sábado, 31 de diciembre de 2011

¡Feliz Año Nuevo!

Con todo mi cariño, a quienes en algún momento os acercáis a este rinconcillo culinario, os deseo un feliz año nuevo: que el 2012 os haga olvidar este "agnus horribilus" que por fin se nos va.


Recordad las magníficas plantas alucinógenas que había en tierras mayas, así que no le hagáis caso alguno al famoso calendario y, por si acaso, disfrutad el momento.


Que el Año Nuevo traiga para todos, en primer lugar, trabajo a reventar y, en segundo, salud para poder con todo.


Que estrenemos el año con bien pie y estupendos planes. Un beso enorme para todos.

martes, 27 de diciembre de 2011

CAPRICHO #276: Coffe Walnut Cake y Whipped cream & cheese frosting



Uno de mis blogs favoritos es “El rincón de Bea”; yo, que soy una negada para la repostería me moriría por hacer tartas o galletas como las que ella publica. Me queda mucho por aprender para conseguir algún día algo meramente parecido, pero como a cabezona tampoco me gana nadie, no puedo dejar de intentarlo y, con suerte, a veces, me salen cosas no tan bonitas como quisiera, pero sí muy ricas como este COFFEE WALNUT CAKE con WHIPPED CREAM & CHEESE FROSTING.

Empezamos por el bizcocho: primero batí 200 grs. de mantequilla sin sal con 200 grs. de azúcar. Como no tengo robot de cocina, ni kitchen aid ni ná de ná (ya quisiera yo), usé la batidora con la varilla de batir. Cuando la cosa quedó blanqueada y bien ligada, añadí 4 huevos tamaño L, uno a uno, a velocidad baja, esperando que el anterior estuviera completamente integrado para agregar otro. Después añadí 3 cucharadas de café espresso bien cargaete.

A continuación añadí 200 grs. de harina bizcochona (usé la de Mercadona) y ligué bien, hasta que todo quedó perfectamente ligado. También, en la receta de Bea se añade 200 grs. de nueces peladas pero como mi hijo es alérgico a ellas, yo no lo hice.

Vertí toda la masa en un molde redondo desmontable de 23 cms. al que le había untado un poco de mantequilla y puesto un papel de hornear en la base. Lo metí en el horno, previamente precalentado a 180º y dejé que cociera hasta que la aguja salió seca (el tiempo, imposible de calcular, mi horno es un cajón de sorpresas y tengo que estar pendiente para que ni se quede crudo ni se pase).

Una vez listo, saqué el bizcocho del horno y lo dejé enfriar sobre una rejilla. Cuando estaba tibio lo desmoldé y dejé enfriar totalmente.

Mientras preparé la crema de queso: Monté 125 ml. de nata para montar y reservé. Batí 250 grs. de queso tipo philadelphia, blandito con 100 grs. de azúcar moreno e incorporé otras 3 cucharadas de café espresso. Añadí la nata montada con movimientos envolventes hasta que estuvo bien ligado todo.

No me salió un pastel muy alto, pero el gustillo a café es realmente delicioso. Este cake va a caer muy a menudo en casa.

domingo, 25 de diciembre de 2011

CAPRICHO #275: Flan de turrón



Este año no nos hemos complicado mucho en casa para el menú de Nochebuena y Navidad; los niños han querido repetir el del año pasado y yo, para darles el gusto, les he hecho caso. La única variante ha sido el postre, he hecho un flan de turrón que estaba realmente delicioso y del que no ha sobrado naíta, naíta.

En la batidora de vaso añadí los siguientes ingredientes:

- 1 tableta de turrón blando de 200 grs.
- ½ l. de leche semidesnatada (es la que tomamos en casa)
- 6 huevos tamaño L
- 5 cucharadas de azúcar

Batí todo muy bien y una vez listo lo vertí en un molde tipo plumcake al que le había puesto en el fondo caramelo líquido (usé el de Royal). Lo metí en el horno precalentado a 180º, al baño María y lo dejé hornear más o menos 1 hora, hasta que vi que estaba cuajado. Dejé enfriar y después lo metí en el frigo (lo hice el viernes, así para Nochebuena ya estaba bastante cuajadito y consistente).

En casa sólo compramos turrón de chocolate, los demás nos resultan algo empalagosos y este flan es una manera estupenda y deliciosa de tomar turrón, ya que el sabor no es excesivamente dulce.

Además, estoy pensado que ahora seguro, seguro que las grandes superficies y los súpers ponen el turrón superbarato, para liquidar existencias y, viendo que la caducidad es larga, sería una buena idea agenciarse una buena cantidad de tabletas, porque este flan pega en cualquier época del año.

(La receta original la cogí de Javirecetas, aunque hice mis variantes)

sábado, 24 de diciembre de 2011

¡Feliz noche!




En esta noche tan especial me gustaría compartir con tod@s vosotr@s algo muy personal: la imagen que acompaña este post pertenece al Belén de mi casa. Desde que tengo uso de razón, estas figuritas me han acompañado cada navidad. Mi madre solía colocarlas bajo el árbol artificial que colocábamos en estas fiestas. La mula se perdió y mi madre hizo una de plastilina, confirmando que lo suyo no era el modelaje. Cuando fui un poquito más grande fui ampliando el número de personajes (conseguí una mula más decente) y mobiliario urbano. Cuando me casé me traje todo para mi casa y año tras año me ha seguido acompañando a mí y a los míos por estas fechas.

Mi Belén es un poco vintage, y en él no existen las escalas proporcionales, ¡las gallinas son más altas que la Virgen María!, pero me resulta imposible sustituirlas por otras nuevas, a pesar de la insistencia del resto de la familia y de que todo el que viene a verlo me pregunta que dónde está el misterio. Pero es que estas figuritas tan descoloridas y chiquitinas (el niño Jesús parece sacado de un tarro de colonia Nenuco, ¿os acordáis?) me hacen constatar que Dios siempre se hace presente de la manera más humilde, dándonos ejemplo de vida.

Con todo mi cariño, deseo que esta Noche no sea la única para vosotros, sino que todas la noches sean Nochebuena y todos los días, Navidad.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

CAPRICHO #274: Portal Cake



Ayer fue el cumpleaños de mi hijo, el cual llevaba tiempo pidiéndome que para ese día le hiciera una tarta como la que sale en un videojuego llamado “Portal”, incluso él mismo se bajó la receta de internet…¿y cómo podía negarme yo a darle el deseo? Pues nada, me puse manos a la obra, porque en realidad salieron ¡3 tartas!, 2 de ellas para su fiesta de cumple y la tercera para celebrar con las abuelas; y menos mal, porque de las dos primeras, con tanta algarabía, se me olvidó hacer la foto.

He aquí la receta de la “Portal Cake”: confieso que con tantas cosas que preparar (refrescos, bocadillos, centros de chuches, etc.) tomé un pequeño atajo, compré las planchas de bizcocho de chocolate ya hechas, aunque se puede preparar con la receta de bizcocho de chocolate que más nos guste. Sólo tuve que hacer la crema de trufa: para ello derretí al baño maría 200 grs. de chocolate de cobertura con 50 grs. de mantequilla (añadí un chorrito de nata porque quedaba muy espeso). Una vez derretido dejé templar.

A continuación, monté 200 ml de nata y la añadí al chocolate con movimientos envolventes, hasta que la crema quedó completamente homogénea.

Para terminar, unté la crema de trufa entre capa y capa y por último, por todo el contorno y la parte superior. Aquí llegó la parte “peligrosa”, cubrir con fideítos de chocolate TODA LA TARTA. Estos fideítos tienen vida propia, saltan en todas direcciones pero conseguí mi objetivo.

Como remate, mezclé mantequilla con azúcar glass (lo siento, lo hice a ojo) y 1 cucharadita de esencia de vainilla, consiguiendo una buttercream de un color amarillito muy moño. Rellené la manga pastelera y realicé mi primera incursión en el arte de usar la manga, se nota ¿no?, me hace falta mucha más práctica.

El caso es que de las tres tartas sólo queda ya el recuerdo (je,je), estaban deliciosas y mi hijo más feliz que una perdiz.

sábado, 17 de diciembre de 2011

CAPRICHO #273: Tarta casera de frutas expréss




Cuando vamos a la pastelería, mis dulces favoritos son los de tarta de queso o los de frutas, porque no son grandes y además son fresquitos y nada pesados de comer.

Por eso, elegí hacer una tarta de frutas para llevar a nuestra merienda de Navidad de catequistas. Un café calentito y una porción de tarta vienen fenomenal después de haber estado cantando villancicos con los niños (la que pudo, porque yo tenía un constipado y una afonía del copón).

Esta versión de tarta la he titulado Tarta casera de frutas expréss, porque es un poco “falsaria”. Os explico su elaboración:

Para empezar, en vez de la masa quebrada de la base, trituré un paquete de galletas maría y las mezclé con mantequilla derretida, colocando la masa resultante en el fondo del molde y aplastándola con la cuchara para que quedara planita y homogénea. La metí en el frigo.

Mientras se enfriaba y cogía resistencia, como tenía que hacer unas natillas para los niños, aproveché la ocasión he hice el doble de lo acostumbrado. En vez de un sobre de natillas (yo uso las de Mandarín), usé dos pero añadiendo un poco menos de leche de lo que indica el fabricante, para que quedaran las natillas espesitas.

Una vez listas, coloqué una capa de natillas sobre el molde con la masa de galletas (y con el resto hice mi tarta de natillas casera). He aquí donde llega la fase “falsaria”: abrí una lata de macedonia de frutas en almíbar, escurrí bien éste y lo reservé, coloqué la fruta sobre las natillas (me llevé un poco de chasco ya que la fruta no era muy variada, sólo llevaba melocotón, pera ¡y 3 uvitas!, la próxima ya sé qué marca no comprar).

A continuación, calenté un poco del almíbar y le añadí 3 hojas de gelatina; removí hasta que se disolvieron y vertí con la ayuda de una cuchara sobre la fruta. Dejé que enfriara y cuajara en el frigo. Como adorno central, una cereza en aguardiente que luego duró 2 segundos sobre la tarta (¡Ay, Angelita!).

La verdad es que estaba muy rica y fresquita, nada pesada, fácil y rápida de hacer y que te deja como una reina ante los demás. La próxima vez la hago con fruta fresca.

domingo, 11 de diciembre de 2011

CAPRICHO #272: Ensalada de peras, queso de cabra y miel (¡Gracias, Carmela!)



Hace unos días vi esta ensalada en el blog de Carmela (Los inventos de Carmela) y no pude resistirme a hacerla yo también, además tenía invitados en casa y formó parte de la cenita. Puedo afirmar muy requetesatisfecha que a todos les entusiasmó el contraste de sabores. ¡Gracias, Carmelilla por esta riquísima ensalada de peras, queso de cabra y miel!

En la receta original de Carmela, las peras van cocidas al vapor, pero yo para ahorrar tiempo compré una lata de peras en almíbar, pensando además en el contraste dulce-salado.

En la picadora fui metiendo un puñado de aceitunas negras sin hueso, 100 grs. de queso de cabra sin la cortecilla de fuera, 1 cucharadita de postre de orégano y otra de tomillo, sal, pimienta y un buen chorrete de aceite. Trituré hasta hacer una pasta que después coloqué encima de las peras (que venían en mitades).

Dispuse las peras sobre la fuente del horno y gratiné unos minutos

Para terminar, sobre una ensaladera, dispuse una cama de lechugas variadas (me encantan cuando llevan rúcula y lombarda), aliñadas con aove, vinagre de manzana y un poquito de miel de caña. Coloqué las peras gratinadas sobre la lechuga y ¡a comer!

jueves, 8 de diciembre de 2011

CAPRICHO #271: Marrón glacé al brandy (a mi manera)



Como visteis en la receta anterior, ese goloso turrón de castañas lo adorné con marrón glacé, es decir, castañas confitadas. Este rico producto es habitual en la cocina italiana y francesa y todavía recuerdo que me pateé media Málaga buscando una cajita para poder regalársela a mi padre, en una época dónde todavía las tiendas de delicatesen eran escasas. ¡Cómo se quedaría ahora el pobre si viera las cosas que se pueden encontrar en tiendas de este tipo!

El caso es que aquella vez me costó un pico una cajita de nada, que no traería más de diez unidades. Si mi padre estuviera hoy aquí le habría hecho al menos dos kilos para que se le quitara bien el antojo.

Yo no sé si esta receta será la original o no, pero están buenas las jodías, y más para una incondicional de las castañas como yo: marrón glacé al brandy.

Para empezar, la parte más pesada de la elaboración: escaldar en agua hirviendo unos 750 grs. de castañas. Aquí cada uno lo hace a su estilo, bien las metemos con la cáscara y la piel o sólo con la piel. El caso es que es bastante entretenido pelarlas a continuación, teniendo cuidado de no destrozarlas y de no quemarte los dedos.

Una vez que hemos conseguido pelar y dejar bonitas el mayor número posible de castañas, las introducimos en un cazo con 1 litro y medio de agua, 3 copas de brandy, 600 grs. de azúcar y una vaina de vainilla y dejamos cocer una hora y media a fuego suave y removiendo constantemente con mucho cuidado para no romperlas. Una vez listas, las escurrimos con cuidado y las espolvoreamos con azúcar glass.

Como veis, son pecaminosas y no aptas para operaciones bikini y cosas por el estilo, pero no me digáis que para las fiestas que se aproximan no son ideales para acompañar a cualquier tipo de plato, dulce o salado. ¡Hala, animaros y manos a la obra!

lunes, 5 de diciembre de 2011

CAPRICHO #270: Turrón blando de castañas







Se aproximan las fiestas y ya estamos dándole vueltas al menú de estos días que se aproximan. Además, es tiempo de castañas, aunque con el calor que está haciendo todavía a estas alturas, se hace raro comerlas. Como que no pega. Así que ¿qué podemos hacer con esas castañas que hemos comprado y que nos sirva además para estas fiestas? Os presento lo que he bautizado como turrón blando de castañas, porque aunque la idea era la de tarta, el resultado es más bien eso, un turrón blando, muy rico, muy rico y que cunde un montón, porque hay que ser muy comilón para comerse un buen trozo. Es como el perfume, en trocitos pequeñitos, como una delicatesen.

Para empezar, ponemos a cocer ¾ kg. de castañas a las que le hemos hecho un corte con la ayuda del cuchillo, durante una media hora. A continuación escurrir el agua e intentar pelarlas sin quemarnos. No sé por qué pero estando en esa tarea me acordé de la canción de Juan Luís Guerra, “Los mangos bajitos” de su álbum “Fogaraté” cuando dice: “Dice don Martín también
que le gusta la castaña pero cuando mano extraña la saca de la sartén y que se la pelen bien (ay, eso sí) con todos los requisitos pero arderse los deditos (ay, eso no) metiéndolos en la flama,…”

Una vez tenemos todas las castañas limpitas de cáscara y piel (eso lleva un buen rato), las trituramos muy bien, si las pasamos por el pasapuré mejor que mejor. Les añadimos 200 grs. de mantequilla, 250 grs. de azúcar y una tableta de chocolate negro fundida. Se mezcla todo muy bien hasta que queda perfectamente integrado. Se vierte en un molde tipo plumcake previamente untado con mantequilla y se mete en la nevera hasta que se enfríe y coja cuerpo.

A la hora de presentarlo se desmolda sobre una fuente y se decora. Yo lo hice con un cordón de chocolate fundido y unos marrón glacé. También se puede adornar con nueces. Es una bomba de lujuria para los golosos, lo garantizo.

martes, 29 de noviembre de 2011

CAPRICHO REPE POR 2º VEZ POR OTRA BUENÍSIMA RAZÓN

Esta es la tercera vez que publico esta receta, ¡no se puede ser más cansina! Pero es que estaba tan rica que estoy pensando en repetirla esta navidades, aunque sea con codornices. Sorprende por su sabor, y la presentación me quedó muy chula. Además con ella quiero participar en el CONCURSO "LA RECETA DE MI AÑO", organizado por el blog "Las Recetas de MJ", y patrocinado por Yemas de Santa Teresa, Mumumío, Platos de Pizarra y Conservas Serrats. "


Así que, sin más prologómenos, copio y pego cual adolescente en un trabajo de Sociales:


PIMIENTOS DEL PIQUILLO RELLENOS DE PERDIZ Y CIRUELAS NEGRAS


¡¿Cómo andan esos cuerpos?! ¡¿Cómo habéis amanecido?! Espero que bien, y que no andéis muy resacosos. Ya nos queda menos, en seis diítas, vuelta a la rutina. Pero bueno, lo importante es haber entrado el año con buen pie y excelentes propósitos, aunque sean de enmienda.

Anoche lo pasamos fenomenal, fuimos once para cenar y nos dieron, entre unas cosas y otras, las cinco de la mañana. Hoy andamos un poco zombies, en el desayuno sólo ha podido entrar un café calentito y por el momento no hay ganas de pensar en que vamos a comer al mediodía.

Pero si me gustaría mostraros dos cositas de las que preparé, que gustaron mucho y que desaparecieron en un plis, la primera es una de pimientos del piquillo rellenos de perdiz y ciruelas negras.

Quería hacer unos pimientos rellenos pero quería hacer algo distinto a lo de siempre y me acordé de que tenía un recorte de revista con diferentes tipos de relleno para los pimientos, así que lo saqué y vi éste que nunca lo había hecho, además de que tenía en el congelador una perdiz que no sabía cómo cocinar, por lo que me puse manos a la obra:

En una cazuela introduje la perdiz limpia y entera, 4 dientes de ajo enteros, 1 cebolla grande cortada en 4 trozos, 2 zanahorias peladas y a trozos, 2 clavos, 3 pimientas negras, 1 hoja de laurel, 1 vaso de aceite, ½ vaso de vinagre, 2 vasos de agua y sal. Puse a cocer a fuego medio hasta que la perdiz estuvo tierna. Saqué la perdiz, y una vez fría, la deshuesé y piqué muy chiquitita. Reservé el caldo de cocción con las verduras.

Previamente había tenido remojadas en brandy unas 12 ciruelas negras, piqué 6 muy chiquitito y se las añadí a la carne de perdiz. Batí 2 huevos, les añadí la perdiz y las ciruelas e hice un revuelto semicuajado. Ya tenía el relleno de los pimientos.



Rellené unos 12 pimientos y los fui colocando en una cazuela evitando que se montaran unos sobre otros, añadí 6 cebollitas francesas partidas a cuartos y el resto de las ciruelas remojadas y deshuesadas.

Pasé por la batidora el caldo de estofar que tenía reservado, le añadí el brandy del remojo y lo colé con un colador de trama fina sobre los pimientos, añadí 1 cm. de canela en rama y una onza de chocolate rallada. Rectifiqué de sal y calenté a fuego suave, removiendo a menudo, para que no se pegara la salsa hasta que las cebollitas estuvieron tiernas.

El sabor es sorprendente, rico de verdad, y además se puede jugar con las cantidades, a mí me gusta fuertecito, pero se le puede poner menos vinagre, o sustituir la perdiz por codornices.

lunes, 28 de noviembre de 2011

CAPRICHO #269: Muffins salados



¡Cómo me gustaría que el día tuviera más de 24 horas! pero no puede ser. Tengo algo abandonadillo este blog y a mis compis de la blogosfera pero es que ¡no tengo tiempo! Desde que he vuelto a estudiar, todo se ha vuelto obligación y cuando llega la noche tanto mi cuerpo como mi mente no dan para nada más que no sea dormir, ¡es que me quedo dormida en la silla!


Aún así, este fin de semana preparé estos muffis salados. Hacía tiempo que tenía ganas de probarlos y aunque todos pusieron caras raras cuando puse el plato en la mesa, después estuvieron yendo y viniendo a él. Yo, la verdad, soy más de muffins dulces, pero reconozco que una bandejita de éstos salados, tamaño bocado, te dejan como una reina en cualquier comida con invitados.


Para empezar hice la masa base con los siguientes ingredientes: 250 grs. de harina, 1 sobre de levadura y una cucharadita de sal. Les añadí 250 ml de leche batidos con 125 grs. de mantequilla derretida y 2 huevos. Removí bien y una vez listo todo, separé en tres partes iguales.


A la primera le añadí 2 cucharadas de queso emmental rallado y 1 puerro picadito y rehogado en la sartén.


A la segunda le añadí otras 2 cucharadas de emmental y 4 lonchas de bacon cortadas en tiritas y rehogadas en la sartén.


A la tercera le añadí, de nuevo, queso emmental y 3 tomates secos italianos escurridos de aceite y muy picaditos.


Removí muy bien las tres mezclas y vertí sobre las cápsulas de papel, la mitad de su capacidad.


Las introduje en el horno precalentado a 200º y dejé que hornearan unos 30 minutos, pero eso es en mi horno. Para terminar, gratiné un pelín para que se dorara la supercie.


Saqué y dejé enfriar sobre una rejilla. Ya estaban listos para comer.

domingo, 13 de noviembre de 2011

CAPRICHO #268: Tosta de tapenade de tomate, cebolla morada y pechuga de pollo




Llevaba tiempo con ganas de probar la tapenade de tomate, que había visto en algún sitio de internet y hace unos días por fin la encontré en Carrefour y me traje un tarrito para casa. Ayer por la noche, fue uno de los ingredientes de una de las tostas que hice para cenar: Tosta de tapenade de tomate, cebolla morada y pechuga de pollo a la plancha.

Primero preparé la cebolla: la corté en juliana y la puse a sofreír en una sartén con un poco de aceite y una pizca de sal, a fuego suave. Cuando estaba pochadita, añadí una cucharada de azúcar, removí y agregué un chorro de vino tinto. Dejé que cociera hasta reducir el caldo. Reservé.

A continuación, hice a la plancha un filete de pechuga de pollo, con su poquita de sal hasta que estuvo doradita.

Sólo quedó tostar una buena rebanada de pan, untarle la tapenade, colocar encima la cebolla caramelizada y los trocitos de pechuga. Os aseguro que estaba buenísimo.

martes, 8 de noviembre de 2011

CAPRICHO #267: Ensaladilla de pimientos asados con almendras fritas

Bueno, menuda racha que llevo más intensa. Ando todo el día corriendo de arriba a abajo y es que volver a estudiar a mis años está siendo todo un reto, más que nada porque cuando lo hacía hace ya ¡uf! el porrón de años, llegaba a casa y mi mami me ponía el plato por delante. Peeeeero ahora ya estoy bastante grandecita y la que tiene que poner el plato soy yo, amén de las tareas de la casa, la compra,... bueno, que voy a decir que las/los que trabajáis no sabréis. Mi familia, por supuesto, colabora en las tareas pero no por ello la obligación disminuye un ápice. Así que por ahora, no tengo tiempo de realizar sino cosas rápidas, sencillas y que sirvan de un día para otro, o que se hagan en un instante, como esta ensaladilla de pimientos con almendras fritas.


No, no es que quiera imitar a Falsarius Chef, que por cierto, es un artista, pero es que esta ensaladilla estaba muy rica. Sólo bastó abrir una lata de pimientos asados y añadirle por encima un buen puñado de almendras fritas, eso sí, por mí, caseras. Y si le añadimos la hermosísima tortilla de patatas de 8 huevos que hice ya tenemos un almuerzo la mar de apañao.

sábado, 29 de octubre de 2011

CAPRICHO #266: Sal gorda al vino tinto y romero




En la recta anterior utilicé un ingrediente elaborado por Garlutti del blog Sabores y Olores: Sal gorda al vino tinto y romero, que le da un toque especial a los platos que lo llevan. Es superfácil de hacer y se puede guardar por tiempo indefinido en la despensa, listo para utilizar en cualquier momento.

Yo lo hice así: vertí sal gorda en un vaso de 250 cl., añadí dos cucharadas de postre de romero picado y agregué vino tinto hasta mojar por completo la sal y dejarla del color del vino. Removí un poquito y dejé reposar.

Se puede calentar el horno, a 160 º y cuando alcance la temperatura, apagar. Pero como había hecho un bizcocho, quise aprovechar el calor residual de éste cuando el bizcocho estuvo listo.

Con el horno ya apagado y el bizcocho fuera, en la bandeja del horno, cubierta con un papel de hornear, extendí la sal y la metí en el horno, dejando que se evaporara el vino. Lo dejé casi toda la tarde, y cuando el horno estaba ya más que frío, saqué la bandeja, donde la sal se había hecho una costra. La desprendí y la desmoroné en un bol con el mazo del mortero y la introduje en un salero muy chulo que compré expresamente para la ocasión.

Así que cada vez que quiero hacer unas gambitas a la plancha, un pulpito a la gallega o algo que lleve sal gorda, saco mi salero molón de la despensa y hala, a salar.

sábado, 22 de octubre de 2011

CAPRICHO #265: Boquerones a la plancha





¡Qué no son sardinas, no, son boquerones!

Por falta de tiempo no pude comprar ayer mi pescaíto para hoy, así que tentando la suerte, esta mañana salimos en busca del almuerzo perdido, que fue cambiando sucesivamente de menú conforme las opciones se iban agotando. Total, que no hubo más remedio que comprar boquerones-tiburones (este año no sé yo donde han ido a parar los victorianos, supongo que a los chiringuitos).

La primera opción fue empanarlos, pero la pescadera me sugirió que los hiciera a la plancha, así que ¿por qué no probar? Así que éste ha sido nuestro almuerzo de hoy: Boquerones a la plancha.

Hoy no ha habido mucho pringoteo en mi cocina, simplemente he tenido que sacar la plancha eléctrica y asar los boquerones, añadiéndoles sal gorda al vino tinto y romero (una receta de Garlutti que os mostraré otro día).

Mis niños han disfrutado un montón, estaban casi tan ricos como las sardinas a la plancha que, por supuesto, ocupan el puesto nº 1 en pescados a la plancha.

Los he acompañado con una ensaladilla de pimientos amarillos asados Pilancón (gracias, Carmela) con cebolla morada frita pero no os la puedo mostrar porque las fotos me salieron movidas.

Como veis, estoy que no me parto la cabeza, ando superocupada estas dos últimas semanas y no me da tiempo para más, pero espero que os gusten y probéis a hacerlos, disfrutando tanto como nosotros.

jueves, 20 de octubre de 2011

CAPRICHO #264: Filetitos de lomo con vino tinto a la antigua




Bueno, bueno, después de un montón de días sin publicar y habituándome a un ritmo diferente, consigo hoy, por fin, subir una receta fácil, rápida y muy rica: Filetitos de lomo con vino tinto a la antigua.

¡Vaya nombre! ¿Y cómo será un vino “a la antigua”? Sin poderlo remediar se me viene a la cabeza un sketch navideño de Los Morancos dónde Antonia le decía a Omaíta que tenían para cenar “Puturrú de fuá al pío pío”.

Mi plato es más sencillo: En una sartén con un poco de aceite de oliva, hacemos los filetitos,previamente salpimentados. Una vez listos, los retiramos, y en el mismo aceite añadimos dos cucharadas de mostaza a la antigua y un vaso de vino tinto. Dejamos que reduzca y, a la mitad de la cocción, reincorporamos los filetitos para que cojan saborcito.

Los servimos acompañados de patatas fritas y judías verdes salteadas.

miércoles, 12 de octubre de 2011

CAPRICHO #263: Choc & Philly Cake



¿Qué tendrá el chocolate que nos vuelve locos? Pocas personas conozco a las que no les guste. En casa somos muy chocolateros, nos da igual del que sea: del blanco, del negro, del de con leche, con almendras, avellanas,… da igual. Un cuadradito o dos son perfectos para rematar la cena, y si hago algún postre de chocolate, dura bien poco. La famosa tarta de tres chocolates fue un éxito rememorable para mis amigos.


Esta vez viene en forma de bizcocho, con una receta de Bea (El rincón de Bea) a quien todos conocéis, que tiene unas manos divinas y de la que no pude resistir llevarme esta deliciosa receta para mis hijos: Choc & Philly Cake.

Para empezar, derretimos 150 grs. de chocolate de cobertura (70%) al baño María y lo reservamos. En un recipiente hondo batimos 100 grs. de mantequilla con 125 grs. de azúcar hasta que la mezcla esté suave. Añadimos dos cucharadas de azúcar avainillado (Bea utilizó las semillas de una vaina), y mezclamos bien. Añadimos 200 grs. de queso tipo Philadelphia y batimos hasta que quede completamente integrado. A continuación, vamos integrando 3 huevos, uno a uno, ligeramente batidos, ligando bien cada uno de ellos antes de incorporar el siguiente. Ahora añadimos el chocolate derretido y volvemos a integrar bien.


Es el turno de la harina (150 grs.) y 1 sobre de levadura, las tamizamos dos veces y la añadimos a la mezcla anterior. Movemos y movemos hasta que no quede rastro blanco alguno. Para terminar, con una espátula y a mano, incorporamos un buen puñado de pepitas de chocolate o en su defecto, trocitos de chocolate. Removemos y volcamos todo en un molde tipo plumcake previamente engrasado. Ahora, lo llevamos al horno previamente calentado a 170º y horneamos unos 45 minutos más o menos, dependiendo de cada horno.

Cuando vemos que está listo, lo dejamos templar sobre una rejilla y después desmoldamos. Una vez frío, envolvemos con film transparente y al frigo. Al día siguiente, el bizcocho estará más oscuro pero eso sí, con un intenso sabor a chocolate que hará las delicias de cualquiera.

sábado, 8 de octubre de 2011

CAPRICHO #262: Ensaladilla de pimientos asados con bacalao y verduras confitadas



“Erase una vez un hombre que, arrodillado en la iglesia, le pedía a Jesús crucificado que le tocase la lotería: “Ay, Jesús, que me toque el gordo, por favor” El hombre insistía e insistía desesperado, hasta que Jesús, hartito de escucharlo, se bajó de la cruz y le dijo: “Hijo mío, pero por lo menos compra el décimo”. El chiste es más antiguo que las pesetas y viene a colación porque a mí tampoco me toca nunca nada, más que nada porque no juego, y cuando le rezo al Señor, suelo pedirle cosas más importantes, pero… por una vez, sí me ha tocado algo realmente muy rico, rico que me ha hecho muchísima ilusión. Ha sido en el concurso del mes de agosto de “Caris… nosotros también”; me tocó, o mejor dicho, nos tocó, porque esta vez cocinamos entre todos, un magnífico lote de pimientos Pilancón, de la mano de Carmela (Los inventos de Carmela) que me los envió hace unos días y hoy para almorzar he preparado una riquísima ensaladilla de pimientos asados con bacalao y verduras confitadas.


Para empezar, ayer al mediodía puse en remojo un trozo de bacalao salado para que se fuera desalando, cambiando el agua al menos tres veces. Esta mañana, escurrí y desmigué el bacalao; mientras, en un cazo puse a hervir huevos de codorniz que una vez duros, pelé, corté por la mitad a lo largo y reservé. Después, corté en brunoise ½ cebolla morada; en una sartén con un poco de aceite de oliva, la puse a dorar, añadí un puñado de tomates cherrys, cuando estaban doraditos, agregué 2 cucharadas de postre de azúcar, removí bien y añadí un chorro de vino tinto, dejando cocer a fuego lento hasta que casi evaporó todo el caldo.


Todos los ingredientes fueron después al frigo para que estuvieran fresquitos para el almuerzo: pimientos en tiras asados de los amarillos (tienen un color espectacular), el bacalao, la cebolla con los tomates y los huevos.


A la hora de emplatar mezclé los pimientos en tiras con la cebolla, los dispuse en el plato, encima coloqué el bacalao en tiras, y sobre éste, los huevos cocidos; los cherrys los puse alrededor en círculo y uno rematando en el centro, chorrete de AOVE (¿habéis probado la variedad Arbequina¿ ¡es la leche!) y unas gotitas de vinagre de Jerez.


Carmelilla, este plato va dedicado a ti.

miércoles, 5 de octubre de 2011

CAPRICHO #261: Muslos rellenos




Revisando entre las recetas que tengo guardadas para publicar, apareció ésta que la hice ¡antes del verano! Se la copié a Isabel, de La cocina de Fabrisa, y fue todo un acierto, muy fácil de hacer y no rica, sino riquísima: Muslos rellenos.



Para empezar, compré los muslos, uno por cada comensal y el carnicero tuvo el detallazo de deshuesármelos sin coste adicional. Ya en casa, a la hora de prepararlos, fuimos paso a paso, siguiendo la receta de Isabel.



Primero, en un cuenco vertí 1 lata de cerveza e introduje dentro un buen puñado de pasas para que se fueran hidratando (también se le puede añadir ciruelas negras pero no tenía en ese momento).



Salpimenté los mulos (que ya venían sin piel). En un cuenco vertí paté de cerdo ibérico (en casa solemos usar el de Sánchez Romero Carvajal), jamón serrano cortado en daditos y la mitad de las pasas en remojo. Mezclé ligando todo muy bien, la verdad es que no os puedo decir las cantidades exactas de los ingredientes, pues viendo el tamaño de los muslos lo hice más o menos a ojo. Con esta mezcla rellené los muslos y los cerré bien, utilizando hilo para atarlos.



A continuación, en la olla rápida, con un poco de aceite, doré los muslos bien y los aparté en un plato. En el mismo aceite, sofreí una cebolla muy picadita, le añadí una manzana cortada en daditos, la otra mitad de las pasas reservadas y, por último, la cerveza. Cuando empezó a hervir, añadí una pastilla de caldo de verdura desmenuzada, removí bien e incorporé los muslos reservados. Cerré con la tapa y dejé cocinar el mismo tiempo que Isabel, 5 minutos desde que empieza a soplar la olla (esto para mí resulta inquietante, le tengo muchísimo respeto a la olla rápida desde que mi cocina se anegó una vez de puchero y no me fío de ella ni un pelo).



Pasados los cinco minutos, dejé que bajara la presión completamente, destapé y retiré los muslos, dejando que la salsa redujera a fuego fuerte hasta que espesó a mi gusto.



Ya sólo quedaba presentar el plato: un muslo por comensal, con un poquito de cuscus regados ambos con la salsita; de acompañamiento, una buena barra de pan para mojar.

sábado, 1 de octubre de 2011

CAPRICHO #260: Chistorra en hojaldre




Hoy es sábado, así que apetece una cenita tipo tapeo, de ésas de picas por aquí, picas por allá, y cuando te das cuenta, te has puesto “púo”. Traduzco para los que no son andaluces: “Púo: atiborrado de comer, más que satisfecho”.



Y entre otras cositas, ¿qué tal una chistorrita en hojaldre? Pues vamos al lío.







Paso 1: extendemos una lámina de hojaldre sobre la encimera y colocamos encima la chistorra. Empezamos a enrollar el hojaldre alrededor de la chistorra.



Paso 2: pincelamos con huevo batido para sellar bien el hojaldre alrededor de la chistorra, cortamos y presionamos para que quede cerrado.



Paso 3: después de haber hecho varios rulitos hasta acabar la chistorra, con un cuchillo bien afilado los vamos cortando en trocitos de bocado (esto lo vi en el blog de “Más que hermanas”).


Paso 4: colocamos los rollitos en la bandeja del horno sobre papel de hornear, pincelamos con el huevo batido y...



Paso 5: espolvoreamos unas semillitas de sésamo por encima. Derechitos al horno y ¡a cocer!


¿Qué os puedo decir? Que el olorcillo empieza a ser delicioso, se va extendiendo por toda la casa y se escucha: “¡Mami, ¿qué estás haciendo que huele tan bien?”



Cuando están doraditos se sacan del horno ¡y se dejan enfriar un poquito antes de coger! Que las ansias son muy malas y luego la lengua se queda escaldada.






Y para acompañar, ¿qué tal un vino blanco mexicano? Por ejemplo, este L.A. Cetto, savignon blanc cosecha 2009. Hacía tiempo que tenía ganas de probar un vino de la baja California (es el efecto "telenovela", ¿habéis visto "Cuando me enamoro"? Es un vino de mesa, a un precio muy asequible, que fresquito entra demasiado bien y que viene fenomenal para cenas de este tipo.

martes, 27 de septiembre de 2011

CAPRICHO #259: Cupcakes de café



¡Por fin he hecho mis primeros cupcakes! Estoy muy contenta, porque viendo mi arte reposteril no sabía yo si se obraría el milagro o no, pero sí, he aquí mis primeros cupcakes de café.


No os pregunto si son una monada o no, porque bonitos, bonitos no se ven, ¡pero están de ricos! ¡y de tiernos! He utilizado una receta de Bea, del blog El rincón de Bea, que es una maravilla y tiene unas recetas que quitan el sentío.

Bueno, para empezar puse a precalentar el horno a 190º; mientras tanto, disolví una cucharada sopera de Nescafé descafeinado con una cucharada de agua hirviendo. Reservé.


En un bol, incorporé 150 grs. de mantequilla a temperatura ambiente, le añadí 150 grs. de azúcar (la receta original es con azúcar moreno) y batí hasta que ligó bien y se veía suave y esponjosa. Añadí el café disuelto y 3 huevos ligeramente batidos. Vuelta a ligar bien. Por último, añadí 150 grs. de harina de trigo y un sobre de levadura Royal tamizados. Integré bien.

Vertí la masa en los moldes. Un truco: no tengo bandeja para cupcakes pero mi amiga Inma me ha dicho lo que hace ella, introduce las cápsulas de papel dentro de moldes individuales para flanes de aluminio. Como no se suelen manchar se pueden reutilizar varias veces, así podemos llenar toda la bandeja del horno aprovechando el espacio al máximo.


Vertí 2/3 partes de la capacidad de las cápsulas, pero tenía que haber llenado sólo hasta la mitad, porque subieron más de lo que pensaba. Introduje en el horno y horneé durante ½ hora. Una vez listos (el truquillo de la aguja es fenomenal), saqué la bandeja del horno y dejé que enfriaran fuera un ratito, y luego los pasé a una rejilla para que terminaran de enfriar. Una vez fríos, los fui sacando de los moldes de aluminio.


Ya estaban listos mis cupcakes, sólo les falta algo: decorarlos, pero no me atreví, aparte de que no me quedaba suficiente mantequilla para el topping, pero prometo que la próxima vez lo intento. ¡Ah! Se me olvidaba, me salieron 14 unidades.

domingo, 25 de septiembre de 2011

CAPRICHO #258: Chuletas de cerdo a la soja y miel con champiñones rellenos y judías verdes salteadas




No sé por qué pero hacía mucho tiempo que no comíamos en casa chuletas de cerdo, así que para el menú de hoy compré una por cabeza y pensando cómo las iba a preparar surgieron estas Chuletas de cerdo a la soja y miel con champiñones rellenos y judías verdes salteadas, ¡ozú, qué nombre más largo!


Así que está claro, había tres frentes a trabajar: las judías, los champiñones y las chuletas. Vamos por partes:



1º) Empezamos limpiando las judías: les quitamos la hebra, las picamos y enjuagamos y las ponemos a cocer en agua hirviendo con sal hasta que estén tiernas. Una vez cocidas, las escurrimos y las salteamos en una sartén con aceite de oliva, ajitos picados y los pies de los champis picaditos también. No olvidamos añadirle su poquito de sal. Ya tenemos las judías listas. Vamos a por los champis.



2º) Le quitamos a los champiñones la parte terrosa, los enjuagamos bien y los secamos. Les quitamos los pies y los picamos chiquititos (como sale mucha cantidad, parte de ellos se fueron para las judías). En una sartén con aceite calentito sofreímos 3 dientes de ajo muy picaditos, añadimos los pies picaditos y salteamos. Añadimos taquitos de jamón muy picaditos y removemos bien. Rectificamos de sal y apartamos.



En otra sartén con un pelín de aceite, doramos los sombreros, primero boca abajo y después boca arriba. Sacamos y ponemos en una fuente de horno. Rellenamos con el sofrito de champis y jamón y colocamos un trocito de queso por encima, por ejemplo, brié. Metemos en el horno, al grill para que se derrita el queso. Bueno, vamos a por las chuletas.



3º) Las salpimentamos y las pincelamos con una mezcla de miel de caña y salsa de soja, dejamos un ratito que maceren bien y cojan el saborcillo. Las asamos en la plancha hasta que estén doraditas.



Ya, por último, emplatamos: chuleta, champis rellenos y sus judías verde por cabeza, y el que quiera tiene mi permiso para rechupetear el hueso.

martes, 20 de septiembre de 2011

CAPRICHO #257: Calabacines fritos



Me encantan los calabacines: en crema son ideales cuando hace frío, a la piedra son mi perdición, rellenos, una pasada pero hay una forma de hacerlos, mucho más sencilla que son empezar y no parar: Calabacines fritos.

Durante años he estado que “mira que buenas están las berenjenas fritas", que los están, y más con su poquito de miel por encima. Pero tenía olvidados en el recuerdo los calabacines que hacía mi madre, hasta que me acordé y se me antojó hacer una fritada que duro ná y menos en la mesa.


Para empezar, enjuagué un calabacín bien grandotote, que parecía una sota de bastos, lo sequé y lo corte en rodajitas finitas. Después sólo tuve que añadirles un poquito de sal, pasar por harina y freír en abundante aceite bien caliente. Dejé escurrir sobre papel de cocina, al plato y a la mesa.


Es un plato sencillo y barato, de los de toda la vida.

lunes, 19 de septiembre de 2011

CAPRICHO #256: Rulo de queso con albaricoques



Me encanta el tapeo, tanto que fue la causa del nacimiento de este blog. Eso de poner en la mesa un surtidito de canapés, tablas de patés o de quesos, rebanás, etc., es que me vuelve loca, así que cuando vi este Rulo de queso con albaricoques que hizo Sonia del blog L´Exquisit no me pude reprimir y dimos buena cuenta de él las otras noches.



Para empezar, piqué en trocitos muy chiquititos 50 grs. de orejones, ½ cebolleta y 50 grs. de tomates secos italianos en aceite, escurridos.



A continuación, en un bol batí 250 grs. de queso crema para darle soltura y le añadí lo picado anteriormente. Mezclé bien. Sobre papel de horno, coloqué toda la mezcla y le di forma de rulo, envolviéndolo. Lo introduje en la nevera un rato para que se endureciera un poco.



Después, en una sartén sin aceite, tosté 50 grs. de avellanas, cuando estuvieron frías las trituré y les añadí 3 cucharadas soperas de perejil picado.


Sobre un papel de horno, dispuse la mezcla avellanas-perejil. Desenrollé el rulo de queso y lo rebocé con la mezcla. Ya estaba listo.



De vuelta a la nevera, mínimo 3 horas, hasta el momento de servir, con unas rebanaditas de pan tostado.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

CAPRICHO #255 PARA CONCURSO: Pastel de brócoli con salsa de champiñones



Todos conocéis a Elena y su blog, “Cuatro especias: por Elena Zulueta de Madariaga”, también sabéis de su problema de salud y lo importante que es para ella encontrar la solución. Entre todos, le hemos echado una manilla para que esto sea posible y seguro que lo conseguiremos. Elena es, a mi parecer, una mujer fuerte y bastante positiva, tanto, que a pesar de todo, ha organizado un pedazo de concurso con unos premios estupendísimos, lo único que hay que hacer es cocinar algo rico y, sobre todo, saludable. Si queréis ver las bases del concurso, pinchad en la imagen.







Esta es mi aportación al concurso, un rico Pastel de brócoli con salsa de champiñones que me tuvo entretenida casi toda la mañana, entre preparar la receta y fotografiar el paso a paso, y luego, la postproducción, o sea, preparar esta entrada, es decir, elegir fotos, montarlas, redactar el texto y subirla. Pero el esfuerzo ha valido la pena, el plato era exquisito y sobre todo, sano.



Vamos con la receta: primero, los ingredientes:





- 250 grs. de brócoli (yo utilicé congelado)
- 50 grs. de avellanas
- 50 grs. de mantequilla (30 grs. para la salsa y el resto para pincelar y freír)
- ½ cebolla
- 100 grs. de champiñones
- 3 yemas de huevo
- 50 ml de leche
- 100 ml de caldo de verduras
- 150 ml de nata líquida
- 3 cucharadas de vino blanco
- Sal y pimienta



Bueno, ¿tenemos todos los ingredientes? Pues vamos al lío:




Pasos del 1 al 4:



Trituramos las avellanas y en un bol, las mezclamos con 30 grs. de mantequilla a temperatura ambiente. Metemos este bol dentro de otro más grande con hielo y lo guardamos en la nevera hasta que nos haga falta para la salsa.


Pasos del 5 al 8:



En un cazo con agua hirviendo y sal cocemos el brócoli hasta dejarlo en su punto, sacamos, escurrimos y enjuagamos con agua fría. Dejamos escurrir.


En otro cazo, reducimos a la mitad 6 cucharadas de nata, apagamos y cuando esté fría le añadimos las 3 yemas de huevo. Ligamos bien.


Pasos 9 al 12:



En el vaso de la batidora, trituramos el brócoli con la leche, añadimos la mezcla de nata y yemas. Batimos y salpimentamos.


Untamos 4 moldes resistentes al horno con mantequilla y vertemos la mezcla en ellos.


Pasos 13 al 16:


Ponemos los moldes al baño María en el horno, precalentado a 200º. Mientras se hacen, vamos a por la salsa:


Picamos los champiñones y la cebolla en cuadraditos y los ponemos a sofreír en una sartén con un poco de mantequilla y aceite de oliva, primero la cebolla y después los champiñones.


Pasos del 17 al 20:



Cuando los champiñones están listos, agregamos el vino blanco, el caldo de verduras y la nata. Removemos. Ahora añadimos la pasta de mantequilla y avellanas que teníamos guardada en la nevera. Ligamos bien.


Pasos 21 y 22:






Mientras la salsa va haciendo chup chup a fuego suave, sacamos los pasteles del horno (para saber si están listos, el truco de pinchar con una aguja y si sale seca, o.k., el tiempo de horneado depende de cada horno, en el mío tardó más o menos 1 hora).



Paso 23 y último:


Ya sólo nos queda servir: desmoldamos los pasteles, colocamos un poquito de salsa en el plato y al lado, el pastelito. Se puede adornar, por ejemplo, con hojitas de berro.


Esta receta es susceptible de cambios: se puede utilizar col en vez de brócoli, chalotas en vez de cebolla,… incluso la presentación puede ser diferente: se puede hacer en un molde en forma de anillo y a la hora de presentarlo, la salsa se coloca en el hueco central,…


¡Uf! ¡Qué receta más larga! Pero el esfuerzo ha valido la pena, sólo espero que os guste y a ver si tengo suerte en el concurso.

martes, 13 de septiembre de 2011

CAPRICHO #254: Sangría blanca

Bueno, bueno…. Desde que ví esta Sangría blanca en el nº 9 de la revista Whole Kitchen me entraron unas ganas de probarla monstruosas. Mi marido es un experto en el arte de hacer sangría roja, literalmente, la borda, el secreto: un chorrete de licor de plátano “gran reserva” (la gran reserva es que la botella de licor vino de Canarias, en nuestro viaje de novios hace ya la friolera de 18 años y sólo la tenemos para eso). Si le sale rica que un amigo nuestro que sólo bebe cerveza sin alcohol, no puede resistirse a la tentación y peca.



Este fin de semana pasado fue de aúpa en Málaga, el caso es que cuando Roberto Brasero dijo que íbamos a estar a 35º, nosotros exclamamos “¡¿cómo va a hacer?!” ¡Y vaya si fue! Así que la sangría nos vino al dedillo para aliviar el sofocón.



La hice así:



Para empezar, piqué en rodajitas finas, bien lavadas y con la piel la siguiente fruta: 1 manzana ácida, 2 nectarinas, ½ naranja y ½ limón. Las metí en una jarra enorme de 2 litros. Les añadí el zumo de 1 y ½ naranjas y 1 y ½ limones y 3 cucharadas de azúcar blanquilla.


Ahora, otro truco que es un puntazo: en un cazo puse a calentar 1 copita de ron añejo y otra de Licor 43 con una rama de canela. Sin que llegara a hervir, añadí todo a la jarra. Añadí ½ litro de vino blanco y terminé de rellenar con Casera. Derechita al frigo a macerar y a que estuviera bien fresquita y lista para beber.



¡Ojito, porque entra muy rápida y da mucha alegría! Cuando la sangría se acabó, nos comimos la fruta, que estaba deliciosa, con un gustillo a canela rico, rico.

sábado, 10 de septiembre de 2011

CAPRICHO #253: Hojaldritos con espárragos y paté ibérico


Hoy quiero presentaros una receta fácil y resultona, muy apropiada para una cena tipo tapas de esas que tanto gustan en casa. La receta está sacada de uno de los libros de la colección “Elige tu menú” que adquirimos hace años en el Círculo de Lectores (¿quién no ha sido socio del Círculo de Lectores, eh?). La colección consta de 9 volúmenes, y esta receta está sacada concretamente del dedicado a comida selecta: Hojaldritos con espárragos y paté ibérico.


La receta original lleva parfait de hígado de pato, pero yo le he quitado el glamour porque no tenía parfait pero sí un pate de cerdo ibérico Sánchez Romero Carvajal que no le hace de menos.
Para empezar, en un cazo con agua hirviendo con sal ponemos a cocer espárragos verdes, unos 10 minutillos (yo he utilizado espárragos verdes congelados), cuando estén listos los sacamos y escurrimos. Reservamos y vamos con el hojaldre:


Paso 1
Mientras, estiramos la masa de hojaldre y la vamos cortando en cuadritos de 5 x 5 cms. (yo utilicé el cortapizza). Colocamos un poquito de paté sobre cada cuadradito (ojo, sólo en la mitad de los cuadraditos, la otra mitad servirán de tapa), encima colocamos trocitos de espárragos.


Paso 2
Pincelamos el contorno de los cuadraditos rellenos con clara de huevo batida y tapamos con la otra mitad de los cuadraditos.


Paso 3
Con las yemas de los dedos apretamos para pegar los dos cuadraditos y cerrar el hojaldrito y con un tenedor marcamos para sellar bien.

Paso 4
Colocamos los hojaldritos sobre la bandeja del horno con papel de hornear y pincelamos por encima con la yema del huevo batida con un chorro de nata.


Los metemos en el horno precalentado y a esperar que se hagan. Una vez cocidos, dar un poquito con el grill para dorar la superficie.

En cuanto a los tiempos de cocción, como mi horno es una castaña lo hago más o menos a ojo, dándole vueltas cada dos por tres, aunque el olorcillo me sirve de guía.
Una vez listos, se sacan y se dejan enfriar, luego ¡a comer!


jueves, 8 de septiembre de 2011

CAPRICHO #252: Fideuá con queso

Hoy he hecho mi primera fideuá. Hacía tiempo que le teníamos ganas y, en la compra del mes me agencié con una bolsa de medio kilo. Mi primera intención era hacerla de pescado y mariscos pero hoy es fiesta en Málaga capital, es el día de nuestra patrona, Ntra. Sra. de la Victoria y todo está cerrado, y para colmo, no tenía los ingredientes necesarios para hacerla, pero menos mal que está Angie (La cocina de Angie) que publicó hace tiempo una fideuá con queso, y sí que tenía los ingredientes, así que me puse manos a la obra.




Para empezar, hice un caldo de carne hirviendo una olla de agua con una pastilla de concentrado de carne.



En una tartera ancha con aceite puse a sofreír una cebolla medianita picadita, le añadí 4 lonchas de bacon cortaditas y 1 paquete de salchichas tipo Frankfurt cortadas en rodajitas. Añadí un poco de pimentón ahumado (no tenía ñoras como Angie y las sustituí por el pimentón) y un chorro de tomate frito. Removí bien para mezclarlo todo. Después le añadí una lata de champis escurrida, cortados por la mitad. A continuación, le tocó el turno a la fideuá, utilizando el cazo como medida, eché 2 cazos, espolvoreé curry y rehogué un poco. Le añadí el caldo hirviendo, 5 cazos aunque luego, le fui añadiendo y dejé cocer.



Cuando estuvo listo (yo lo voy probando por si hay que rectificar de sal o de caldo), apagué el fuego y espolvoreé con mozzarella rallada, tapé unos minutos con la tapadera para que se derritiera el queso. Antes de servir, añadí perejil picado por encima y lista para comer.



No ha quedado ni un solo fideo en los platos, ha sido algo insólito, como este prodigio de la naturaleza que os muestro a continuación: ¡Mister Potato existe! Lo descubrió mi hijo en el carrito de las verduras y tuve que convencerlo para poder hacer uso del señor tubérculo.



Ja, ja, ja....¡No seáis picarones! Acabo de darme cuenta de que la foto puede tener más de una interpretación, lo primero que pensamos nosotros es ¡que era el número 1!¡Ay, qué me parto!

miércoles, 7 de septiembre de 2011

CAPRICHO #251: Ensalada tropical

¿Quién ha dicho que se acabó el verano? ¡Qué no! No se ha ido, no. Simplemente nos ha dado un poco de cuartelillo y ya estamos de nuevo con el calorcete. Es el veranillo de San Miguel, o como decimos también, el veranillo de los membrillos. Los últimos coletazos de la estación estival son un pelín bochornosos pero, al menos, por las noches refresca y se puede descansar.


Y, aunque la vuelta a la rutina va dando paso a los platos de cuchara, todavía apetece comer cosas fresquitas como esta ensalada tropical, a la que ¡por fin! he podido darle el punto que buscaba en la salsa. La hice así:



Para empezar, lavé, piqué muy finita, enjuagué y escurrí la lechuga, le añadí palitos de surimi troceados, langostinos pelados, maíz dulce, manzana en daditos y piña en trocitos, aunque los ingredientes pueden ser al gusto de cada uno, yo la he probado con gajitos de naranja y estaba espectacular.



Con todos los ingredientes mezclados, preparé la salsa rosa: en el vaso de la batidora puse un huevo, sal y aceite de oliva. Batí hasta montar. Una vez hecha le añadí un chorrito de brandy, un poco de zumo de limón y ¡ketchup! Este era “el ingrediente secreto” que me faltaba. Antes la solía hacer con salsa de tomate frito pero no conseguía el punto de sabor esperado. Mezclé la salsa rosa con los ingredientes y metí en el frigo hasta la hora de comer para que estuviera bien fresquita.



Esta es una receta archiconocida, la hay en todos los bares, pero como me salió tan rica, quise compartirla con todos vosotros, al menos en fotografía. De ella dimos buena cuenta sentados en la terraza y con unas cervecitas bien frías.

sábado, 3 de septiembre de 2011

CAPRICHO #250: Bouganvillian Club Sandwich

Bueno, bueno, pensé que no me iba a dar tiempo para preparar este riquísimo sándwich al que he bautizado con el nombre de Bouganvillian Club Sandwich, para participar en el concurso “Caris… nosotros también!” que esta vez tiene como anfitriona a Carmela, de La cocina de Carmela”.





Muchas manos han participado en la elaboración de este riquísimo bocado, las de mis tres caris: el cari grande y los dos caris chicos, además de las mías propias. Los ingredientes necesarios son:

- Lomo a la sal
- Tomate
- Lechuga
- Cebolla
- Queso en lonchas
- Mayonesa
- Alcaparritas



Y, por supuesto,



- Pan de molde











Para empezar, preparamos los ingredientes: el lomo en filetitos finos, el tomate, en rodajas, la lechuga en tiras, la cebolla en juliana y la pochamos en una sartén a fuego suave hasta que esté doradita, picamos las alcaparritas muy menuditas y las mezclamos con la mayonesa. Con todo preparado, nos ponemos a tostar el pan.



El sándwich lo montamos de esta manera: untamos un lado de una rebanada con la mayonesa con alcaparras, colocamos encima la lechuga y el tomate; untamos otra rebanada con la mayonesa por los dos lados, colocamos encima; a continuación colocamos una loncha de queso, los filetitos de lomo y la cebolla frita; cogemos la última rebanada y untamos de nuevo con mayonesa la cara de adentro. Después, con cuidadín y un cuchillo bien afilado, cortamos el sándwich en dos triángulos y ¡listo!

jueves, 1 de septiembre de 2011

HOY NO TOCA CAPRICHO

No, no toca. Hoy toca algo muchísimo más importante y necesario: echarle una mano a Elena, del blog CUATRO ESPECIAS: POR ELENA ZULUETA DE MADARIAGA, que necesita ayuda urgente por un problema de salud.


La manera de ayudarla que se me ha ocurrido es añadir un gadget en mi columna lateral que enlaza con su post donde explica lo que le ocurre.


Si os parece buena idea, haced lo mismo, ojalá nuestras "voces" lleguen a los oídos apropiados y Elena pueda solucionar por fin su problema.

jueves, 25 de agosto de 2011

CAPRICHO #249: Pizza de Jabuguitos y bacon




¡Marchando una de pizza! Yo solía comprar las piezas de barra de pan amasado aún sin hornear para hacer pizzas, las estiraba muy bien y salían muy ricas, finitas y crujientes, pero un día, Gupanla, de Mis deliciosas comiditas me enseñó a hacer unas masas de pizza esponjosa, casera y espectacular que le ganaron la partida a mi panadera. Desde entonces, cuando quiero hacer pizza, planifico bien la mañana para que me dé tiempo de amasar (que tampoco es tanto) pero sobre todo, para que la masa tenga su tiempo de levado.



Esta Pizza de Jabuguitos y bacon hizo las delicias de mis hijos a la hora del almuerzo y no dejaron de ellas ni las miguitas.



Para empezar, hice la masa según la receta de Gupanla, pero con un poquito menos de harina, unos 250 grs. iniciales, aunque luego le fui agregando conforme lo iba necesitando. Dejé levar, dentro del horno, apagado una horilla larga y ¡vaya si levó! Un poquillo más y me falta bandeja del horno a la hora de estirarla.



Una vez estirada la masa, le añadí salsa de tomate frito (tipo Orlando) pero a la que le había añadido un chorrete de salsa worcestershire y otro de salsa de soja, a continuación la mozzarella, 1 cebolla cortada en juliana y frita, bacon en tiritas y rodajas de Jabuguitos, que son unos choricillos ibéricos “mu” ricos. Terminé colocando por encima, queso grana padano, cortado en lasquitas con el pelador, aceitunas negras sin hueso en rodajitas y ¡al horno!


Cuando coloqué la inmensa pizza sobre la mesa volaron las manos.




(Gu, ésta va dedicada a tí, como mi versión "hago el avío con lo que hay en el frigo" de tu pizza peperoni)

domingo, 21 de agosto de 2011

CAPRICHO #248: Malagueña con bacon, piquillos y queso raclette




Hay que ver los diferentes nombres que suelen tener las piezas de pan, no sólo, por su ubicación geográfica dentro del mapa de España, sino que en una misma ciudad, un mismo tipo de pan tiene varios nombres según la panadería que lo venda. Que yo conozca, de los nombres de toda la vida, de esos que te traen recuerdos de tu infancia, están la viena, la barra de viena (aunque tengo la duda perpetua de si, en realidad, se escribe con “b”), la barra de pan, el pan blanco liso o de boca, el pan cateto, el civil, blanco o cateto (seguramente porque recuerda al antiguo sombrero de la Benemérita) y la malagueña. Años más tarde, llegó la baguette, la baguettina, el bartolito, el pitufo,… ¡uf! muchos nombres para un manjar tan básico y tan rico.



Casi, casi primos hermanos son la malagueña, la baguettina y el bartolito; pan para rellenar con lo que se nos antoje y sentarnos a disfrutar de tan suculento bocata, como por ejemplo esta malagueña con bacon, piquillos y queso raclette que estaba de muerte y que cayó para una cenita.



Para empezar, sólo hubo que tostar el pan y rellenarlo con bacon churruscadito calentito, con lonchitas de queso para raclette por encima, que se derritieron con el calorcillo y, para terminar, unos pimientos del piquillo que fueron, como decía mi padre, el remate de los tomates.

jueves, 18 de agosto de 2011

CAPRICHO #247: Bouganviwraps




¿Qué padre no ha caído ante la insistencia de nuestros hijos para llevarlos a comer a cierta cadena muy famosa de comida rápida, más que nada por el regalito que trae el menú? En nuestro caso, esta etapa ya pasó, entre otras cosas, porque ya se quedaban con hambre ante el tamaño de la hamburguesa amén de nuestra insistencia en cultivarles en un arte tan nuestro como es el tapeo.



Pero, a veces, aunque hayan pasado los años, una tiene que sucumbir aunque sea en plan casero, e ingeniárselas para darles la sorpresa, después de ver una y mil veces el anuncio por televisión y en todas las cabinas de teléfono del barrio. ¡Así que anoche fue la noche de los Bouganviwraps!



Para empezar, por la mañana, puse varios filetes de pechuga de pollo y de cinta de lomo a macerar en leche con 2 cucharadas de mostaza de Dijon y sal. Por la tarde, los escurrí y empané (ojo, el huevo batido que sobró de empanar lo reservé para una tortilla).



Piqué lechuga, corté rodajitas de tomate, pasé por la plancha tiras de bacon, freí los filetitos empanados y cuajé la tortilla. Luego calenté las tortillas de maíz como me indicaba el envase.



Ya sólo quedaba montar los wraps: tortilla de maíz + lechuga + tortilla + bacon + filetitos + lonchita de queso + rodajas de tomate + mayonesa. Enrollar y ensartar con un palillo para que guardaran la forma hasta hincarle el diente.



¡Hubo aplausos!




(Amigos, visitad el blog de Bea, El rincón de Bea, su post de hoy es estupendísimo)

miércoles, 17 de agosto de 2011

CAPRICHO #246: Tarta de queso ¡sin horno!




Hay que ver lo buenas que están las tartas de queso, a mí me encantan, con su mermelada de frutos del bosque o de piña. Un trocito viene ideal para acompañar al café del almuerzo. Esta tarta de queso es muy peculiar porque ¡no necesita horno! y dadas las calores existentes viene de perlas para poder saborear un rico trozo de tarta sin haber sudado la gota gorda en su elaboración. La receta es de Pili (La cocina de Pili) y aunque ella la hizo en la Thermomix, yo la hice al estilo tradicional. Varié un pelín la cantidad de ingredientes, sólo un pelín pero la tarta salió de rechupete.


Para empezar trituré un blister de galletas maría en la picadora (el paquete de galleta tenía 4 blisters), en un cazo derretí unos 150 grs. de mantequilla y la mezclé con el polvo de galletas, mezclándolo bien. Rellené el fondo de un molde de 23 cm., forrado con film transparente, con la masa, aplastando con una cuchara para que quedará bien prensado. Lo metí en el frigo mientras hacía el relleno.



En el vaso de la batidora puse una tarrina de queso de untar de 250 grs., 2 bricks de nata de 200 ml., 2 vasos de leche y 160 grs. de azúcar. Batí todo muy bien y lo vertí en un cazo que puse a calentar a fuego medio, batiendo con el batidor manual. Cuando empezó a hervir, agregué 2 sobres de cuajada disueltos en 3 dedos de leche. Esperé a que empezara a hervir de nuevo. Retiré del fuego y vertí la mezcla en el molde con el fondo de galletas. Dejé enfriar.



Cuando estaba ya a temperatura ambiente, la metí en el frigorífico para que cuajara. Lo hice la víspera y así para el día siguiente sólo tuve que ponerle por encima la mermelada de frutos del bosque y desmoldar. Con cuidado, coloqué la tarta en una bandeja y retiré el film deslizándolo despacio y lista para comer.