jueves, 28 de abril de 2011

CAPRICHO #213: Campero de pavo




Soy una fanática del pan, ¡me encanta! Todavía recuerdo la tarde que mi madre me mandó a comprar para la merienda, tendría yo unos siete u ocho años, y me comí la viena a pellizcos por el camino, je, je.



Para colmo, ahora de grande, me conozco todas las panaderías de mi barrio: en una compro los molletes antequeranos, en otra el pan blanco de toda la vida, cortado, o un civil o una albardilla, en la tercera, las piñas para acompañar la pringá del puchero,… ¡qué barbaridad! Y es que, en casa, somos todos muy paneros.


Por eso nos encantan los camperos, esos bollos redondos rellenos de todo tipo de ingredientes que están de muerte, tan típicos de Málaga, así, recién saliditos del grill,… Así que os enseño un campero muy rico, “de régimen” porque lleva pavo, el resto va sobre la conciencia de cada uno: campero de pavo.



Para empezar, untamos mayonesa sobre las dos mitades del bollo, a continuación colocamos una capita de rúcula, 2 lonchitas de pavo, pimientos del piquillo y rodajitas de queso de cabra. Ponemos la tapa y al grill.



Nos lo comemos calentito, con una cerveza o una Coca Cola bien fresquitas.



Esta es mi segunda aportación para el Concurso de Bocadillos organizado por Whole Kitchen.

lunes, 25 de abril de 2011

CAPRICHO #212 ¡y capicúa!: Pimientos rellenos de carne, orejones y nueces al vino de Málaga




Bueno, hoy os quiero presentar un plato muy rico que hice la semana pasada con el que quiero participar en el concurso “Cocinando con Lazy Blog”, patrocinado por Artémica Producciones, Carne Villa María, Boffard y I love Aceite.



La receta original de Pakus es “Pimientos rellenos de carne piñones y pasas”, pero yo le he dado un toque bouganvillero a este rico plato y lo voy a titular “Pimientos rellenos de carne, orejones y nueces al vino de Málaga”, y es que la tierra tira mucho.



Como es para el concurso, voy a ser un pelín más metódica que de costumbre.


Ingredientes para 3 personas:


3 pimientos rojos carnosos (lo más derechitos posible), 400 grs. de carne picada (yo también usé de cerdo y vacuno), 1 cebolla grande, 75 grs. de jamón serrano en taquitos, un puñadito de orejones y otro de nueces (quise usar pecanas, pero llegué tarde a la tienda, habían vendido las últimas del año, ya hasta octubre, nasti di plasti), otro puñadito de pasas sultanas, 4 cucharadas de tomate frito casero, sal, pimienta y vino dulce de Málaga.



Cómo los hice:



Para empezar, lavé bien los pimientos, los sequé y les corté la tapa superior con cuidado, reservándolas aparte; quité las semillas y las telillas internas. Reservé.


En una sartén con aceite de oliva, puse a sofreír la cebolla, cortada en brunoise y dejé que se dorará, a continuación añadí la carne, salpimenté y seguí rehogando. Cuando estuvo hecha, añadí el jamón, removí; después añadí los orejones, las pasas y las nueces, todo picadito y además un buen chorro de vino dulce de Málaga, y dejé que redujera para que todo cogiera saborcito. Después añadí las cucharadas de tomate frito y mezclé bien.


Rellené los pimientos con esta farsa, colocándoles las tapitas arriba y los puse en una rustidera a hornear a 200ºC (el horno siempre precalentado) hasta que estuvieron listos.


A la hora de servir, los acompañé con cous cous y pasas, y regados por la salsita que salió del horneado.

domingo, 24 de abril de 2011

CAPRICHO #211 BIS: Bizcocho de naranjas con naranjas confitadas





¡Feliz Pascua a todos! Hoy es un día grande y hay que celebrarlo. Bueno, nosotros lo hicimos ya anoche, en la Vigilia Pascual, en la celebración más importante de los cristianos. Desde la fe es muy fácil entender la alegría que se siente, pero esta alegría es, al mismo tiempo, contagiosa para los demás.




Como sabéis, soy catequista de niños en mi parroquia y además estoy muy orgullosa de mi comunidad parroquial; en ella, he encontrado gente buena de verdad, que me ha sorprendido para bueno, lo que es muy difícil en estos tiempos. Cualquier ocasión es buena para celebrar y esta noche, aún más, así que tras la Vigilia Pascual, que terminó sobre las doce y media de la noche, ¿qué cosa podría ser mejor que un chocolatito acompañado de unos ricos dulces? El cura puso el chocolate, litros y litros de chocolate, y nosotros, los dulces.



Mi pequeña aportación fue este bizcocho de naranja con naranjas confitadas y pepitas de chocolate, versión naranjil de mi capricho #203, copiado del blog de Nasy, Sofritos y Refritos. Y así fue como lo hice:




En un recipiente hondo, batí 4 huevos. Añadí 250 grs. de azúcar, volví a batir. Añadí 200 ml de nata, un pellizco de sal y la ralladura de 2 naranjas. Vuelta a batir. Agregué 300 grs. de harina y 1 sobre de levadura tamizadas. Ligué bien. Para terminar, agregué nuevamente 120 grs. de mantequilla derretida y una copita de Cointreau. Vertí la masa en el molde, dejé reposar unos 10 minutos y puse a hornear en el horno, precalentado a 180 º. Como mi horno es un insurrecto, a los 15 minutos bajé a 150ª y más tarde a 130º, hasta que se terminó de hornear.




Mientras se hacía el bizcocho, fui confitando una naranja: la corté en rodajas y las puse a cocer unos 10 minutos en 1 dl. de agua hirviendo con 100 grs. de azúcar glass. Las saqué y reservé.



Además hice la glasa para pincelar por encima el bizcocho: en un cazo puse a cocer a fuego lento el zumo de la naranja y otros 100 grs. de azúcar glass. Dejé que redujera un poco y dejé enfriar.




Cuando el bizcocho estaba ya sacado del horno y frío, pincelé con la glasa toda la superficie, y adorné con las rodajas confitadas y pepitas de chocolate. Volví a pincelar por encima para dar brillo y listo.

miércoles, 20 de abril de 2011

CAPRICHO REPE #1 POR UNA EXCELENTE RAZÓN: Tarta de zanahorias




Uno de los primeros blogs que visité y del que me hice seguidora, ya hace un año, fue el blog de Angie, La cocina de Angie; ella es una persona simpatiquísima, residente en Madrid y con alma gaditana, y además cocina de lujo. He cocinado muchas de sus recetas, mención especial se merece su atún encebollado, que ya es un plato esencial en mi cocina.



Pues bien, su blog ya ha superado el millón de visitas y casi, casi tiene ya mil seguidores (así que ya sabéis, hay que redondear la cifra): por ello ha organizado un concurso muy chulo titulado “Tu mejor receta”, para que participemos reeditando esas recetas que ya son marca de la cocina de cada uno de nosotros. Tenemos hasta tres oportunidades para participar, ella os lo explica mucho mejor que yo, así que pinchad aquí o en el banner de la columnita lateral y ¡manos a la obra!



Mi primera aportación para el concurso es un postre (yo como mi abuela, que leía las revistas empezando por el final), o mejor dicho, MI POSTRE, el que me piden que haga cada vez que tenemos fiestorro: TARTA DE ZANAHORIAS.



No es la segunda vez que lo publico, ¡ES LA TERCERA! Concretamente, fue mi capricho #18 y #50 respectivamente, un lapsus del que me di cuenta cuando ya llevaba más de cien recetas publicadas y así se quedó: el primero, adornado con fresas, y el segundo, con kiwi. Ahora os lo presento con las dos versiones.



Bueno, vamos al lío, necesitamos los siguientes ingredientes:



- 1 kg. de zanahorias
- 1 vasito de azúcar (para mi gusto, un vasito es suficiente)
- 1 copa de licor (coñac, ron negrita, si se quiere más cargadito, poner más cantidad)
- ¼ de coco rallado
- Galletas María
- Chocolate a la taza (yo uso Valor)
- Leche



Empezamos cociendo las zanahorias peladas en agua (no echar sal) y dejar que se cuezan bien. Una vez tiernas, sacarlas del caldo (éste lo reservamos), y las trituramos con la batidora, junto al azúcar y el licor. Cambiamos las cuchillas por las varillas e incorporamos el coco rallado (así luego notaremos al paladar las trazas de coco) y mezclamos bien. Al incorporar el coco pasará como en el chiste (“si me lo como, me chupa la sangre”), para eso tendremos el caldo de la cocción reservado e iremos añadiéndolo hasta que la mezcla quede caldosa pero espesa.



Ahora, vamos a montar la tarta: en una tartera amplia y hondita, colocamos una tanda de galletas María, encima la mezcla triturada, luego otra de galletas, y así sucesivamente hasta terminar la mezcla, rematando siempre la cara superior con galletas.



Después, en un cazo calentamos leche y le vamos añadiendo el chocolate a la taza hasta que al hervir espese. A esto como le tengo cogido el punto no podría decir qué cantidades uso. Cubrimos la tarta con el chocolate, dejamos que se enfríe a temperatura ambiente y después lo cubrimos con una lluvia de coco rallado y colocamos rodajitas de kiwi o de fresas. Lo metemos en el frigo y dejamos que enfríe bien (lo ideal es de un día para otro).




Está riquísima, y no lo digo yo, lo dice mi fiambrera cuando vuelve a casa vacía.

lunes, 18 de abril de 2011

CAPRICHO #211: Ensaladilla de pimientos asados y algo más



En casa, nos encanta la tortilla de patatas acompañada de ensaladilla de pimientos asados y precisamente hoy elegí este menú para el almuerzo. Una vez listas las tortillas, fui a por la ensaladilla, tirando de lata, concretamente de la marca Alsur, hechos en Antequera, que utilizan pimientos del piquillo y además también lleva cebolla. Os la recomiendo, porque tienen un sabor delicioso. El caso es que suelo presentar la ensaladilla tal cual, directa de la lata, pero hoy me apetecía agregarle algo más, así que además de la lata de ensaladilla de pimientos, saqué de mi despensa lo siguiente:




- 1 lata de maíz dulce


- 1 lata de atún en aceite


- 1 lata de aceitunas negras sin hueso


Y del congelador, varias barritas de surimi.




Fue cuestión de mezclar todos los ingredientes: los pimientos, el maíz, el atún (escurrido), las aceitunas y las barritas de surimi picadas. ¡Y listo! Nada más, ni más sal ni más aceite.




El caso es que cuando serví la ensaladilla en el plato me acordé de dos personas: de Gupanla (Mis deliciosas comiditas), con quien mantengo una excelente relación de “corta y pega”, que me ha contagiado su fiebre “ensaladil”, y de Falsarius chef, y su arte para sacar increíbles recetas tirando de lata. La ensaladilla nos la comimos nosotros, pero va dedicada a ellos dos.

domingo, 17 de abril de 2011

CAPRICHO #210: Mojito



¿Y si continuamos con unos mojitos? Este fue un gran descubrimiento por nuestra parte, tanto nos gustaron que ahora los hago en casa y, modestia aparte, me salen muy ricos.


En un vaso ancho dispongo un buen puñado de hierbabuena, 1 cucharada sopera de azúcar moreno y una rodajita de lima. Machaco bien con el mazo, para que la hierbabuena y la lima sueltan su jugo. Añado hielo picado (esta vez no tenía, por lo que utilicé en cubitos), ron negrita (a discreción) y termino con tónica (particularmente, la que más me gusta es la Nordic). Coloco dos pajitas y listo para beber.

sábado, 16 de abril de 2011

CAPRICHO #209: Margarita



Bueno, bueno, vamos a ir dando ideíllas para la noche. ¿No os apetecería tomaros una margarita en buena compañía después de cenar? Hay van las proporciones:


- 1/3 de tequila reposado


- 1/3 de jugo de limón


- 1/3 de Cointreau




En una coctelera colocamos 3 cubitos de hielo y una cucharada sopera de azúcar. Vertemos los líquidos, tapamos y agitamos bien hasta que se escarche la coctelera. Servimos el contenido en una copa alta de margarita, a la que le habremos mojado el borde e impregado de sal (es muy fácil, humedecemos el borde de la copa con zumo de limón y le damos vueltas en un plato con sal para que se adhiera al filo). Adornamos con una rodaja de limón y listo. Os podéis tomar una,...o dos,...o tres, según el aguante que tengáis, yo, con una ya voy lista.

jueves, 14 de abril de 2011

CAPRICHO #208: Gazpacho de fresas



Es tiempo de fresas, ahora sí que están en su punto, con ese color rojo intenso que se mete por los ojos y dan ganas de asaltar el puesto de fruta con la boca abierta, je, je.




Me encantan las fresas: solas, en batido, con yogur; con leche condensada no, está muy demasiado dulce para mi gusto pero es una fruta con un valor incalculable para la salud, sino consultad en la red, os vais a quedar de piedra.




Me quedaba medio kilito de fresas en el frigo y quería probar a hacer algo distinto, para variar y buscando, buscando bajé de internet la receta de este fresquísimo Gazpacho de fresas, que me ha encantao.




Para empezar, enjuagué bien el medio kilo de fresas, les quité las hojitas verdes y las eché en la batidora de vaso; también añadí medio kilo de tomates bien coloraos, 1 diente de ajo (al que le quité el germen), 1 cucharada de vinagre de Jerez y un poco de sal.




Batí bien y después le fui añadiendo aceite de oliva, poquito a poquito, la cantidad fue a ojo, viendo cómo iba ligando y listo. Para acompañar, freí daditos de pan y corté, también en daditos, un poco de queso manchego.




Con esta receta tan fresquita me presento al concurso “Comidas para llevar” que organiza Carmela en su blog: Los inventos de Carmela. Yo le he servido en tazones a la hora del almuerzo, pero se puede llevar preparado en una jarra o termo, bien fresquito y el pan y el queso en daditos en sendos tuppers y tener preparados unos vasitos de chupito de plástico y unas cucharitas de helado (yo las suelo guardar cuando compramos helado por litros en la heladería, usamos las cucharillas de casa y guardo las de plástico para esas ocasiones); sólo hay que servirlo y adornarlo con el pan y el queso. El sabor es distinto, con un puntito ácido muy refrescante.

miércoles, 13 de abril de 2011

CAPRICHO #207: Cazuela de patatas con pintarroja





Este plato es muy típico de Málaga, se hace en todas las casas, tanto en invierno como en verano, así que es un plato muy socorrido cuando aprietan las calores. Como los niños son tan especiales, yo tengo mi versión “cárnica” (ver capricho #20) pero ésta es sin duda, la que más suele hacerse en todas las cocinas malagueñas: cazuela de patatas con pintarroja.




Para empezar, se corta en brunoise 1 cebolla grandecita, también se cortan en láminas 2 ó 3 dientes de ajo y se ponen a sofreír en una cazuela. Cuando están listos, se le añaden 2 ó 3 patatas cortadas en cascos y se le añade agua, poniéndose a hervir. Se le incorpora sal y colorante alimentario.




Mientras cuecen las patatas, en una sartén se fríe 1 rebanada de pan y, a continuación, un buen puñado de almendras sin piel. Se pasa todo, el pan y las almendras fritas por la batidora, yo aquí le agrego un chorro de vino blanco. Cuando las patatas están a medio cocer se añade el triturado de pan y almendras y se deja cocer; en los últimos cinco minutos se le añade la pintarroja, cortada a taquitos y se deja que se cueza el pescado. Ya tenemos lista nuestra cazuela.




¿Qué es la pintarroja? (Información bajada de internet)




Este pequeño escualo es una presa muy habitual de los palangres de fondo y, en general de cualquier aparejo que trabaje sobre el lecho marino a cierta profundidad. La pintarroja acostumbra a vivir en fondos que oscilan entre los 20 y los 100 m., y su actividad es eminentemente nocturna. Es una especie bentónica que se muestra insaciable con todos los pequeños animales que componen su dieta, como son los anélidos, los crustáceos, los moluscos o los peces de talla reducida. Nuestro tiburón en miniatura nunca alcanza el metro de longitud y es, por supuesto, inofensivo. Como otros miembros de su familia, presenta fecundación interna, lo que es una rareza entre los peces.




En el mercado se la puede ver ya sin piel, de color rosita y otra forma rica no, riquísima de cocinarla es en adobo. En los chiringuitos es plato obligado.




lunes, 11 de abril de 2011

CAPRICHO #206: Spaguettis blanco y negro



Llevaba casi dos meses con un paquete de spaguettis al nero di sepia en la despensa, con idea de hacer una receta de Itzi, de “Mi otra ella” a la que le tenía ganas; este finde cayó por fin, y nos gustó no mucho, sino mogollón: Spaguettis blanco y negro.




Para empezar, puse a cocer la pasta, 200 grs. (éramos 2) en una olla con agua hirviendo, un chorro de aceite y sal. Mientras, en una sartén con aceite caliente, sofreí las cabezas y cáscaras de ¼ kg. de gambas que pelé y dejé reservadas. Colé el aceite a otra sartén, tirando las cáscaras, y sellé las gambas. Las aparté y reservé de nuevo.




En el mismo aceite puse a dorar 2 dientes de ajo y 1 cebolleta picaditos, añadí unos 200 grs. de gulas y seguí sofriendo. A continuación le añadí un chorro de vino blanco y 1 limón exprimido. Añadí 3 tomates secos italianos (de los que vienen conservados en aceite), cortados en tiras. Todo esto a fuego vivo, cuando redujo un poco el caldo añadí las gambas para que se terminaran de hacer, durante un minutillo más y listo.




Para emplatar, primero dispuse en el plato la pasta cocida (la verdad es que tiene un color negro brillante impresionante, nos recordaban a los macarrones que usan los niños para hacer pulseras, ¿sabéis los que os digo? Por lo menos aquí se les llama así). Sobre la pasta añadí el sofrito y para rematar salpimenté. Itzi también le pone cebollino picado pero no hubo manera de encontrarlo; en Mercadona, que siempre hay, ahora lo han sustituido por el cilantro fresco. El día que vaya a por cilantro, fijo que lo que encontraré será cebollino.

domingo, 10 de abril de 2011

CAPRICHO #205: Cebolletas a la plancha con salsa romesco



Los calçots son uno de los platos típicos de la gastronomía catalana, muy consumido a finales de invierno con salsa romesco, completando con un segundo plato compuesto por carnes y butifarras típicas. Nunca los he probado, pero me gustaría hacerlo, ¡y mucho!




Mientras llega el día, para matar el deseo, se me ha ocurrido versionarlos, que me disculpen los catalanes, con cebolleta, como acompañamiento a una caballa a la plancha, así que aquí os muestro mis cebolletas a la plancha con salsa romesco.




Para empezar, escogemos unas cebolletas que sean gorditas y las limpiamos bien. Las cortamos por la mitad, de forma longitudinal, procurando dejar las dos mitades unidas como un libro. Las ponemos a asar en una plancha con aceite y un poquito de sal. Las hacemos bien por los dos lados; cuando están listas las sacamos al plato y le añadimos salsa romesco por encima.




Para la salsa romesco, en el vaso de la batidora añado 1 diente de ajo, 1 trocito de guindilla, ½ cucharadita de pimentón, 2 ñoras, 1 tomate maduro, ½ rebanada de miga de pan, aceite de oliva, sal y perejil. Lo trituro todo muy bien y listo.

sábado, 9 de abril de 2011

CAPRICHO #204: Carabelitas de morcilla



Hoy me da hasta corte de presentar esta tapa tan rica, y es que es una versión tuneada (¡y tanto!) de la receta con la que Frabisa ganó este invierno pasado el concurso de tapas organizado por Elena en su salsa.




Los ingredientes casi no son los mismos y las manos, ¿qué os cuento de las manos? ¡Ni punto de comparación! Si visitáis su blog, sabréis por qué os lo digo, ya quisiera yo tener esta mujer a mi lado para que me enseñara algo de ese arte que tiene.




Pero eso es lo que tienen los blogs gastronómicos, que se aprende un montón, y mientras una consigue preparar algo que entre espectacular por los ojos, por el paladar sí que consigue un aprobadillo, yo diría que incluso un bien.




Total, que las Carabelas de panceta con tripulación de dátiles sobre mar de morcilla y oleaje de cebolla morada de Frabisa son al Titanic como mis carabelitas de morcilla son a los botes salvavidas, pero el día que las hice, la flota desapareció de la mesa en un santiamén.




Para empezar, preparé la base: en vez de crackers utilicé rebanaditas de pan para torrijas, que venden en mi panadería habitual, y que tienen un sabor dulce. Les unté queso philadelphia y fui colocando encima lo siguiente:




- Cebolla morada, cortada en juliana y caramelizada en una sartén con un poquito de aceite de oliva y una cucharadita de azúcar, a fuego suave, no mucho rato, para que quedara con un puntito crujiente.




- Una rodaja de morcilla de arroz, cortada sesgada, pasada por la plancha vuelta y vuelta (mira que busque morcilla gallega pero fue imposible).




- Media lasquita de bacon, pasado por la plancha a la que no hubo manera de darle forma de barquita.




- Medio dátil deshuesado, porque eran enormes.




Por último, se me olvidó espolvorear con almendra frita picada, pero para la próxima ya no se me olvida (espero) y ya estaban listas para saborear. Os invito a que paséis por el blog de Frabisa, Lo que se cuece en mi cocina, os vais a quedar boquiabiertos y babeando.

miércoles, 6 de abril de 2011

Me gusta compartir: Mis 100 primeros caprichos



Ya llevo publicados 203 caprichos, que han hecho las delicias de mi casa, y que me han dado muchas satisfacciones y algún que otro coraje cuando la cosa no ha salido bien. Como no tengo memoria de elefante, suele pasar que, cuando quiero volver a hacer alguno de ellos, necesito mirar la receta, porque algún ingrediente se resiste a mi memoria.




Para solventar el problemilla, se me ocurrió hacer un pdf con los 100 primeros caprichos y, aunque he tardado un poquitín, por fin está terminado. Quiero compartirlo con todos aquellos que lo queráis, por eso, le he subido a Isuu, para que esté al alcance de todos, y he colocado el enlace en la columnita de al lado.


Para mí, ya tengo preparado los folios y los cartuchos de la impresora, para imprimirlo y encuadernarlo, pero resulta que las otras noches vi algo que me encantó por televisión, el programa era “Casadas con Miami”, y vamos, no tenía desperdicio, a las protas las ponía yo de mi guisa cuando arreglo mi casa, a ver si aguantaban cinco minutos. Total, el caso es que lo único fumable del programa fue el ipad o ebook que tenía una de ellas con su recetario de cocina (es que había tenido un programa de cocina en la televisión de allí).


Así que voy a procurar ser buena este año, a ver si los Reyes me echan algo parecido el año que viene, que como está la crisis, creo que para el Día de la Madres no va a ser viable.

domingo, 3 de abril de 2011

CAPRICHO #203: Bizcocho de limón con limones confitados





Esta receta va dedicada a Nasy, y a su blog “Sofritos y Refritos”, ya que es suya y me vino fenomenal para la I Cafetería de Perseverancia, organizada por los jóvenes de la parroquia de San Juan de Dios, que echaron mano de las artes culinarias de las mamis para servir una rica merienda a todo aquel que se quiso acercar, amén de una toma de contacto con los niños que este año celebrarán su Primera Comunión.




El surtido de postres fue de lo más variado: la supermagdalena de Casabermeja, la tarta de queso de Mª Victoria (ya le he pedido la receta), la supermegatarta de chocolate con coca cola de Manoli (que puede vacilar de horno, ya que tiene restaurante) y mi sencilla pero fantástica aportación con este bizcocho de limón con limones confitados y pepitas de chocolate, que vino de la mano de Nasy y que haré muchísimas más veces porque ha encantado. Por cierto, también hubieron rosquillas tipo dunkin coffe, croissants, etc.




El bizcocho lo hice así:




En un bol hondo, batí 4 huevos con 250 grs. de azúcar, añadí 200 ml. de nata, un pellizco de sal y la ralladura de 2 limones. Lo batí todo bien y le añadí, sin dejar de remover, 300 grs. de harina y 1 sobre de levadura Royal tamizados. Volví a mezclar bien. Le añadí 120 grs. de mantequilla derretida a fuego lento y ½ vasito de ron (después caí en la idea de que podía haberle añadido limoncello).




En un molde de aluminio rectangular, untado con mantequilla y pan rallado, vertí la mezcla e introduje en el horno, precalentado a 180ºC, pero al cerrar, bajé la temperatura a 150ªC y más tarde a 130ªC (mi horno es una castaña, pero mientras dure es lo que hay, salió malo y va por libre, además mi panadera me aconsejó que los bizcochos los hiciera siempre con temperatura suave, al contrario que las magdalenas, que necesitan calor intenso para que suban rápido, y la verdad, que el consejo ha sido bueno, por primera vez no me ha salido un bizcocho torrado).




Vertí hasta la mitad del molde, para evitar que al subir se desbordara, pero podía haber echado un poquito más y hubiera quedado más gordito; el resto lo vertí en un molde tipo plumcake y me salieron dos bizcochos, la versión maxi y la versión mini.




Mientras los bizcochos se hacían, en un cazo con 1 del de agua hirviendo con 100 grs. de azúcar, puse a cocer 1 limón cortado en rodajas durante 10 min. para que se confitaran, saqué y reservé. Cuando los bizcochos estuvieron listos, los saqué a enfriar. Una vez fríos, en un cazo añadí el zumo de 1 limón y 100 grs de azúcar glass y llevé a ebullición a fuego muy lento, removiendo con la cuchara. Cuando redujo y cogió consistencia más densa lo dejé enfriar un poco y lo extendí sobre los bizcochos con una brocha de silicona.




Adorné con las rodajas de limón confitadas y con las pepitas de chocolate, y volví a aplicarle un poquito más de glasa para que se quedaran adheridas a la superficie del bizcocho. Es cierto lo que dice Nasy, tiene un color muy bonito y un sabor a limón delicioso y refrescante, ahora que a mí se me ha ocurrido otra opción: la próxima vez lo haré con naranja a ver que tal.








viernes, 1 de abril de 2011

CAPRICHO #202: Bartolito bouganvillero







Cerca de casa tenemos un burguer que a mis hijos les chifla, y no por las clásicas hamburguesas, sino por unas superbaguettes rellenas de infinidad de cosas que los vuelve locos. Reconozco que aún teniendo buen saque, me resulta imposible comerme una entera, y la suelo compartir con mi marido. Eso sí, los niños son capaces de comerse una entera, y de postre, aún les queda sitio para un helado de la heladería que está justito al lado.




Ya en casa, me gusta sorprenderles de vez en cuando, para cenar, con un bocadillo de este tipo, pero los hago en versión mini, es decir, con el pan un poco más pequeño. ¿Qué nombre le podría dar a este capricho? A ver, a ver,…, lo voy a llamar un BARTOLITO BOUGANVILLERO, ya que el pan es un bartolito o minibaguette, y lo de bouganvillero, porque lo he hecho yo, aunque se podría encontrar en cualquier burguer , con infinidad de nombres distintos.




El pan, como he dicho, es un bartolito, crujiente, crujiente, y lo he rellanado así:




Primero, untamos el pan con mayonesa, y a la parte de arriba también le ponemos un poquito de mostaza a la antigua. Después, sobre la parte de abajo colocamos: lechuga, 1 tortillita francesa, 1 filetito de lomo adobado a la plancha, 1 loncha de queso de fundir, 1 pimiento verde frito y rodajas de tomate. Tapamos con la parte de arriba y ¡a comer! ¿Veis porqué puse el pan pequeñito?








Con este bocata, participo en el “Concurso de bocadillos” que ha organizado Whole Kitchen.