martes, 31 de agosto de 2010

CAPRICHO #108: Ensalada Elena


Y seguimos con las ensaladas. Es que no se me apetece comer caliente, ¡necesito ya algo de fresquito, por favor! Así que ayer compré unas judías verdes buenísimas y me acordé de una receta recortada y guardada desde hace años, de una revista, y por fín hoy ve, y con éxito, la luz: Ensalada Elena.

Para empezar, limpié bien las judías (más o menos, medio kilo), quitándole las hebras y cortándolas en trocitos. Las cocí en agua hirviendo con sal hasta que estuvieron tiernas y las escurrí bien y dejé enfriar.

Una vez frías, las coloqué en una ensaladera honda y añadí maíz dulce, queso emmental en daditos, una manzana grande también en dados (si es reineta, mejor) que rocié con un poco de zumo de limón para que no se oxidara, un buen puñado de pasas puestas antes en remojo y 2 pimentos del piquillo en tirillas. Añadí un pelín de sal y mezclé bien.

Para terminar, aliñé con mayonesa con perejil picadito (esta vez utilizé la de tarro, por aquello de las prisas de última hora) y ¡lista!

(Lo siento, ya sé que no suelo poner las cantidades exactas de los ingredientes, pero es que me gusta cocinar a ojo, si algo me pirra, pues añado al gusto)

domingo, 29 de agosto de 2010

CAPRICHO #107: Ensalada tropical


Este verano parece que se va a despedir con honores. Ha sido un veranete normal, con el calor propio de la época en la que estamos, pero sin esas largas semanas de terral que venían haciendo estos últimos años (el terral de toda la vida ha sido de tres días y punto). Y ahora que va tocando su fin, no hay quien pare ni quien duerma. Ayer fue un día tórrido de no te menees, y hoy, con sólo pestañear sudas. Ya estamos desesperados, y es que de todo se cansa uno.

Ayer teníamos organizado día de campo, eso sí, con alberquita para refrescarse, y menos mal, porque el día fue de aupa. De las cosas que preparé para llevar os presento una receta muy veraniega y muy conocida, pero como me salió tan rica os la quiero enseñar: ensalada tropical.

Para empezar, corté en juliana muy finita una buena lechuga de hoja larga, la enjuagué y escurrí muy bien; le añadí: palitos de surimi cortados, maíz dulce y melocotón en almibar hecho daditos. Removí bien y la aliñé con salsa rosa.

Para hacer la salsa rosa, con la batidora monté una mayonesa con 1 huevo, aceite de oliva y sal. Una vez montada le añadí salsa de tomate, un chorrito de coñac y unas gotitas de salsa de tabasco.

Una vez hecha, la metí en el frigorífico para que estuviera bien fresquita. Se le pueden añadir más cosas, siempre al gusto de cada uno: langostinos cocidos, piña, papaya, zanahoria rallada,... De cualquier forma está riquísima.

miércoles, 25 de agosto de 2010

CAPRICHO #106: tarta pudín de frutas frescas


Tenía una cena entre amigos y no sabía que llevar así que probé a hacer un postre fresquito y me inventé esta tarta pudín de frutas frescas.

Cogí una manzana, una pera, un melocotón y los piqué en trozos pequeños, los puse en un recipiente hondo. Cogí también un puñado de uvas moscatel, les quité la piel y las pepitas, las partí por la mitad y las añadí. Además añadí dos magdalenas troceadas. Removí y mezclé con suavidad.

En un molde tipo plumcake, bañé el fondo con caramelo líquido. Coloqué encima la mezcla anterior.

En el vaso de la batidora batí un brick pequeño de nata, un vaso y medio de leche, 6 cucharadas de azúcar, 3 huevos y 2 cucharadas de coco rallado.

Vertí la mezcla en el molde, dejando que se mezclara todo bien y metí en el horno al baño maría a 180º. Cuando la aguja salió seca, listo. Saqué, dejé enfriar y desmoldé.

El resultado muy rico, ya que la textura es como flan, pero como a mí me gustan los dulces más bien secos, la próxima vez que lo haga, no lo haré al baño María, lo haré en seco.

martes, 24 de agosto de 2010

CAPRICHO #105: Ensalada de cogollos con salmón


Esta receta tan fresquita va dedicada a todos los que han participado en el concurso "recetas de verano" organizado por Alcantarisa, y especialmente, a Gupanla, el ganador, que presentó una espectacular lasaña fría de esas que duran 2 segundos en el plato. Para todos ellos, va dedicada la receta que yo presenté: ensalada de cogollos con salmón.

En verano, no hay mejor entrante que una ensalada fresquita, y si lleva un contraste de sabores tan espectacular como éste, mejor que mejor.

Ingredientes:

- 1 bandeja de cogollitos de lechuga
- 1 estuche de salmón ahumado (100 gr.)
- 1 latita de anchoas en aceite
- Zanahoria rallada
- Maíz dulce
- Aceite de oliva virgen extra
- Vinagre de Jerez
- 4 ó 5 dientes de ajo
- Pimentón de la Vera

Elaboración:

Para empezar, enjuagamos muy bien los cogollitos, los cortamos en cuartos y los dejamos escurrir Una vez bien escurridos, los colocamos en una fuente, ponemos un poquito de sal por encima y vamos colocando sobre cada uno, un filetito de salmón y, encima uno de anchoa.

Decoramos los huecos entre los cogollos con la zanahoria rallada (yo la uso natural, no de conserva) y el maíz dulce.

En una sartén con aceite de oliva, sofreímos los dientes de ajo laminados (para esta receta me gustan los que vienen preparados en salmuera o aceite), añadimos una cucharadita de moka de pimentón y removemos un poco. Apagamos el fuego y añadimos el vinagre de Jerez (al gusto), volvemos a remover y aliñamos la ensalada con esta emulsión.

¡Y a comer!

lunes, 23 de agosto de 2010

CAPRICHO #104: Pollo al ajillo con maíz y champiñones y champis salteados con mazorquitas




Hoy he probado a hacer el pollo al ajillo, pero diferente, con una receta que recorté de una revista hace años, pero nunca me había atrevido a hacerla. Así que hoy era el día y el resultado ha sido magnífico, es una receta muy fácil de hacer y que viene estupenda para una salida al campo o la playa, porque se come frío: pollo al ajillo con maíz y champiñones.

Para empezar, el elemento indispensable: el pollo, de aprox. 2 kg., troceado pequeño y sin piel.
En el vaso de la batidora, trituré unos 12 dientes de ajo (es que eran medianitos), 5 granos de pimienta negra, una cucharada de sal y el zumo de 1 limón.

En un recipiente hondo, coloqué el pollo y lo bañé con esta salmuera, removí para que se mezclara bien por todos los trozos, tapé y lo dejé macerando en el frigorífico unas dos horas.

Pasado el tiempo de maceración, en una sartén con abundante aceite caliente freí los trozos de pollo, rebozándolos antes en harina y pan rallado. El fuego mediano, para que se hicieran bien por dentro y quedaran dorados por fuera, dándoles a menudo la vuelta con unas pinzas.

Los fui sacando y colocando en una fuente amplia. Una vez frito todo el pollo, en una sartén más pequeña vertí una taza del aceite utilizado pero colado, añadí unos dos dientes de ajo laminados y un buen puñado de almendras troceadas pequeñitas. Retiré la sartén, dejé que enfriara un poco, añadí el zumo de un limón, removí bien y vertí sobre los trozos de pollo frito. Dejé enfriar.

Como guarnición preparé unos champiñones salteados con mazorquitas: Limpié y corte a cuartos unos champiñones, y los salteé en una sartén, añadiendo zumo de limón para que blanquearan; añadí una mazorquitas y salteé también. Después, espolvoreé un poco de cilantro molido (no tenía fresco), removí y serví en una fuente aparte.

domingo, 22 de agosto de 2010

CAPRICHO #103: Ensalada de atún con vinagreta de miel


Vamos con una rica ensalada con un aliño muy dulce: ensalada de atún con vinagreta de miel.

Para empezar, cogemos unos cogollos de lechuga, los lavamos muy bien y dejamos escurrir; después los partimos en cuartos y los disponemos sobre una fuente con un poquito de sal.

Cortamos una cebolla mediana en juliana fina y la ponemos a pochar en una sartén; cuando está lista la colocamos encima de los cogollos.

Cortamos uno o dos pimientos del piquillo en tiras y las colocamos también sobre los cogollos.
A continuación, también añadimos encima atún en aceite, desmigado.

En una sartén, calentamos aceite y le añadimos una buena cucharada de miel, removemos y agregamos un poco de vinagre de Jerez. Removemos bien la vinagreta y regamos con ella los cogollos.

Para terminar, adornamos con unas almendras picadas, tostadas en la sartén, ¡y listo!

sábado, 21 de agosto de 2010

CAPRICHO #102: Colitas de rape a la bouganvilla


Hoy es sábado, y por lo tanto, en casa toca pescado pero como estamos en feria y ya hemos tenido dos días de fiesta en Málaga (el 16 y el 19), los boquerones, almejas, coquinas y sardinas están a millón, así que he cocinado algo distinto a lo de siempre, un pelín más especial. Muchos dirán que si es a la vizcaína, a la marinera, etc., pero como lo he cocinado con lo que tenía en el congelador pues lo voy a llamar colitas de rape a la bouganvilla.

Para empezar, cogí unas colitas de rape y las salé, las pasé por harina y las freí. Saqué y reservé.

En el mismo aceite (retiré antes el exceso), sofreí una cebolla cortada en juliana y unos ajitos fileteados. A continuación agregué menestra de verduras (usé una que suelo comprar para saltear muy rica, con champiñones, brócoli, pimiento rojo,...). Rehogué hasta que se hizo bien la verdura y sudó toda el agua.

Para terminar, introduje de nuevo las colitas que tenía reservadas, un buen puñado de gambas peladas y dos pimientos del piquillo cortados en tirillas; añadí vino blanco, rectifiqué de sal y añadí un poquito de pimienta blanca. Dejé cocer un poquito, espolvoreé perejil picado y ¡a comer!

lunes, 16 de agosto de 2010

CAPRICHO #101: Crema tartarilla


¿A quién no le gusta una tapita antes de comer, eh? Pues en casa nos pirra y hoy me inventé una muy facilita a la que hemos decidido llamar crema tartarilla.

Tenía un poco de salmón ahumado en el frigoríco, así que lo piqué muy chiquitito e hice lo mismo con unos pepinillos en vinagre y unas cebollitas rojas en vinagre (las hemos comprado hace poco y nos encantan pues tienen un sabor dulcecito muy agradable al paladar).

Coloqué todo el picadillo en un bol y añadí crema de queso fresco tipo Philadelphia, y removí y removí hasta mezclar bien.

Despues sólo quedó sacar unos panecillos de untar y una cervecita fresquita (esta vez probamos con una de importación: Cubanero fuerte, de Cuba)

domingo, 15 de agosto de 2010

CAPRICHO #100: Tarta de manzana




¡Y ya van 100! Estoy de aniversario doble, primero porque ayer fue mi aniversario de bodas y segundo, porque ya he llegado a los 100 caprichos. ¿Cómo podría celebrar semejantes "hazañas"?

Pues con un dulce final, como esta rica tarta de manzana, original de mi amiga Mª José, que me animó a probar con la repostería y, la verdad, esta vez no se me ha dado nada mal, salvo un pequeñísimo detalle, solventado poco después. Va por tí, Mª José, porque la tarta está deliciosa.

Para empezar, en un recipiente mezclé 3 huevos, 1 vaso de azúcar, 1 vaso de harina, 1/2 sobre de levadura y 1/2 vaso de aceite de girasol. Mezclé bien con el accesorio de batir.

A continuación, en el accesorio de picar, trituré 1 manzana y media y las incorporé a la masa anterior.

Rellené un molde desmontable con la masa y coloqué por encima el resto de las manzanas, cortadas a gajos finitos. Metí en el horno, precalentado a 180ª, durante aprox. una hora, pero eso varía según el horno, para salir de dudas nada mejor que el truco de pinchar con la aguja a ver si sale seca.

Saqué del horno y espolvoreé por encima con azúcar, aunque como dice Mª José, se puede pincelar con mermelada de melocotón casera, pero como no tenía... Volví a meter un poco más, esta vez, con el grill, para que se dorara el azúcar, y ahí ocurrió el pequeño percance. Mi horno, si no me lo hace a la entrada, me lo hace a la salida: no quedó doradita como yo quería, así que una vez sacada la tarta, desmoldada y fría, en un cazo calenté un poco de licor del Tajo, vertí por encima y flambeé. Le dió un puntito especial.

Ojo, la tarta es de aupa, si se es comilón cae enseguida, pero sino, dura un montón porque está concentrada. En casa creo que va a durar poco.


miércoles, 11 de agosto de 2010

CAPRICHO #99: Ensalada de pechuga escabechada


Nada, que hoy no se puede estar en ningún sitio, hace un montonazo de calor y sólo se me ocurre cocinar recetas tan fresquitas como esta ensalada de pechuga escabechada. La receta es del maestro Arguiñano y en casa gusta un montón.

Para empezar, cojo una pechuga (de pollo o pavo), la salo y la rebozo en perejil. La envuelvo en papel de aluminio e introduzco en una cacerola, a la que le añado unas zanahorias cortadas en listones y cebolleta cortada en cuartos. Añado 1 vaso de vino blanco, 1 de vinagre y 1 de aceite (si veo que cubre poco le añado un poco de agua). Pongo a cocer a fuego lento durante 1/2 hora, dándole la vuelta a la pechuga de vez en cuando para que se haga bien.

Mientras coloco unas cuñitas de queso semigraso en un recipiente y las dejo macerar con vinagre balsámico y hierbabuena picada.

Una vez pasado el tiempo, saco la pechuga y las verduras y las dejo enfriar. Reservo el escabeche de la cocción.

En el momento de servir, en una ensaladera coloco un lecho de lechuga (si es variada, mejor), aliño con el escabeche y coloco encima la pechucha fileteada, la zanahoria y la cebolleta, el queso macerado y riego con un pelín del escabeche.

Se sirve con daditos de pan frito o en su defecto, picatostes.


domingo, 8 de agosto de 2010

CAPRICHO #98: cazuela de arroz con langostinos


En casa nos encanta el arroz, sobre todo en paella pero, sin embargo, nunca lo había preparado en cazuela. Así que hoy fue el día y, manos a la obra, me puse a elaborar este rico plato, eso sí, a mi estilo, haciendo un remix de ingredientes y pasos de elaboración muy de mi estilo. Gracias a Dios, el esfuerzo valió la pena: cazuela de arroz con langostinos.

Para empezar, hice un caldo hirviendo las cabezas y cáscaras de los langostinos y reservé.

En una cazuela con aceite caliente eché un trocito de guindilla y tras darle varias vueltas loretiré; después, en el mismo aceite, sofreí una cebolla, un pimiento verde y un tomate maduro muy picaditos. Añadí una copita de brandy y flambeé.

Cuando se evaporó el alcohol, añadí el caldo reservado y cuando empezó a hevir, agregué el arroz. Rectifiqué de sal y dejé hervir 15 min. removiendo de vez en cuando. Agregué los langostinos y dejé cocer 5 minutos más. El resultado, divino. Las proporciones, las siguientes: por 2 cazos de arroz, 7 de caldo (comimos 3 comensales ysobró). Y viendo la foto, no es que estuviera escaso de langostinos, es que estaban debajo.

CAPRICHO #97: Champiñones a la cerveza

A veces, la improvisación da lugar a sorpresas agradables que no esperábamos. Y en la cocina, suele pasar eso. Anoche mismo fuí a preparar unos champiñones al ajillo y ¡sorpresa! no tenía vino blanco. Pensé: "¿Y ahora qué hago?" Pues cambié el vino por cerveza y el resultado estuvo rico, rico: Champiñones a la cerveza.

Para empezar, lavé bien los champiñones, prescindiendo de la parte baja del tronco y los corté a cuartos, porque no eran muy grandes. Despues, en una sartén con aceite, sofreí unos ajitos picados, añadí los champiñones y salpimenté. Agregué también el zumo de 1/2 limón y dejé que evaporaran el agua.

A continuación, agregué media lata de cerveza, dejé cocer un ratito y al plato.

sábado, 7 de agosto de 2010

CAPRICHO #96: Calamares rellenos de picotas


Y tras este fresquito aperitivo vino el plato fuerte, que se lo quiero dedicar a Mª José, porque la receta es suya, os invito a que visitéis su blog, que es un auténtico lujazo. ¡Muchas gracias, Mª José!, el plato superó todas las expectativas: calamares rellenos con picotas.
Para empezar,troceé 1/2 pechuga de pollo a trozos muy pequeñitos (porque no sabía si tenía que ser picada), a modo personal, la salteé un poco en la sartén por la duda si se me fuera a quedar cruda luego); en un recipiente la mezclé con 2 cucharadas soperas de queso Emmental rallado y 15 picotas troceadas.
Con esta mezcla rellené 4 calamares y cerré con palillos para que no se saliera el relleno. Los pasé por harina y los freí. Saqué y reservé.
En el mismo aceite, sofreí una cebolla picada muy pequeñita, otras 15 picotas troceadas. Anadí una pastilla de caldo de carne y un vasito de brandy. Dejé que se evaporara el alcohol y agregué unos 200 ml de agua.
Y aquí es donde invertí un poco la elaboración de la receta: para las salsas tengo la costumbre, que me enseñó mi madre y así me resulta más fácil, de pasar por la batidora todo antes de incorporar lo que queremos cocer, así que batí todo el sofrito y una vez ligado, le añadí los calamares rellenos que tenía reservados, amén de un puñado de picotas enteras. Salpimenté y dejé que cociera todo un ratito y que espesara la salsita. Espero que Mª José me permita esta licencia, porque el resultado fue espectacular.






CAPRICHO #95: Daikiri de sangría

¿Qué se puede hacer mientras se dan los últimos preparativos para almorzar?¡Pues tomarse un cóctel! Eso sí, acompañado de una amena conversación con mi pinche del corazón. La palabra en sí me trae divertidísimos recuerdos de los comics de Astérix y Obelix, en los que de una forma magistral, los dibujantes plasmaban los diálogos entre galos y bretones y su manera diferente de pronunciar la palabra "coktail". Y como hoy estaba inspirada, preparé este fresquito daikiri de sandía, para tomar mientras terminaba el plato fuerte.



Es muy fácil; para empezar, puse en un cazo a hervir agua con azúcar hasta que se redujo a almibar (necesitaba unos 200 ml). Reservé y dejé enfriar.


Mientras, en la batidora de vaso introduje 2oo grs. de sandía sin pepitas, una copita de ron negrita (tenía que ser blanco pero no tenía), el zumo de un limón grandecito y batí hasta ligar todo muy bien. Anadí una ramita de hierbabuena (porque no tenía menta) y metí el vaso de la batidora en la nevera para que se enfriara bien.


Para servir, saqué la ramita de hierbabuena y añadí el almibar (si la batidora es resistente se puede meter hielo para picarlo, yo no lo hice porque mi batidora no tiene tanta fuerza). Batí y serví en vasos chatos, con una pajita corta y unas hojas de hierbabuena. ¡Está superfresquito y riquísimo!









jueves, 5 de agosto de 2010

CAPRICHO #94: Pastel de brócoli, puerros y bacon


A veces, una escucha cosas, sobre todo en televisión, que te dejan pasmada; ayer mismo escuché algo de una alineación planeteria, refiriéndose a Obama y Zapatero. Sobre esto ya están mis neuronas fraguando un post para mi otro blog sobre el lenguaje y su poder. Por lo pronto, en este rinconcete, voy a usar el lenguaje con un matiz más socarrón:

Esta mañana también hubo en mi casa una alineación planetaria, a saber, entre las pocas ganas de salir a comprar, la incógnita diaria de qué hacer de comer que se apetezca, lo existente en el frigorífico y congelador y ¡voilà!, se produjo el milagro: pastel de brócoli, puerros y bacon.

Para empezar, sofreí un puerro cortado en aritos y, cuando estaban a medio pochar agregé bacon cortado en tiras (puse 4 lonchas), terminé de pochar y reservé.

En una cacerola con agua hirviendo con sal, incorporé brócoli que tenía congelado y dejé que cociera unos 5-7 minutos (si se pasa de tiempo se desbarata).

Tenía una lámina de masa quebrada, dejé que se descogelara a temperatura ambiente y posteriormente la coloqué en una fuente hondita con papel de hornear debajo. Le añadí el sofrito de puerro y bacon, los tronquitos de brócoli y luego vertí por encima dos huevos batidos con un brik de nata pequeño, salpimentados. Espolvoreé con queso grana padano rallado y metí en horno, precalentado a 200º durante 45 min. Cuando la aguja salió seca puse un poco el grill para que se gratinara un pelín y listo. Saqué, desmoldé y serví.

La forma ya sé es salió un poco rara, pero colocar las masas en los moldes no es lo mío, ahora, eso sí, garantizo que estaba de rechupete.




domingo, 1 de agosto de 2010

CAPRICHO #93: espárragos rellenos de anchoas


Me encantan los espárragos: blancos, trigueros, en ensalada, en revuelto,... se pueden cocinar de muchas formas, y todas riquísimas. Esta vez he intentado hacer un entrante que vi en un libro de recetas y me ha encantado: espárragos rellenos de anchoas.

Es tan fácil como coger unos buenos espárragos blancos, de calibre extragrueso y escurrirles el caldillo sobre papel absorvente. Después les hacemos un corte longitudinal sin llegar a dividirlo por la mitad, como un libro, y los rellenamos con una o dos anchoas, según la longitud de las piezas.

A continuación, los pasamos por harina, huevo y pan rallado y los freímos en abundante aceite caliente. Escurrimos de nuevo sobre papel absorvente y servimos un rico entrante.