jueves, 20 de diciembre de 2012

CAPRICHO #369: Hojaldrinas caseras



Antes de que nos enclaustremos en nuestras cocinas y éstas empiecen su frenesí navideño, quiero aprovechar la ocasión para desearos a todos unas felices fiestas y un año nueeeeeevo, pero nuevo de verdad, que el 13 a mi me late y os aseguro que es un número con buen augurio, por lo menos para mí siempre ha sido así.

También os quiero presentar mis primeras hojaldrinas caseras, con receta de la mamá de mi amiga Maite, que están realmente deliciosas y que durante años han sido el furor de los compañeros de la oficina.  Gracias, Maite por pasarme la receta.

HOJALDRINAS CASERAS

Ingredientes:


• ½ kg. de manteca de cerdo

• 1 kg. de harina

• 125 ml. de zumo de naranja

• 125 ml. de vino blanco

• Ralladura de naranja

• 2 c.s. de Triple Seco (opcional, esto ha sido una añadidura mía)

• Ajonjolí

• Azúcar glass para rebozar

Elaboración:

En un recipiente grande, trabajamos la manteca con las manos hasta ponerla a punto de pomada. Añadimos el zumo de naranja, el vino blanco, la ralladura de naranja, el Triple Seco y el ajonjolí. Vamos añadiendo la harina tamizada, poco a poco, y la vamos trabajando hasta que la masa se despegue de las paredes del bol. Volcamos sobre la encimera y seguimos añadiendo la harina, amasando a mano. Una vez que ha admitido toda la harina vamos dando forma a las hojaldrinas y las vamos colocando en la placa del horno, sobre papel de hornear. Las metemos en el horno precalentado a 200º hasta que estén hechas, más o menos 30 min., dependiendo del horno.

Una vez hechas, las sacamos y las rebozamos en azúcar glass, esperamos que enfríen y listas para degustar.

Esta vez les di forma de estrella con un molde de galletas pero se suelen amasar bolitas a mano y aplastarlas un poquito.

lunes, 17 de diciembre de 2012

CAPRICHO #368: Hamburguesas casi vegetales



¿A qué adolescente no le pirran las hamburguesas? Mis hijos son devoradores natos, no se les resisten, y cuantos más ingredientes añadidos, mejor; a veces no me puedo creer que puedan abrir la boca tanto como para poder dar un bocado a tan descomunal bocata pero sí, son capaces. Lo mejor de todo es que sus favoritas son las caseras, es decir, las que les hace su mami; pero mami, como dice papi, a veces es muy pícara y se aprovecha de la coyuntura para añadir ingredientes nutritivos, saludables y buenísimos para el desarrollo corporal e intelectual de sus retoños. Y como no solo de carne vive el hombre, que la verdura también está muy requetebuena, esta vez las hamburguesas son casi vegetales, porque hombre, un poquitín de carne llevan pero lo más sabroso fue su parte “vegeteibol”.

Ingredientes:

• ½ kilo de espinacas

• 1 cebolla

• 1 zanahoria

• 3 dientes de ajo

• ½ kilo de carne de pollo picada (usé muslos porque son más jugosos)

• Aceite de oliva

• Sal, pimienta

Para empezar, como las espinacas eran congeladas, las cocí en agua hirviendo con un poquito de sal. Una vez cocidas, las escurrí en un colador grande, apretando con el dorso de una cuchara para retirar todo el exceso de agua.

Corté la cebolla y la zanahoria en daditos chiquititos y el ajo muy picadito. En una sartén con un poco de aceite sofreí la cebolla y los ajos; al ratito incorporé la zanahoria y más tarde, las espinacas. Rehogué a fuego medio hasta que todo quedó bien hecho. Aparté y dejé enfriar.

En un recipiente hondo dispuse la carne de pollo picada, utilicé muslo porque es más jugosa. Salpimenté y añadí las verduras rehogadas. A mano (con un guante) fui revolviendo para que todo se mezclara bien. Una vez todo ligado dejé un rato en el frigorífico. A la hora de comer, di forma a las hamburguesas y las hice en una plancha con un pelín de aceite a fuego suave para que no se torraran mucho.

Las serví en unos bollitos con sésamo, untados con mayonesa y una loncha de queso de fundir, esta vez no parecían rascacielos, pero su sabor nos hizo ver el cielo.

lunes, 10 de diciembre de 2012

CAPRICHO #367: Salchichas a la oliver exquisita



Siempre he cocinado las salchichas frescas al vino blanco y cuando vi esta receta en el blog de Inma, que ella vio en el blog de Sonia, no pude resistirme a hacerlas, y como resultó ser un plato tan delicioso, de ahí el nombre de este capricho. Vamos a necesitar:

• Medio kilo de salchichas frescas (de pollo o cerdo)

• 2 cebollas

• 1 cucharada de tomillo (en mi caso, seco)

• 1 cucharada de harina

• 1 cucharada de salsa de soja

• 1 cucharadita de salsa Worcestershire

• 250 ml. de caldo de carne (es estupendo tener en la despensa pastillitas de concentrado)

• Sal y pimienta

• Aceite de oliva

Con todos los ingredientes preparados, vamos al lío:

Hacemos las salchichas en una plancha con un poco de aceite. Vamos reservando conforme se vayan haciendo.

Mientras, en una sartén, sofreímos las cebollas cortadas en juliana. Les añadimos el tomillo y la harina, removemos y dejamos que se tueste la harina. A continuación le añadimos la salsa de soja, la salsa worcestershire y el caldo de carne. Incorporamos las salchichas y dejamos que la salsa vayan espesando y la carne tomando sabor. Rectificamos de sal si es necesario. Lista para servir, esta vez  las acompañé de champiñones salteados.

jueves, 6 de diciembre de 2012

CAPRICHO #366: Solomillo Wellington



Buscando en la red acerca de esta receta he llegado a la conclusión de que, ingredientes más o menos, realmente se trata de un solomillo de cerdo envuelto en hojaldre; recetas muchas, al gusto de cada mesa, ricas todas, así que quise hacer la mía particular, al gusto de mi familia.

Ingredientes:

·         1 solomillo de cerdo
·         2 láminas de hojaldre
·         6 lonchas de bacon
·         Paté ibérico
·         1 cebolla
·         Sal
·         Azúcar
·         Vino blanco
·         Huevo

Mientras se descongelaban las láminas de hojaldre, partí el solomillo por la mitad ya que era grande, así que en realidad hice dos pero más pequeños. Les añadí sal por encima y en una sartén con aceite sellé los dos trozos para que retuvieran dentro los jugos.

Corté también la cebolla en juliana y la puse a sofreír en una sartén con aceite, una vez lista le añadí dos cucharaditas de azúcar, removí y dejé que siguiera rehogando un poquito más.  Para terminar, vertí encima un buen chorro de vino blanco y dejé que se fuera consumiendo a fuego lento.  Una vez caramelizada, la pasé a un colador para retirar el exceso de aceite.

Con el hojaldre ya descongelado, estiré las dos láminas (corté y reservé unas tiras para decorar al final), coloqué sobre cada una de ellas 3 lonchas de bacon, en sentido perpendicular.  Coloqué encima los solomillos, esta vez en el mismo sentido del hojaldre y les unté paté ibérico por encima y por los lados.  Encima dispuse la cebolla caramelizada.  Cerré totalmente los hojaldres, sellando bien los bordes con un pelín de agua.  Los coloqué en la bandeja del horno, adorné con las tiras de hojaldre que tenía reservadas, pincelé con huevo batido y los introduje en el horno, precalentado a 180º, unos 25 min. aprox.

Una vez listos, los emplaté, acompañados de rodajas de piña asada (en una sartén con un pelín de mantequilla, se incorporan unas rodajas de piña, se les espolvorea unas cucharaditas de azúcar por ambas caras y se deja que dore un poquito).

Ha resultado ser un plato delicioso, intenso de sabor, debido al paté ibérico; para los amantes de sabores más suaves recomiendo otro tipo de paté más moderado.

sábado, 1 de diciembre de 2012

CAPRICHO #365: Trenza de hojaldre de verduras al curry



Hace unos días, Tere publicó en su blog, Terecetario, una trenza de hojaldre de verduras al curry que nada más verla pensé que ya había encontrado la receta perfecta para gastar una lámina de hojaldre que tenía guardada en el congelador desde hacía tiempo, así que me puse manos a la obra. Necesité:

• La lámina de hojaldre, descongelada

• 1 zanahoria

• 1 cebolla

• 1 pimiento verde

• Medio pimiento rojo

• 1 puerro

• 1 calabacín

• Albahaca seca y curry (al gusto de cada uno)

• Aceite de oliva

• Harina

• Leche

• 1 huevo batido

• Sal

• Semillas de amapola para decorar

Corté las verduras en brunoise, excepto la cebolla, que me gusta más en juliana y el puerro, en aros. Las puse a rehogar en un sartén con aceite. Añadí una pizca de sal y dejé hacer a fuego suave. Cuando estaban casi listas añadí la albahaca y el curry, removí y dejé hacer unos minutos. Añadí una cucharada de harina y vuelta a remover para que se tostara bien. A continuación, fui añadiendo leche poco a poco y rectifiqué de sal, hasta conseguir la consistencia deseada. Retiré del fuego y dejé entibiar.

Coloqué la masa de hojaldre estirada sobre la placa de horno con papel de hornear, de forma apaisada y visualmente la dividí en tres partes iguales. En la parte central coloqué las verduras. A continuación, hice cortes en ángulo con una separación de dos dedos en los lados exteriores y fui cerrando sobre las verduras, a modo de trenza, alternando tiras de un lado y otro. Una vez cerrada, pincelé con huevo batido y espolvoreé con las semillas de amapola.
Al horno precalentado a 180º, una media horita más o menos y lista para comer. Se puede comer fría pero calentita está mucho mejor.

Este plato sirvió como entrante para celebrar el cumpleaños de mi marido y como lo que bien empieza, bien acaba, la tarta del cumple fue una Tarta Selva Negra que podéis ver pinchando aquí.

domingo, 25 de noviembre de 2012

CAPRICHO #364: Pimientos de Padrón fritos



Hoy estoy como decimos por aquí, floja perdía, es decir, que no tengo ganas de hacer nada, tal vez porque ayer fue un día de carreras y acabé molida, así que mi marido ha preparado unas supermigas que le han salido increíblemente buenas y nos hemos puesto moraos. Las migas tienen un don: se pueden acompañar de un montón de cosas ricas como puede ser unas aceitunas aliñadas partidas, un huevo frito, un trozo de lomo en manteca, rabanillos, una granada desgranada o como esta vez, unos pimientos fritos, hoy de Padrón.
 
Su elaboración como lo del mecanismo de un chupete: un cuarto de pimientos de Padrón, sal y aceite de oliva. Enjuagamos y secamos bien los susodichos, calentamos aceite en una sartén, freímos, retiramos y añadimos la sal por encima. ¿Fácil, no? Sólo nos queda servirnos una copita de vino dulce de Málaga y a disfrutar.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

CAPRICHO #363: Jibia en salsa de almendras



El pan de cebolla de la entrada anterior sirvió para acompañar a este rico plato malagueño: Jibia en salsa de almendras, sin duda uno de los sabores más destacados de mi mapa de los recuerdos.

Receta muy habitual en los hogares malagueños y muy fácil de hacer. Para hacerla necesitamos:

• 1 kg. de jibia, limpia y cortada en tiras

• Guisantes y/o zanahorias

• 1 hoja de laurel

• Granos de pimienta negra

• Agua

• 1 rebanada de pan

• Un puñado de almendras sin piel

• 1 cebolla

• Vino blanco

• Pimentón dulce, sal y colorante alimentario


Empezamos añadiendo un poco de sal a las tiras de jibia, las enharinamos y las doramos en una sartén con abundante aceite caliente. Las pasamos a una cazuela y les añadimos, en mi caso, zanahorias baby aunque lo más típico es ponerle guisantes, o chícharos, como decimos aquí. En casa, como hay problemas de alergia, pues eso, zanahorias. Añadimos una hoja de laurel, unos granos de pimienta, cubrimos de agua y a cocer a fuego medio.

Mientras cuece vamos preparando la salsa: en una sartén freímos por separado 1 rebanada de pan, un puñado de almendras sin piel y 1 cebolla cortada en brunoise. Trituramos estos ingredientes en el vaso de la batidora, le añadimos un chorro de vino blanco y un poco del agua de cocción para hacerla más ligera.

A media cocción, incorporamos la salsa a la jibia, añadimos un poco de pimentón, colorante y sal y dejamos que espese a fuego suave. Ya tenemos nuestra jibia lista para comer, acompañada de taquitos de patata frita,  imprescindible mojar en la salsa.

sábado, 17 de noviembre de 2012

CAPRICHO #362: Pan de cebolla



Siguiendo una receta del blog Juego de sabores, el cual os recomiendo que visitéis porque es una auténtica delicia tanto por sus recetas como por sus magníficas fotografías, hice este Pan de cebolla, no con thermomix porque no la tengo pero sí con mi amasadora y mis manos.

En primer lugar, preparé la cebolla caramelizada: corté en juliana media cebolla morada y media cebolla dulce. Las puse a pochar a fuego suave en una sartén con un poco de aceite de oliva. Una vez rehogadas, añadí dos cucharaditas de postre de azúcar, removí y vertí un chorro de vino dulce que dejé consumir casi por completo, siempre a fuego suave. Puse a escurrir el aceite sobrante con ayuda de un colador.

Luego para el pan, en 125 grs. de agua templada disolví 20 grs. de levadura fresca y dejé reposar 5 minutos. En el vaso de la amasadora dispuse 300 grs. de harina de fuerza, ½ c.p. de azúcar, ½ de sal. Añadí el agua con la levadura y empecé a amasar. Cuando la masa cogió su textura, añadí la cebolla escurrida, volví a amasar, siempre con los ganchos, un minutito más. Volqué la masa sobre la superficie de trabajo enharinada y seguí amasando un poco más, añadiendo harina cuando veía que la masa se pegaba a la superficie.

Una vez lista la masa, le di forma alargada, la coloqué en la bandeja del horno, sobre papel de hornear y la metí dentro de él. Programé 50ºC y cuando la masa dobló su volumen subí a 200ºC. La horneé durante unos 45 min.

No os podéis imaginar lo rica que estaba y lo bien que olía. La corteza, crujientita y la miga, tierna tierna. Cayó enterita en el almuerzo y eso que pesó una vez hecha 642 grs. exactos, vamos, un pedazo de barra.

Ya sé que mi elaboración es poco convencional, mi horno también es que es un churro de horno, pero mientras tire…, pero os aseguro que salió delicioso y mis hijos dan fe de ello.

jueves, 15 de noviembre de 2012

CAPRICHO #361: Nidos de portobellos



Hace unos días compré y probé por primera vez los portobellos, una variedad del champiñón común. ¿Diferencias entre ambos? Económicamente, los portobellos cuestan el doble, tienen un color oscurito y la carne más prieta, de sabor son prácticamente iguales pero la contundencia de la carne merece la pena, incluso sopesando con la mano se nota.

Los hice rellenos, sin complicaciones, tirando de frigo y quedaron de rechupete.

Lo primero fue enjuagarlos y limpiarlos bien, secando con un paño limpio. Separé los pies y los piqué menuditos. También piqué un poco de cebolla y unos palitos de surimi. En una sartén con un poco de aceite sofreí la cebolla, los pies picaditos y el surimi picadito. Una vez listos, les añadí unas cucharadas de crema de queso y mezclé bien.

Pasé los sombreretes por la plancha para que se hicieran. Una vez listos, los rellené con la mezcla anterior, cubrí con queso emmental y decoré con cebollino picado. Al grill hasta que el emmental se derritió y ¡a la mesa a disfrutar!

martes, 13 de noviembre de 2012

CAPRICHO #360: Pollo al chilindrón



Mi amiga Ana es cocinera de profesión y de estas lides sabe un montonazo. Tiene una amplia colección de libros; entre ellos destaca “Cocina Inteligente” 777 recetas, de Alicia Bustos Pueche, y tuvo a bien dejármelo para que cogiera las recetas que más me gustaran. La labor ha sido imposible, me quedaría con todas; además, siguiendo los pasos tal cual, los platos salen redondos. Creo que me voy a pedir un ejemplar para Reyes.

Mientras tanto voy cocinando cosas ricas, como este Pollo al chilindrón, que había oído hablar mucho de él pero nunca lo había hecho. Esta receta se ha convertido ya en una más de mi repertorio.

Para hacerla necesitamos:

• 2 pollos pequeños

• 100 grs. de jamón serrano

• 6 pimientos rojos asados (yo utilicé del piquillo en tiras, un tarrito)

• 1 kg. de tomates o bien salsa de tomate casera

• 30 grs. de almendra molida

• 1 cebolla

• 3 dientes de ajo

• Aceite, sal y pimienta

Empezamos limpiando el pollo y partiéndolo en octavos (el carnicero nos puede ahorrar el trabajo haciéndolo el mismo). Salpimentamos y freímos en abundante aceite caliente hasta que esté doradito por fuera pero sin hacer por dentro. Apartamos y escurrimos.

En una cacerola con un poco de aceite, rehogamos la cebolla en juliana y los ajos en láminas. Una vez lista, añadimos los pimientos cortados en tiras y el jamón en trocitos. Se remueve un poquito, suavemente. Añadimos la salsa de tomate y al primer hervor incorporamos el pollo y dejamos que se cueza a fuego suave hasta que se termine de hacer. El toque final: añadimos la almendra molida por encima (esta vez no pudo ser, confiando en que tenía, me llevé un chasco al comprobar que no). Acompañamos, por ejemplo, con arroz blanco.

Está realmente rico, imprescindible la barra de pan para mojar, como debe ser.

sábado, 10 de noviembre de 2012

CAPRICHOS #358 y #359: Patatas a lo pobre con almejas y medallones de merluza empanados a la mostaza



Desde que mi amiga y compi Manoli me sugirió este plato hasta que lo puse en práctica no pasó ni una semana completa, ¿por qué? porque si ella lo dice es una verdad como un templo y si no lo creéis, pasaros por “La pequeña Españita”, que regenta junto a Felipe, su marido desde hace ya un montón de años. Lugar cálido, como sus dueños, buena gente donde los haya, en el que se puede saborear comida de toda la vida, casera y que sabe a gloria: su conejo a la brasa, su arroz caldoso, ¡sus caracoles!, ¡¡sus patatas fritas!!, ¡¡¡su zurrapa!!!... y muchas cositas más que podéis ver en su carta.  

Para mí es un don de Dios tenerla como amiga y como compañera, por todos esos buenos momentos en la parroquia, por esas barbacoas de fin de curso, por nuestros chistes y nuestras carcajadas, por nuestro trabajo, y también, por ese beso que levanta el ánimo en las horas chungas. ¡Manoli, eres un crack!

Estas patatas a lo pobre con almejas sirvieron de acompañamiento a unos medallones de merluza empanados a la mostaza y resultó que aunque el pescado estaba rico, la guarnición estaba de lujo.

Las patatas a lo pobre, como las suelo hacer: en una sartén se pone a freír a fuego medio suave, patatas cortadas a rodajas de unos 5 mm., 2 ó 3 pimientos verdes en aros y 1 cebolla en juliana, se les añade sal y tomillo y cuando están casi listas se les añade las almejas (la cantidad a ojo, dependiendo de la cantidad de patatas según el número de comensales), esperamos que se abran y listas para servir.



El pescado que puse era en si unos medallones de merluza congelados que no sabía si iban a resultar así que para curarme en salud los preparé de esta forma: una vez descongelados, les añadí un poco de sal, los pasé por harina, les unté mostaza a la antigua por uno de las caras, los pasé por huevo y, por último, por pan rallado. Freír y listos. La verdad es que estaban ricos, pero las patatas estaban mejor.

jueves, 8 de noviembre de 2012

CAPRICHO #357: Fabes (de las auténticas) con almejas



Porque éstas sí que son de las buenas, de Asturias, que vinieron de la manita superapañá de Inma (Oliver a la malagueña), de ese viaje de fin de curso de padres con niños incluídos (¡¡¿cómooooo?!!).

La receta vino también de Oviedo, pero esta vez de la mano de Angeles, Gifte´s mother, ¡lo que es la blogosfera! nuestros hijos comparten webcomic y de ahí ha nacido una preciosa amistad; además venía acompañada de más riquísimas fabes (¡cómo nos vamos a poner este invierno!), una de ellas verdinas que van a caer muy prontito, esta vez, con langostinos. Babeo nada más pensarlo (¡pero qué listo era Pavlov!). Gracias a las dos con todo mi corazón.

Para empezar, ponemos en remojo ½ kilo de fabes unas 12 horas. Pasado este tiempo, las lavamos y las ponemos a estofar con ½ zanahoria, 1 puerro y ½ cebolla durante una hora y media. Cuando rompa a hervir asustamos las fabes, es decir, le añadimos un chorrito de agua fría, así tres veces. Pasada la hora y media, probamos si están tiernas las fabes, si vemos que todavía no, dejamos cocer un poco más.

Mientras vamos rehogando 3 dientes de ajo, ½ zanahoria, ½ pimiento, ½ cebolla y perejil, todo muy picadito. Una vez hecho, incorporamos 800 grs. de almejas, dejamos que se abran, añadimos 1 vasito de tomate frito, 1 vaso de vino blanco y dejamos hacer lentamente. Después incorporamos todo esto a las fabes, sazonamos dejamos que cueza unos minutos y ¡a disfrutar!

sábado, 3 de noviembre de 2012

CAPRICHO #356: Briè al horno con olivas y tomates italianos


Una receta ideal para una cenita de picoteo de noche de sábado: Briè al horno con olivas y tomates secos italianos.

Necesitamos:

• Una cuña de queso briè de 200 grs.

• Aceitunas negras sin hueso, cantidad al gusto

• Tomates secos italianos, cantidad al gusto

• 1 c.p. de ajo molido

• 1 c.p. orégano

Cogemos la cuña de queso y le raspamos la cortecilla blanca ya que ésta amarga un poco. Troceamos el queso y lo colocamos en un recipiente apto para el horno. Cubrimos con las aceitunas y los tomates muy picaditos, espolvoreamos con el ajo molido y el orégano. Horneamos a 200º unos 10 min. o, en mi caso, en el microondas a la máxima potencia, unos 2 minutos.

Sólo nos queda tostar rebanaditas de pan y acompañar con un buen vino. Buen provecho.

Esta delicia la vi en el blog de Sonia, L´Exquisit.

miércoles, 31 de octubre de 2012

CAPRICHO #355: Buñuelos de viento rellenos de crema de trufa


Mañana es la Festividad de todos los Santos y pasado, de todos los Difuntos, y aunque creo que eso de Halloween es bastante divertido, en especial para niños y jóvenes, no debemos por ello dejar en el olvido nuestras tradiciones. En el tema culinario, los panellets, huesos de santo y buñuelos de viento son los bocados estrella de estos días y ¿quién puede resistirse a tan deliciosos manjares? Yo no y por eso no pude resistir la tentación de preparar unos deliciosos Buñuelos de viento rellenos de crema de trufa que van a durar más bien poco en cuanto los ponga en la mesa.

¿Qué hizo falta?

• ¼ litro de líquido (mitad leche, mitad agua)

• 1 c.s. brandy

• 50 grs. de mantequilla

• La ralladura de un limón

• 2 grs. de sal

• 150 grs. de harina

• 50 grs. de azúcar glass

• 1 c.p. levadura Royal

• 4 huevos

• Aceite de girasol

• 1 brick de nata de montar de 200 ml.

• Otros 50 grs. de azúcar glass

• 100 grs. de chocolate para fundir

• Azúcar glass para decorar

En un cazo calenté todo junto la leche y el agua, el brandy, la mantequilla, la sal y la ralladura de limón. Al romper a hervir añadí de golpe la harina con la levadura y el azúcar y removí con fuerza hasta que empezó a despegarse de las paredes. Retiré del fuego y dejé enfriar.

Ya frío, fui añadiendo los huevos uno a uno, trabajando con la mano (con un guante, claro está) hasta que quedó bien ligado (al final, si quedan algunos grumitos, la ayuda de la batidora no viene nada mal).

Puse a calentar en una cacerola el aceite de girasol a fuego medio suave. La técnica para hacer las bolitas en bien sencilla: sumergimos dos cucharas en el aceite caliente, dejamos que cojan algo de calor, las sacamos, con una de ellas cogemos una porción de la masa y con la otra la empujamos dentro de la cacerola, así una a una. Las bolitas empiezan a formarse y a subir y van nadando alegremente mientras se doran. Las sacamos a escurrir sobre papel absorbente. Una vez frías, las abrimos parcialmente y las rellenamos de crema de trufa con ayuda de la manga pastelera.

La crema de trufa es muy sencilla de hacer: Calentamos la nata con 50 grs. de azúcar glass, cuando empieza a hervir añadimos el chocolate y dejamos que se derrita. Retiramos y dejamos enfriar, primero a temperatura ambiente y luego en el frigo. Una vez bien fría procedemos a montarla con las barillas y lista.

Para terminar espolvoreamos por encima con azúcar glass y a disfrutar.


sábado, 27 de octubre de 2012

CAPRICHO #354: Dunkin donuts, o lo que lo mismo, donuts sin agujero



Porque puestos a elegir, mejor que haya a que falte, ¿no? Y si soy sincera, porque no encontré artilugio redondo del tamaño idóneo para hacer el hueco.

El caso es que este es mi tercer intento de hacer donuts (o dunkins) y, como se suele decir, a la tercera va la vencida. Sencillamente, hoy estoy feliz porque me han salido ¡uhmmmmmss, de rechupete! Lo peor va a ser resistirse a probar más de uno de una atacada, porque toda la casa huele deliciosamente, en fin, ¿qué le vamos a hacer?

¿Qué he necesitado?

• 450 grs. de harina

• 25 grs. de levadura fresca

• 60 grs. de azúcar glass y 1 cucharada de esencia de vainilla

• 140 ml. de leche

• 2 huevos (250 grs. al peso)

• 65 grs. de mantequilla a temperatura ambiente

• 5 grs. de sal

• Aceite de girasol para freír

• Azúcar normal para rebozar

¿Cómo los he hecho?

Mi madre, que es más apañá que las pesetas, viendo hace unos días la oferta de la batidora amasadora de Lidl, adelantó el regalo de mi santo, cosa que yo le agradezco un montonazo. Os pongo una foto del aparatejo en cuestión, que está superchulo.


Pues bien, en el recipiente incorporé la harina, el azúcar, los huevos, la mantequilla, la esencia de vainilla y la sal. La leche la calenté en el microondas hasta que estuvo tibia y disolví en ella la levadura, dejé reposar 5 minutos e incorporé también al recipiente. Trabajé todo con los ganchos de amasar hasta que se formó una bola lisa y trabajada. La volqué sobre la encimera enharinada y la seguí trabajando un poco a mano (reconozco que me gusta esta tarea). Estiré con el rodillo hasta dejarla con un grosor de 2 cms y procedí a cortar círculos con un aro de emplatar, que fui colocando sobre la bandeja del horno forrada con papel sulfurizado. Tapé con un paño limpio, introduje en el horno apagado y dejé que levara durante unas dos hora.

Pasado este tiempo, calenté el aceite de girasol en una cacerola a fuego medio-suave y fui friendo los dunkins hasta verlos doraditos, dándoles vueltas. Los saqué a una bandeja con papel absorbente para retirar el exceso de aceite y, todavía calentitos, los fui rebozando con azúcar normal. El resultado es el que veis, ojalá el ordenador pudiera también reproducir el olorcillo tan rico que tienen.

sábado, 20 de octubre de 2012

CAPRICHO #353: Carpaccio de salmón


Hacen 16 años que probé por primera vez el salmón, y desde entonces es uno de mis sabores favoritos, bien sea a la plancha, en hojaldre o como en este caso, marinado.

Ideal para una cenita especial, fácil de hacer y delicioso de comer. Necesitamos:

• 1 taco de lomo de salmón congelado previamente (al menos 48 horas)

• 2 cucharadas de pepinillos en vinagre

• I cebollita tierna

• Zumo de limón

• Aceite de oliva

• Sal y eneldo picado

Primero dejamos que el salmón se vaya descongelando; cuando aún está algo duro, vamos cortando con un cuchillo bien afilado, filetitos finos y los vamos disponiendo en un plato o fuente. Les añadimos sal y los regamos con el zumo de limón. Picamos muy chiquititos los pepinillos y la cebolla y los disponemos por encima. Añadimos un hilo de aceite, espolvoreamos con el eneldo y tapamos con film transparente. Lo metemos en el frigorífico, dejándolo marinar al menos dos horas (yo lo hice por la mañana para la cena). A la hora de comer, sabe divino en tostas de pan untadas con una salsa de mayonesa con alcaparras muy picaditas.

Esto lo vi en Entre recetas y libros.

domingo, 14 de octubre de 2012

CAPRICHO #352: Ensalada templada de salmón



Un plato sugerente y atractivo, fácil de hacer y delicioso de tomar. Necesitamos (para dos comensales):

• 4 ó 5 hojas de lechuga

• 2 patatas pequeñas

• 200 grs. de salmón

• 1 cebolla

• 1 pimiento

• 1 diente de ajo

• Sal

• 2 c.s. de vinagre de manzana

• 1 c.p. de azúcar

• Aceite de oliva

• Eneldo

Empezamos colocando las patatas bien lavadas y con piel en un cazo con agua y sal y lo llevamos a ebullición hasta que las patatas estén cocidas. Sacar, dejar enfriar, quitar la piel y cortar en rodajas. Reservar.

En una sartén, con aceite de oliva, sofreímos la cebolla cortada en juliana, añadimos el pimiento también cortado fino y lo dejamos pochar a fuego lento. Una vez listos, añadimos el ajo muy picado y doramos. Añadimos el azúcar, removemos, incorporamos el vinagre, removemos y dejamos cocer un poco. Apartamos del fuego y reservamos.

Cortamos el salmón en filetes finos (para facilitar el corte, yo utilizo los lomos semidescongelados y así me resulta más fácil conseguir el grosor deseado). Lo hacemos a la plancha con un poco de aceite (no olvidar ponerles un poco de sal).

Vamos a montar el plato:

Colocamos primero una cama de lechuga bien lavada y escurrida, cortada en trozos grandecitos. Encima, en el centro, colocamos las rodajas de patata y sobre ellas, el sofrito de verduras. Alrededor colocamos los filetitos de salmón. Regamos con un hilo de aceite y espolvoreamos con un poco de eneldo.

Esta receta la vi en "Cocina inteligente" de Alicia Bustos Pueche, aunque realicé algunas modificaciones.

sábado, 6 de octubre de 2012

CAPRICHO #351: Mejillones en salsa picante



Os presento una receta rápida, sencilla y diferente cuyo principal ingrediente son los mejillones: Mejillones en salsa picante.
Necesitamos:
• Medio kilo de mejillones baby

• 2 dientes de ajo

• 1 brick pequeño (210 grs.) de tomate frito

• Salsa de tabasco

• Aceite de oliva

Procedemos a limpiar bien los mejillones de barbas y adherencias. Picamos los dientes de ajo muy chiquititos. En una sartén con un poco de aceite de oliva añadimos los ajos, cuando empiecen a dorarse, incorporamos los mejillones y dejamos que se abran. Cuando esto ocurre, añadimos el tomate frito y la salsa de tabasco; para los muy tomateros y amantes del mojeteo aconsejo todo el brick y en cuanto a la salsa, ya sabéis, según estén los estómagos. Removemos un poquito más a fuego suave y listos para el ataque.

sábado, 29 de septiembre de 2012

CAPRICHO #350: Focaccia marinera



Hoy, Focaccia marinera, ¿por qué no? Para empezar, hacemos la masa de pan igual a la que hago para las pizzas.

Ahora, para el relleno vamos a necesitar:

-      2 cebollas
-      Gambas arrocera (al gusto)
-      1 latita de calamares en salsa americana
-      1 latita de atún
-      1 latita de mejillones al natural
-      Queso rallado (al gusto), yo emmental

Para adornar:

-      Tomate en rodajas
-      Unos gambones
-      Sal, azúcar, hierbas aromáticas al gusto
-      Aceite de oliva

Dividimos la masa de pan en dos mitades, estiramos una de ellas y la cortamos a la medida de la forma del molde redondo, esta vez de 28 cm.  Pincelamos la base del molde con aceite, espolvoreamos harina y colocamos la primera mitad.

En una sartén con un poco de aceite doramos las dos cebollas cortadas en juliana.  Una vez listas, las colocamos sobre la masa, y continuamos con las gambas peladas, los mejillones y el atún escurridos y los calamares con su salsita, que está realmente deliciosa.  Espolvoreamos con el queso rallado.

Damos forma a la otra mitad de la masa de pan y tapamos la focaccia.  Con la yema de los dedos vamos sellando alrededor para que se cierre bien. Colocamos encima los gambones pelados y las rodajas de tomate.  Espolvoreamos con sal, pimienta y las hierbas (yo usé orégano, albahaca y tomillo).  Espolvoreamos también un poquito de azúcar sobre los tomates.  Un hilo de aceite sobre toda la superficie y al horno unos 30-40 min. a 200º.

Es un plato realmente contundente, tanto en sabor como en cantidad, apto para los muy comilones y que no os va a defraudar.

jueves, 27 de septiembre de 2012

CAPRICHO #349: Panecillos con caballa y tomates caramelizados






¿No os ocurre a veces que veis una receta y os entra tal antojo que pensáis “de este fin de semana no pasa que la haga” y luego por más vuelta que le deis no encontráis el ingrediente deseado y os quedáis con las ganas? Pues esto fue lo que casi me pasó a mí este pasado fin de semana: vi unos estupendísimos tomates cherrys caramelizados en el blog de Frabisa y no pude resistirme peeeero… el problema llegó cuando no encontré ni un solo tomatillo de esta clase en todo el Mercado de Atarazanas cuando la semana anterior había para hartarse.

Total, que para quitarme el antojo improvisé con los tomates pera que tenía en el frigorífico y ¡vaya si estaban buenos!  Eso sí, en cuanto me agencie aunque sea un cuarto de kilo, repito con los cherrys.

Es una receta bien fácil de hacer: corté en rodajas de más o menos un centímetro los tomates, las coloqué en una rustidera con papel de hornear. Salpimenté y espolvoreé por encima azúcar, orégano, comino, albahaca y tomillo.  Las hierbas las usé ya secas, pero si tenéis frescas, mucho mejor y además, como dice Isabel, la elección a vuestro gusto.  Chorrín de aceite por encima y al horno; yo aproveché que utilicé el horno para hacer una pizza pero según Isa, a 110º sobre una hora y media y quedan en su punto.

Una vez listos los tomates terminé de montar esta estupenda tapa: Panecillos con caballa y tomates caramelizados. 

Sobre unos panecillos tostados coloqué rodajitas de tomate y encima medio filetito de caballa en conserva.  Con esto y con una cerveza bien fresquita, más feliz que una perdiz.




domingo, 23 de septiembre de 2012

CAPRICHO #348: Pizza bolognesa


¡Marchando otra supermegapizza! Esta vez, bolognesa o boloñesa, cómo veáis bien llamarla.

Cada uno es como es y cada quien es cada cual, como diría Serrat; es por eso que cada persona que dedica parte de su actividad diaria a la cocina tiene sus trucos, sus técnicas, sus manías y su manera de organizarse. A mí me cansa horrores picar verduras para la sopa, picar patatas para la tortilla o empanar filetes, así que cuando toca hacer alguna de estas tareas lo hago en plan XXL, es decir, pico verduras para 3 ó 4 pucheros, patatas para la tortilla y para una posterior ensaladilla rusa o empano dos kilos de filetes de una sola atacada, así que en mi cocina se dan la “Mañana de la Verdura”, la “Mañana de la Patata” y la “Mañana del Empanao”. Resultado: el congelador organizado estilo tetris y, eso sí, la tranquilidad de no pegarme la “jarta” de empanar o picar durante un tiempo. Además, con estos tiempos que corren, es una buena manera de aprovechar las ofertas que ponen en el super y eso nunca viene mal.

Y pensaréis: “¡Pues menos mal que le cansa”! Y es verdad, pero para mí es una manera de agarrar el toro por los cuernos ante una actividad llamémosle “ingrata”, que me da un cuartelillo de al menos dos meses hasta la próxima.

Esta Pizza Bolognesa es el resultado de una de esas mañanas. Aquí nada se tira y tras hacer hace unas semanas una suculenta lasaña, congelé parte de la salsa bolognesa para esta pizza.

Lo primero que hice fue la masa, la forma de hacerla la podéis ver aquí. La salsa bolognesa es archiconocida por todos: pico muy chiquitita una cebolla y dos zanahorias. Pongo a rehogar ambas verduras en una cacerola con un poco de aceite de oliva. Cuando están pochadas incorporo medio kilo de carne picada (a veces sólo cerdo, otras, cerdo y ternera). Sigo rehogando. Una vez que la carne está hecha, añado un buen chorro de vino blanco y dejo que reduzca. Después incorporo una lata de tomate triturado natural de 800 grs. Añado sal y dos cucharadas sopera de azúcar para quitarle acidez al tomate. Añado bien albahaca fresca o seca. Pongo a cocer tapado a fuego suave, removiendo de vez en cuando, durante unos 30-45 min.

La salsa bechamel también es muy fácil de hacer: en un cazo al fuego derretimos unos 20-30 grs. de mantequilla. Incorporamos 2 cucharadas sopera de harina y rehogamos bien. Bajamos el fuego y vamos añadiendo poco a poco medio litro de leche caliente. Removemos bien con las varillas para que no se formen grumos. Vamos añadiendo leche caliente a conveniencia según el espesor que queramos dejarle. Añadimos sal, pimienta y una pizca de nuez moscada y ya está.

Una vez que tengo la masa de pizza estirada en la bandeja del horno, coloco encima la salsa bolognesa, cubro con la bechamel y con queso emmental rallado. Otra opción sería invertir el orden de la bechamel y el queso, para que, al gratinar al final, la bechamel hiciera costrita. Termino espolvoreando orégano o albahaca por encima y al horno una media hora a 210º, gratino unos minutos y lista para comer una pizza realmente jugosa y riquísima.