martes, 30 de abril de 2013

CAPRICHO #390: Ensalada de peras confitadas, queso azul y bacon (Reto cocinillas mes de abril)


Cuarto reto del grupo Reto cocinillas de Facebook. Abril ha sido el mes de la receta más ligera desde que empezamos en enero, una ensalada original, sabrosa y de contrastes, esos que tanto me gustan a mí y, cómo no, con mi tuneo particular. Vamos a necesitar los siguientes ingredientes:

• 1 bolsa de lechugas variadas (escarola, rúcula, lombarda, lollo rosso,…), la que más nos guste

• 2 peras

• 6 tiras de bacon

• Aceite

• Mantequilla

• Miel

• Vinagre de Módena

• Sal y pimienta

• Mostaza de Dijon

• Queso tipo azul (gorgonzola,…)

• yyyyyyy….mi ingrediente sorpresa…, al final de la elaboración lo podéis ver.

Empezamos churruscando las tiras de bacon en una sartén, sin aceite o sólo un pelín. Reservamos aparte y desechamos la grasa de la sartén.

En ésta misma añadimos mantequilla y dos cucharadas de miel, dejamos que se caliente, añadimos las peras cortadas a gajos y dejamos caramelizar, a fuego suave, dándoles la vuelta para que se hagan bien. A los dos minutos, más o menos, añadimos un chorrito de vinagre de Módena y dejamos que se evapore. Reservamos las peras aparte.

Seguimos con la misma sartén e incorporamos de nuevo aceite, 2 cucharadas de miel, 1 de mostaza, sal y pimienta y removemos hasta ligar. Apagamos el fuego.

En una fuente amplia disponemos la lechuga como base, y vamos colocando encima el bacon y las peras. Vertemos por encima el aliño y decoramos con trocitos del queso y…¡pipas garrapiñadas! (ver receta aquí).

Ideal como entrante, fantástica como cena, sorprendente para nuestros invitados, así que tomad nota y no tardéis en hacerla vosotr@s mism@s.

Y, por supuesto, no podéis tampoco perderos las versiones de mis compis:

Cris (http://elplacerdemicocina.blogspot.com.es/ )

Isabella (http://laranadeazucar.blogspot.com.es/ )

Josiño (http://cocinaykuchnia.blogspot.com.es/ )

Cristina (http://plusquechocolat.blogspot.com.es/)

MªJosé ( http://judithyelisabeth.blogspot.com.es/ )

Pepa (http://lacocinadepepa-anamurciana.blogspot.com.es/ )

Paz (http://galletasmamipaz.blogspot.com.es/ )

Victoria (http://hoycocinavivi.blogspot.com.es/ )

Vane (http://platanoychocolate.wordpress.com/ )

Jose Luis G.(http://misdeliciosascomiditas.blogspot.com.es/)

Mariola (http://evasionenlacocina.wordpress.com/ )

Chus Nenalinda (http://siguiendoanenalinda.blogspot.com.es/ )

Susana (http://teconlimonycanela.blogspot.com.es/ )

Isabel (http://sweetplaceelblog.blogspot.com.es/ )

Blanca (http://acalablanca.blogspot.com.es/ )

Isabel (http://www.lamboadasdesamhaim.com/ )



viernes, 26 de abril de 2013

CAPRICHO #389: Pipas garrapiñadas



A veces pienso que se me va la pinza en el tema culinario, cuando se me mete una idea en la cabeza como que no paro hasta darle forma; a veces es un fracaso absoluto y me quedo enfurruñada para todo el santo día, pero otras veces, oye, como que la cosa sale bien o muuuuuy bien y mi autoestima se viene arriba y la euforia me dura unos cuantos, más cuando la elaboración de la receta resultó ser más ardua de lo que esperaba.

Ese es el caso de esta receta, que sí, que ya sé que con la trabajera que tiene vale más la pena gastarse el dinero y comprarlas hechas que hacerlas una misma pero, ¡¿y lo contenta que yo me he puesto?!

Se trata, nada más y nada menos, que de PIPAS GARRAPIÑADAS, aunque se puede garrapiñar cualquier fruto seco, pero esta vez fueron pipas.

Necesité:

- 125 grs. de pipas peladas

- 125 grs. de azúcar

- 125 grs. de agua

- 1 cucharada de esencia de vainilla

- Zumo de medio limón

Y así las hice:

En una sartén coloqué todos los ingredientes, y puse a calentar a fuego medio removiendo para que se mezclaran bien. Fui jugando con la intensidad del fuego, removiendo de vez en cuando y dejando que se evaporara todo el agua.

Una vez que ésta se evaporó, retiré la sartén del fuego y ahora viene la parte más tediosa de la elaboración: hay remover hasta que el azúcar tome aspecto como de arena. Os aseguro que llega un momento en el que no sabes si al final vas a tener que terminar tirando la sartén con todo su contenido, pero no, al fin se consigue la textura deseada.

En ese momento, volví a poner la sartén en el fuego, esta vez, suave y de nuevo, venga a remover y remover, separando las pipas y dejando que el azúcar se fuera caramelizando y cogiendo ese color caramelo tan bonito. El olorcillo es realmente delicioso.

Cuando las tuve ya caramelizadas, las esparcí sobre una bandeja con papel de horno, separaditas y dejé que enfriaran.

Están deliciosas, solas o como ingrediente recetas dulces o saladas, pero un consejo, las que no utilicéis, guardadlas en un tarro y escondedlo bien, porque si no, vais a estar yendo y viniendo al tarro hasta que le veáis el fondo.

Otro consejo más, esta vez doble: si el fruto seco es más grande os será menos cansino tanto remover y dejadle la piel (no la cáscara, je,je) porque cuando estéis removiendo apartado del fuego, ésta se volverá blanquecina y será una pista para que sepáis cuando tenéis que volver a ponerlo en el fuego.

jueves, 11 de abril de 2013

CAPRICHO #388: Falafel con salsa taratur



El día que hice las bombitas de arepa, a la hora de comer oí la sempiterna cantinela de mis hijos: “¡¡¡¿y eso que llevaaaa?”. “¡¡¡Veneno!!!” – me entraron ganas de decirles, hay que ver lo poco colaboradores que son a veces en cuestiones de probar cosas nuevas pero, bueno, al final resultaron ser un éxito y volaron todas del plato. En pleno almuerzo va mi hijo mayor y me dice: “Pues los falafel están muy buenos”, ¡¡¡arrrrrggggghhhhh, yo lo mato!!! Y seguro que los probó en un bareto chungo del centro… en fin, que pensé: ¿te gustan los falafel?, pues falafel vas a comer y fui rauda y veloz al “internete” a buscar la receta y éste es el resultado:

Los ingredientes necesarios son:

• Medio kilo de garbanzos, puestos en remojo la noche antes

• Cilantro fresco (al gusto de la cocinera)

• Perejil (lo mismo)

• 1 cebolla mediana

• 3 dientes de ajo picados

• 2 cucharaditas de comino molido

• 1 taza de pan rallado

• 1 cucharada de levadura en polvo

• Pimienta negra

• Sal

• Cayena molida (opcional, yo no le puse)

• Sal

• Aceite para freír

Y así lo hice:

Pasé los garbanzos escurridos a un recipiente hondo, junto con la cebolla picada, los ajos, el perejil, el cilantro y una taza de agua. Trituré hasta formar una masa espesa.

 

Añadí la sal, el comino, la pimienta y la levadura. Mezclé bien con la ayuda de una espátula y dejé reposar una media hora. Tras el reposo fui formando bolitas del tamaño de una pelota de ping pong, aunque también se le puede dar forma de minihamburguesa.


 
Por último, las freí en la freidora con abundante aceite caliente y las serví calentitas acompañadas de salsa taratur.

¿Cómo se hace la salsa taratur?

En una sartén sin aceite ni nada de grasa ponemos dos cucharadas soperas colmadas de sésamo y las tosté, moviendo la sartén con movimientos circulares. El olorcillo que desprende es muy agradable. Una vez tostado, pasé el sésamo al mortero con un pelín de agua y lo trituré con la ayuda del mazo hasta hacer una especie de pasta. Añadí el zumo de medio limón, sal y ajo en polvo. Después añadí dos yogures naturales y mezclé todo muy bien. Os aseguro que está riquísima, es más bien mi versión bouganvillera de la genuina salsa taratur, con las cantidades a ojo muy a mi estilo, pero de verdad, no os miento, está deliciosa. Si en vez de yogur utilizamos labán (yogur casero natural) tiene que estar ya “para perder el sentío” y para salsear un showarma ya ni os cuento.


Acompañé todo este rico plato, como no, con pan de pita, ¡genial!


miércoles, 3 de abril de 2013

CAPRICHO #387: Bombitas de arepa (o como salvar una pifia muy dignamente)


La primera vez que probé las arepas fue hace cinco años, en unas vacaciones a Tenerife, en el sur de la isla y nos gustaron tanto, calentitas y rellenas de jamón al horno y más cositas, que volví a Málaga muy feliz con un paquete de harina de maíz en mi maleta para descubrir que ¡aquí también se vendía, y no solo blanca, sino que también amarilla!


Hace unos dos años, en unos cursillos prematrimoniales, el chico de una de las parejas de novios era colombiano y, para la última reunión, trajeron empanadillas colombianas y ¡estaban de escándalo!


Desde entonces andaba yo con las ganas de hacerlas en casa, busqué en la red la receta, compré más harina de maíz y me puse manos a la obra:



Primero, preparé el relleno; para ello necesite:


• Medio kilo de carne picada, lo ideal hubiera sido ternera, como no tenía, utilicé jamón de cerdo


• 1 cebolla grande


• 2 ajos machacados o prensados


• Un brick pequeño de tomate frito


• 1 patata mediana


En una sartén, puse a rehogar la cebolla cortada en brunoise y los ajos, una vez pochado añadí la carne. Cuando estuvo hecha, añadí la salsa de tomate y dejé cocer unos minutos. Reservé


Corté la patata en dados chiquititos y los freí en una sartén aparte, hasta que estuvieron doraditos, saqué y escurrí sobre papel absorbente y después los añadí a la carne.


Ya tenía listo el relleno, ahora le tocaba el turno a las empanadillas:


En un recipiente, añadí dos tazas y media de agua (yo uso las de tamaño como para chocolate), una pizca de sal y, poco a poco, fui incorporando dos tazas de harina de maíz. Amasando a mano fui dándole homogeneidad a la masa hasta hacer una bola. La verdad es que se hace muy rápido y es muy fácil.


Llegó la hora de la verdad, montar las empanadillas y esto fue lo que ocurrió:


Coloqué la masa sobre film transparente, coloqué encima otra capa de film y la estiré con el rodillo hasta dejarla más o menos finita. Quité el film superior y con la ayuda de un aro de emplatar fue marcando círculos. Sobre cada uno de ellos coloqué una porción de relleno y empecé a cerrar empanadillas pero…..¡oh, oh, algo falló! ¡se me desmoronaban las muy j…! ¡¿Ahora qué hago?! Lupe, Lupe, no te estreses, a ver, dale vueltas al coco, ¿a ver, a veeeeer? ¡Ya está! ¡Solucionado! ¡Hago como con las patatas rellenas! Así que eso fue lo que hice, deconstruí las empanadillas y las convertí en¡¡¡bombitas de arepa!!! Después, sólo tuve que freírlas en la freidora y las serví acompañadas de alioli y salsa barbacoa.


La verdad, están geniales, así, calentitas, y con el toque del alioli, mis hijos fliparon.



Y esta es la historia de cómo de una pifia se puede conseguir un plato de esos para repetir, catapún, chin pun.


Bueno, algunas aclaraciones para “matar el pero”:


- En la receta original, la carne (sin picar) y las patatas van, primero cocidas, no mucho, y luego se incorporan al sofrito, la carne desmigada, pero yo las rehogué porque conozco a mi gente.


- Se le puede añadir pasas, yo las probé así la primera vez.


- A la masa de harina se le puede añadir colorante o bien usar la de maíz amarillo.


Y para terminar, como soy muy bruta y me salió relleno para todo el bloque, con el que sobró, días más tarde hice una pizza súper, súper.





NOTA: ¿qué es “matar el pero”? En Granada, en las cruces de mayo, se suelo colocar una manzana con un cuchillo hincado, ¿para qué? para aquello de “sí, si está muy bonito, pero…” (y es que en Andalucía, a la manzana amarilla y gorda también la llamamos pero)