadas de harina que rehogo bien y después le voy añadiendo poco a poco medio litro de leche caliente. Remuevo con las varillas para que se disuelvan los grumos. Añadí nuez moscada, sal y pimienta. Dejé que entibiara un poco.
Para terminar, fui uniendo los sombreretes de dos en dos, pasándolos por la bechamel y luego por pan rallado, y los freí con abundante aceite caliente. Saqué a escurrir sobre papel absorbente y listos.

sábado, 13 de noviembre de 2010

CAPRICHO #143:Rape a la piña


Hoy es sábado, y como siempre, toca pescado para comer. En casa, elegimos el sábado porque es el día que no hay que correr despues de almorzar para ir a algún sitio, y así puedo pringotear la cocina a gusto, sin carreras para recogerla. Así que hoy he pringoteado, pero a base de bien, porque entre el sofrito de una paella para mañana (así podré remolonear un poquito más en la cama), un intento de hacer isabelas que ha quedado en una especie de coca desabrida que no hay quien se la coma (lo siento, Mª José), atún encebollado para los niños (gracias, Angie) y la estrella: rape a la piña, ha quedado la cocina para salir corriendo y no mirar hacia atrás.

Pero bueno, ya está todo recogido y os quiero mostraros el resultado que ha salido muy rico.

Para empezar, he abierto una lata de rodajas de piña en su jugo, las he escurrido bien sobre papel absorvente, reservando el caldo para la salsa, las he pasado por harina y las he frito en una sartén con abundante aceite caliente. Las he sacado y reservado.

Despues he hecho lo mismo con unas colas de rape, salpimentándolas antes.

En una sartén con aceite caliente he rehogado una cucharada de harina y después le he ido añadiendo poco a poco el caldo de la piña y leche, removiendo con las varillas para que no se formaran grumos; he añadido sal.

Cuando ha empezado a espesar le he incorporado las rodajas de piña y el rape y una rodajita de piña cortada en trocitos y he dejado que cociera unos minutos.

A la hora de servir, he acompañado con verduritas salteadas; el único fallo de este plato es que al salsear el plato tenía que haber colocado las rodajas de piña sobre la salsa para que se vieran mejor. Espero que os guste tanto como a nosotros.

viernes, 12 de noviembre de 2010

CAPRICHO #142: Koftas de pollo con salsa de yogur


Tenía ya ganas de meterle mano a esta receta que le pirateé a Angie de su estupendo blog. Así que ni corta ni perezosa, corrí rauda y veloz hasta la carnicería y les pedí que me picaran en la máquina 1 kg. de unas estupendísimas pechugas de pollo que tenían para preparar estas ricas koftas de pollo con salsa de yogur.
Así que, ya en mi cocina, en un recipiente hondo empecé a mezclar: la pechuga picada (todo el kilo), sal, pimienta, 2 dientes de ajo, 1 cucharada de perejil, otra de cúrcuma, 1 cebolleta muy picadita, un pelín de comino molido, 1 cucharadita de cilantro, otra de jengibre, el zumo de 1 limón y un chorrito de aceite. Mezclé todo muy bien y dejé que macerara durante toda la noche.
Ya para el almuerzo, cogí porciones de carne, hice bolas y les fui hincando una brochetas de madera previamente remojadas. Las aplasté formando unas piruletas muy vistosas.
Después solo quedó poner la plancha bien calentita y ¡hala!, a hacerlas en su punto. La cocina se fue llenando de un olorcillo pero que muy agradable mientras preparaba una rica salsa de yogur tal y como indicaba Angie: 1 yogur blanco, 4 cucharadas de mayonesa, ajo picado, una pizca de comino molido, curry en polvo y una chispa de sal, ¡deliciosa!

Serví las brochetas con arroz blanco salteado, una patata al vapor y la salsa de yogur.
Quiero dedicar este plato, por supuestísimo, a Angie, y también al resto de mis seguidores, porque ya sois ¡CINCUENTA! , ¡me hace muchísima ilusión!
¡MUCHÍSISISISISIMAS GRACIAS A TODOS!

jueves, 11 de noviembre de 2010

Cosas de mi Málaga #2: Pringás


Quiero dedicarle esta fotillo, que no receta, a Mª José, porque tiene un estupendísimo blog: Hecho en casa, y porque preparó hace poco unas estupendas isabelas que yo le pedí. Mª José: le voy a echar valor y las voy a intentar hacer, ya he comprado el coco rallado, que era lo que me faltaba, a ver qué me sale, cruzaré los dedos.

Y digo foto que no receta, porque claro está que no las he hecho yo, son compradas en mi panadería habitual y son...¡PRINGÁS!

Acababan de salir del horno y las estaban colocando en el mostrador cuando todas las clientas dijimos al unísono: ¡oooh, pringás! Y no pude resistirme, llegué a casa, las coloqué rapidito en el plato, hice la foto y ¡al ataque! Que le vamos a hacer, vuelve una a la niñez con estas cosillas.

domingo, 7 de noviembre de 2010

CAPRICHO #141: Filetes de gallo con salsa surimi


En primer lugar, un saludo a todos; ando yo estas últimas semanas superliada y no tengo el tiempo suficiente para actualizar y para visitaros, os pido disculpas por ello. Hoy domingo, tengo un huequito libre y me estoy poniendo al día: a vosotros desde luego que os ha cundido, ¡eh? Felicidades a todos, estáis hechos unos hachas.

Aquí va una receta supersencilla que me sorprendió por el resultado. Ingredientes económicos y un sabor rico, rico: Filetes de gallo con salsa surimi.

Tenía unos filetes de gallo y no sabía cómo darles un punto diferente al habitual, busqué en la red y di con esta receta que resultó un acierto.

Para empezar, pelé unos langostinos y reservé la carne; con las cabezas y las cáscaras hice un caldo de marisco.
En un cazo, cocí arroz largo. Cuando estuvo listo, escurrido y frío lo mezclé con un poquito de ensaladilla de pimientos (tenía una lata empezada). Reservé hasta emplatar.
En una sartén con aceite sofreí una cebolla fresca muy picadita. Cuando estuvo transparente añadí varias barritas de surimi troceadas. Salteé unos minutos, salpimenté y añadí un vaso de vino blanco (si es de Jerez, mejor) y otro del caldo de marisco. Dejé que redujera y que espesara. Después la pasé por la batidora.
Salpimenté unos hermosos filetes de gallo y los enhariné (últimamente he hecho una mezcla de harina y pan rallado para estos menesteres, que da un buen resultado); a continuación, los freí en abundante aceite caliente hasta que estuvieron doraditos. Saqué y escurrí sobre papel de cocina.

Los langostinos que tenía pelados y reservados, los pasé por la mezcla harina-pan rallado y los freí (¡están riquísimos!).

Para servir, en un plato hice una camita con la salsa, el filete de gallo encima y los langostinos fritos, acompañados con la ensaladilla de arroz y pimientos.
Me sobró salsa, la metí en un tupper y la congelé para la próxima.

sábado, 30 de octubre de 2010

CAPRICHO #140: Merluza a la marinera


Como hoy es sábado, ya sabéis, toca pescado así que aproveché que tenía guardada en el congelador una merluza en rodajas y descongelé la mitad porque era bastante grande y la hice como suelo hacerla siempre, no sé si esta receta tendrá algún nombre específico, pero yo, por los ingredientes la llamo merluza a la marinera.

Para empezar, salpimento las rodajas, las enharino y las frío en abundante aceite caliente; las saco cuando están bien frititas y las reservo.

Despues, corto 1 cebolla en juliana, 2 dientes de ajo en láminas y 1 pimiento verde (y si tengo rojo, también) en aritos. En una sartén, sofrío cebolla, ajos y pimientos y cuando están listos añado una cucharadita de pimentón ahumado, remuevo y coloco encima las rodajas de merluza. Añado un vaso de vino blanco y agrego gambas peladas y almejas. Rectifico de sal y añado perejil fresco picado tosco y tapo para que se vayan abriendo las almejas. Dejo cocer un poquito más y listo.

viernes, 29 de octubre de 2010

CAPRICHO #139: Alitas de pollo al estilo americano


El sábado pasado estuvimos de jardineros, sí, sí. Teníamos el jardín de nuestra parroquia que parecía una selva tropical y aunque está Salvador, que el hombre hace lo que puede, necesitaba la ayuda de más personal para hacer una limpieza bien a fondo, así que el sector masculino de los catequistas se ocupó de la limpieza y poda, y el sector femenino del avituallamiento. Los pobres se dieron un curro que no veas, y aunque algunos, que tienen terrenos en el campo o su trabajo es físico estaban más acostumbrados, otros, como mi marido, cuyo trabajo es sedentario, el domingo les dolía hasta pestañear.

Las féminas decidimos llevar, como de costumbre, algo preparado para compartir y así, se montó una mesa de lujo para los jardineros fieles. Yo llevé una receta que quiero dedicar a Mª José, porque es de ella, y porque hace unas isabelas de lujo: alitas de pollo al estilo americano.

Para empezar, compré 2 kilos de alitas de pollo que el carnicero me limpió y cortó muy bien. Después, yo las salpimenté a gusto y le añadí un huevo batido y 2 cucharadas de pan rallado. Removí bien para que se impregnaran toditas y las dejé reposando un ratito mientras preparaba una salsa barbacoa casera.

Para la salsa, en el vaso de la batidora puse un brick pequeñito de tomate frito, media cebolla muy picadita, 1 diente de ajo, un chorrito de aceite y otro de vinagre de manzana, 1 cucharadita de azúcar, sal, pimienta y tomillo molido. También se le puede echar 1 guindilla (yo no la puse, por los niños), y salsa inglesa (como no tenía, pues nada, tuve que prescindir de ella). Batí muy bien y la metí en un biberón de cocina para poder servirla a gusto.

A continuación, en una sartén con aceite bien caliente, fui friendo las alitas, rebozándolas antes en pan rallado, para que quedaran crujientitas. Conforme fueron saliendo, las fuí escurriendo en papel absorvente. Las serví en una fuente y listas.

También llevé mi capricho #7, mejillones rellenos y para el postre, mi capricho #50, tarta de zanahorias. De la salsa barbacoa, se me olvidó sacar foto, pero me sobró para unas pizzas que hice esta semana.

jueves, 28 de octubre de 2010

Cosas de mi Málaga #1: Cómo pedir un café en Málaga


¡Buenos días a todos! Ando últimamente superliada, no consigo cogerle el tranquillo al ritmo del otoño-invierno: colegio, catequesis, casa y para colmo, médicos. Ya llegaron los primeros catarros de la estación y andamos entre toses, estornudos y clínex. No tengo tiempo para sentarme un rato largo ante el ordenador y visitaros tranquilamente, ni siquiera para publicar unas pocas de recetas que tengo, porque eso sí, comer seguimos comiendo, je, je.

Por eso, aprovecho mi momento desayuno para compartir con vosotros algo muy malagueño. A los que sois de aquí, lo conocéis de sobra, pero para los que no, os voy a contar cómo se pide un café en Málaga.

Del café podríamos hablar largo y tendido: lugares de origen, formas de prepararlo,.., pero hoy toca al estilo malagueño. Cuando estéis por aquí, si vais a un bar, por supuesto que podéis pedir un café con leche, un cortado o un solo, pero en Málaga tenemos una forma muy particular de indicar la proporción café-leche que queremos tomar. Arriba os muestro una imagen que podéis encontrar en los bares más antiguos de Málaga, en forma de espejo. Yo me volvería loca si pudiera conseguir uno, para ponerlo en mi cocina. Los regalaba Cafés Santa Cristina, que es la marca de café malagueña por excelencia, y en mi opinión, son un objeto de coleccionista.

Las medidas más normales son el sombra y el mitad, siempre en vaso de cristal, y si son de aquellos tipo Duralex, mejor. En el desayuno, lo solemos pedir doble (te ponen el vaso largo) y tras el almuerzo o la merienda, el normal. Y si lo acompañas con unos churritos de Casa Aranda o del Café Madrid, no digo ná (y para los niños, un chocolate a la taza para mojar).

Así que animaros y veniros para acá, para disfrutar de éste y de otros muchos placeres de mi Málaga preciosa.

martes, 26 de octubre de 2010

CAPRICHO #138: Brocheta de cazón y langostinos al estilo ceviche


Hago un paréntesis en este octubre estresante que estoy viviendo para compartir un caprichito que se me ocurrió el viernes pasado con todos vosotros, los de siempre y a los que habéis llegado hasta aquí por primera vez. Un beso grandotote a todos, a ver si la cosa se normaliza, le cojo el tranquillo al ritmo otoñal, os saludo personalmente a todos y consigo un ratito para mi solita. ¡Menos mal que a octubre le quedan sólo 6 días!. Aqui está mi brocheta de cazón y langostinos al estilo ceviche (se la dedico a Gupanla, que el aliño es suyo).

Para empezar, monté las brochetas, intercalando tacos de cazón y langostinos alternativamente. Después, en un bol, preparé el marinado con zumo de un limón, ajitos picados, sal, pimienta blanca, una cucharadita de comino, una cucharada de cilantro, (con el orégano no me atreví). Removí bien y unté las brochetas con una brocha, las coloqué en un recipiente unas dos horitas y eché por encima el marinado que sobró.

Después vino lo más fácil, hice las brochetas en la plancha bien caliente y las emplaté acompañadas de ensaladilla de pimientos asados. La próxima vez, añado aguacate, es que esta vez no tenía.

domingo, 24 de octubre de 2010

CAPRICHO #137: Piruletas de setas y carne con salsa de mostaza


En primer lugar un saludo a todos los que me visitáis, mis rincones amigos y a todos los que os habéis acercado por primera vez a este humilde rincón desde el que comparto mi pasión por cocinar, y sobre todo, por comer. Mil gracias a Mª José por darme a conocer a nuevos amigos a los que no voy a dudar en visitar.
Ando bastante liadilla estos días con un montón de actividades, pero he hallado un huequito hoy para dedicaros a todos vosotros este rico, rico caprichito, que también va a ser mi segunda opción para el concurso de "Tapas, Pinchos y Montaditos" organizado por Elena en su salsa, Més del Passeig y Pasteles de Barcelona. Lo presento con mucha ilusión pero el mejor premio es que lo degustéis en casa y disfrutéis un montón: Piruletas de setas y carne con salsa de mostaza.

Ingredientes para el relleno:


  • un paquete de obleas para empanadilla

  • 250 grs. de carne picada (cerdo, vacuno o ambas)

  • 150 grs. de setas

  • sal, 2 dientes de ajo, perejil picado y pimienta molida

  • un chorrito de vino blanco

Ingredientes para la salsa:

  • una cucharada de mantequilla

  • 1 vasito de vino blanco

  • 1 cucharada de mostaza

Elaboración:

Picamos bien chiquitas las setas, previamente enjuagadas y secas y las ponemos a sofreir con los ajos picaditos. Después añadimos la carne picada, salpimentamos y añadimos el perejil. Rehogamos hasta que se haga bien. Despues añadimos el vino blanco y dejamos que casi se consuma, para que no quede muy seco. Apagamos y dejamos que entibie.

Con el relleno ya tibio vamos rellenando las obleas y haciendo rulitos. Les pinchamos un palillo para hacer las piruletas (mis hijos decían que más bien parecían lullypops). En una sartén con aceite caliente las vamos friendo y cuando estén doraditas, las sacamos a escurrir sobre papel absorvente.

Para la salsa, en una sartén añadimos la mantequilla, cuando esté derretida añadimos la mostaza, el vino y una pizca de sall. Removemos para que ligue bien y apagamos cuando ya vemos que ha espesado,

Para emplatar, colocamos las piruletas en el plato y las regamos con la salsita.

Espero que os guste.

martes, 19 de octubre de 2010

CAPRICHO #136: Gazpachuelo


Este capricho es un muy malagueño, muy marinero y muy fácil de hacer: Gazpachuelo.

Para empezar, ponemos a cocer en una olla, agua, patatas cortadas a trozos, un pimiento verde y un poco de sal (yo, en el agua, previamente, he hervido y posteriormente he retirado, las cáscaras de la gambas que utilizaré más adelante, para darle más sabor). Mientras se cuecen las patatas, en el vaso de la batidora monto una mayonesa con huevo, sal y aceite de oliva. Reservo.

Tenemos preparadas unas gambas peladas, almejas e incluso una colita de rape o un filete de rosada y 10 minutos antes de apagar los agrego para que cuezan. Cuando está listo lo apagamos y retiramos el pimiento)

Esperamos que entibie y le vamos añadiendo poco a poco la mayonesa, para que no se corte, removiendo bien (a mí me gusta echarle un chorrito de vino blanco, como reminiscencias de la famosa sopa viña AB). Rectificamos de sal y listo.

Yo os la presento solo con patatas y gambas, que es como gusta más en casa, aunque a veces, también le añado arroz en la cocción; el color del gazpachuelo es blanco, pero las pintitas naranjas que se ven son de haber cocido las cáscaras de la gambas. Aún así, está deliciosa.

domingo, 17 de octubre de 2010

CAPRICHO #135: Bizcocho de mármol


Aquí va otra receta más de un puente que resultó muy dulcero: Bizcocho de mármol. Aproveché que hice la torta de aceite para probar a hacer por primera vez un bizcocho que ya había probado elaborado industrialmente. Las comparaciones sí que resultan odiosas, a la vista estuvo que el mío salió mucho más rico, por lo poco que duró.

Para empezar, batí las yemas de 3 huevos grandes (4 si fueran pequeños) con 150 grs. de azúcar hasta que quedó una consistencia cremosa, añadí 150 grs. de harina y 1 sobre de levadura, tamizadas. Seguí removiendo bien. Después agregué las claras de los huevos al punto de nieve y seguí mezclando bien.
Una vez que la masa estuvo lista hice dos partes, una más grande que otra, y en la más pequeña añadí 150 grs. de chocolate fondant (Nestlé coberturas), derretidos con 150 grs. de mantequilla, al baño María. Removí para que mezclara bien.

Una vez listas las dos masas, unté un molde de plumcake con mantequilla y espolvoreé harina. Eché la mezcla amarilla procurando cubrir el fondo y las paredes, después, en el centro y despacito, añadí la mezcla con chocolate y terminé cubriendo con el resto de la amarilla.
Metí en el horno, precalentado a 180º, hasta que la aguja salió limpia.

miércoles, 13 de octubre de 2010

CAPRICHO #134: Torta de aceite

Este puente ha dado para mucho en el plano culinario: entre que el tiempo no ha acompañado para salir por ahí y el ordenador estaba de formateo, he dado rienda suelta al gusanillo y han caído unas cuantas recetas que tenía pendientes de hacer por primera vez.

Esta que os presento es un dulce muy típico de Casabermeja, el primer pueblo que nos encontramos al salir de Málaga, dirección norte, y que descubrí por primera vez hace ya años. El pueblo está tan solo a 20 km. de la capital y por eso, muchos de los que se vinieron a vivir a la ciudad, habitan en Ciudad Jardín, en las barriadas al norte de Málaga (Las Flores, Parque del Sur, Mangas Verdes, Cortijillo Bazán, Hacienda Los Montes, Jardín de Málaga y Alegría de la Huerta), de hecho, mis suegros son de allí.

Lo que más me llamó la atención de este dulce es la ocasión en que se compra: siempre que había ,y hay todavía, una misa de difuntos en el pueblo, todos los que suben de Málaga, para la vuelta se traían bien un bizcocho, bien esta riquísima torta de aceite. Suena algo sarcástico, pero el obrador del pueblo hace su agosto cuando se muere alguien de allí. Sí, todo el año hay bizcocho y torta, pero esos días, la hornada es más intensa, paradojas de la vida.

Como a mi marido le encanta (yo le tiro más al bizcocho), quise sorprenderle con una, y ya desde que el olorcillo empezó a propagarse por toda la casa, supimos que el éxito había sido rotundo. Es superfácil de hacer, así que ahí va la receta:

En una sartén, calentamos 1 taza de aceite de oliva y freímos la cáscara de un limón. Cuando empiece a humear el aceite, retiramos la cáscara, añadimos una cucharada de matalahúva, apagamos y retiramos para que se enfríe.

En un recipiente hondo vamos mezclando 2 huevos, 1 taza de azúcar, el aceite ya frío con la matalahúva, 1 taza de leche, 3 tazas de harina y 2 cucharadas rasas de levadura. Cuando todo esté bien mezclando lo volcamos en un recipiente para el horno que sea bajito ya que la torta no debe de subir, tiene que quedar bajita (yo utilice papel de horno y luego salió muy bien).

Agregamos por encima, azúcar para que haga costra, ajonjolí y un buen puñado de almendras fritas enteras que iremos hincando para que queden incrustadas. La metemos en el horno a 180 º hasta que la aguja salga seca. Después, le damos un poquitín de grill para que se dore y lista. Aquí en la foto veis lo bonita que me ha salido.

martes, 12 de octubre de 2010

CAPRICHO #133: Tosta de los Montes




A todos aquellos que visitéis Málaga, no perdáis la ocasión de subir por la Carretera de los Montes y parar en alguna de las ventas que encontraréis a vuestro paso, como la de los Tres Cincos, la del Boticario, la del Mirador, Trepaollas,…y, para comer, no dudéis en pedir un buen Plato de los Montes; os aseguro que no os vais a quedar con hambre, ya que el plato es, sencillamente, contundente: un taco de lomo en manteca, un chorizo, un pimiento y un huevo fritos, acompañados de patatas fritas y regado todo con un buen vaso de vino dulce y un plato de aceitunas partidas. ¿Cómo se os ha quedado el cuerpo? Os prometo que después sólo queda sitio para un café bien calentito. En homenaje a este plato de mi tierra he preparado esta receta con la que me presento al concurso “Tapas, Pinchos y Montaditos” organizado por Elena en su Salsa, y patrocinado por Més del Passeig y Pasteles de Barcelona, espero que os guste: Tosta de los Montes.


Para empezar, preparé un paté de chorizo, con los siguientes ingredientes:


- 1 chorizo fresco (pesó 70 grs.)
- Queso para fundir (el mismo peso que el chorizo, yo utilicé 3 lonchas)
- 3 cucharadas de mayonesa


En el vaso de la batidora, lo trituré todo junto hasta que tomó consistencia de paté (como el chorizo soltó grasilla, dejé que escurriera un poco). Me salió como un bol bien grandecito.


Después hice pimientos verdes confitados:


- 1 pimiento verde carnoso (pesó 200 grs.)
- 100 grs. de azúcar
- 100 grs. de agua
- 40 grs. de vinagre de jerez


Troceé el pimiento muy chiquito y lo eché a una sartén con el resto de los ingredientes, cocinando destapado, a fuego fuerte y removiendo de vez en cuando hasta que evaporó casi todo el líquido. Me salió otro bol.

Tenía preparadas unas rodajas de lomo embuchado e hice unos huevos de codorniz fritos.


Ya sólo quedaba montar la tosta: Tosté una rebanadita de pan rústico, le unté el paté de chorizo, encima los pimientos confitados y adorné con los huevos de codorniz fritos y el lomo embuchado. En casa, nos encantó, espero que a vosotros también. Animaros también a participar en el concurso, los premios son estupendos y el blog de Elena una auténtica delicia.


lunes, 11 de octubre de 2010

ANTOJO #1




Aunque también podría considerarse capricho. Inconformista por naturaleza, me gusta cambiar las cosas de sitio, y en casa, los vuelvo locos a todos. Lo mismo me pasa con mis blogs, me encanta cambiarles el diseño aunque intento que permanezca su esencia. Así que se me ocurrió cambiar la cabecera y se la quiero dedicar a las dos personas que me han ayudado a hacerlo: a Itzi (miotraella) y a Tsufuru por el fanart que me ha diseñado (aunque yo insista en que es "fun art"), la primera por ser tan buena fotógrafa como cocinera y al segundo, aparte de ser mi hijo, porque ya se le nota la vocación. A los dos, muchísimas gracias.

viernes, 8 de octubre de 2010

CAPRICHO #132: pulpo a la gallega


Uno de mis sueños es poder ir a Galicia, y si Dios quiere, el día que mi sueño se haga realidad no me vengo sin probar los mejillones y el pulpo a la gallega.

Hace unos días, Gupanla publicó un pulpa a feira que quitaba el sentido y desde entonces ando con el antojo, así que me fui a mi pescadero de confianza (además de verdad, porque nos conocemos desde niños, ya que su hermana y yo somos amigas desde hace más de treinta años) y me ofreció un pulpo congelado ya cocido y cortado que sólo he tenido que descongelar, con un punto óptimo de sal y ni chispita de duro. Lo auténtico hubiera sido comprarlo fresco y haberlo cocido personalmente, pero eso tiene una tarea que para qué, así que lo único que hice fue cocer unas patatas peladas y enteras. Una vez cocidas las corté en rodajas y las dispuse en el centro del plato, a los lados coloqué el pulpo, espolvoreé sal gorda y pimentón dulce (andan los estómagos algo delicados para el pique) y regué con aceite de oliva. Tengo la tabla redonda de madera pero quise copiar una foto del libro “Pintxos y tapas” de Karlos Arguiñano.

miércoles, 6 de octubre de 2010

CAPRICHO #131: Ragú de cazón y brócoli



Había escuchado hablar del ragú, y no sabía exactamente lo que era. Se trata de un guiso italiano en el que la carne se guisa en sus propios jugos, aunque también he descubierto que se puede hacer con pescado; así, con la ayuda de un libro de cocina, he preparado mi primer ragú de cazón y brócoli, y el resultado ha sido muy satisfactorio. Sirve como plato único y está muy sabroso.


Para empezar, en una cazuela derretí 2 cucharadas de mantequilla con un chorrito de aceite y añadí una cebolla fresca mediana muy picadita que glaseé. Después le añadí 1 zanahoria cortada en rodajitas y brócoli cortado en trozos no muy grandes. Rehogué la verdura, no moviendo mucho para no desbaratar el brócoli.


Pelé una patata medianita y la corté en daditos, la añadí al guiso así como ¼ l. de caldo de verdura. Llevé a ebullición y condimenté con sal, pimienta y tomillo. Añadí un vasito de vino blanco (mejor si es seco) y ½ brick de nata y dejé cocer a fuego lento hasta que las patatas estuvieron tiernas.


Entretanto, enjuagué unos tacos de cazón, los regué con zumo de limón y salpimenté. Los añadí al guiso y dejé cocer unos 10 minutos más para que se hiciera. Para terminar, espolvoreé con eneldo (mejor si es fresco).


Las medidas eran para dos personas, ya que los niños no se atrevieron a probarlo, ellos se lo perdieron.

martes, 5 de octubre de 2010

CAPRICHO #130: Tosta de revuelto de setas y queso



Este fue un caprichito de la noche del sábado, que generalmente suele ser de tapeillo y de inventar caprichos para saborear: Tosta de revuelto de setas y queso.




Es tan fácil de hacer como sofreir unas setitas cortadas en tiras con ajito, sal y pimienta. Cuando están listas, añadirles el huevo y revolver hasta que se cuaje. Después lo colocamos sobre una rebanada de pan tostado y colocamos encima unas cuñita de queso manchego que derretimos en el grill, y listo.

lunes, 4 de octubre de 2010

CAPRICHO #129: Mejillones en fritada


Este sábado pasado compré un kilo de mejillones en el mercado, para cocerlos. Pero cuando lo hice, será que el mes tiene erre, pero no salieron muy bonitos que digamos, más bien, escuchimizados. Con los que tenían mejor presencia hice esta receta de Karlos Arguiñano, los otros me los fui comiendo mientras cocinaba: mejillones en fritada.

Para empezar, limpié los mejillones de barbas y adherencias y los puse en una olla, con un vaso de vino blanco, el zumo de un limón y éste mismo, estrujado. Tapé y cocí hasta que se abrieron. Después les fui quitando una de las conchas y colocándo en el plato de servir.

Para la fritada, piqué muy finito, media cebolla, dos dientes de ajo, un tomate en daditos y un pimiento verde en tirillas finitas. Empecé a sofreír la cebolla y el ajo, salpimenté, después añadí el pimiento, a continuación, el tomate (también añadí un poco de salsa de tomate y una cucharadita de azúcar para restar acidez). Rehogué todo muy bien y cuando estuvo listo, añadí un vasito de brandy y flambeé (con el extractor apagado, por aquello de no quedarme sin pestañas).

Fuí cubriendo los mejilones con la fritada y ¡a comer!

domingo, 3 de octubre de 2010

CAPRICHO #128: Montaditos de berenjena y gulas



¡Marchando otra de berenjenas! Y es que no se acaban, mira que las compré grandes. Esta vez se me ocurrió hacer una receta del libro "Pintxos y tapas" que me regaló mi marido hace unos años; la receta original es con calabacín, pero como lo que tenía era, por supuesto, berenjena, pues pensé "a ver que tal". El resultado valió la pena: montaditos de berenjena y gulas.


Para empezar, enjuagué la berenjena y la corté en rodajas de medio centímetro aproximadamente. Las coloqué sobre papel absorvente y las salé para que fueran soltando el agua. Después las pasé por harina y huevo y las freí. Las puse a escurrir de nuevo sobre papel absorvente.


Tenía una latita de gulas que calenté en una sartén. Despues, en una rustidera, fuí haciendo los montaditos: primero, una rodaja de berejena, encima una capa de gulas, después, otra rodaja de berenjena y por último, otra vez gulas. Coloqué encima queso emmental rallado y gratiné en el horno hasta que se derritió el queso. Rico, rico.