domingo, 12 de enero de 2014

CAPRICHO #420: Gofres





Mi hijo mayor, Sergio, es un auténtico fanático de los gofres, si no os lo creéis, pinchad aquí. Por eso, sus Majestades de Oriente quisieron obsequiarle este año con una gofrera para deleite del resto de la familia.


Hoy ha sido el día de estreno, y bajo la supervisión y asesoramiento de una servidora, ha preparado unos fabulosos gofres que han sido la merienda más festejada de casa.


Son facilísimos de hacer, la gofrera es una auténtica cucada y encima, se hacen en un ratito chiquitito.  Necesitamos:


·         125 grs. de mantequilla blandita

·         150 grs. de azúcar

·         2 huevos

·         150 grs. de harina

·         1 cucharadita de levadura tipo Royal

·         Un chorrito de brandy

·         Una cucharadita de esencia de vainilla

·         Leche


Comenzamos separando las claras de las yemas. Batimos estas últimas y reservamos.  En un bol batimos la mantequilla con el azúcar y añadimos las yemas batidas.  Ligamos bien.  Añadimos la harina y la levadura tamizadas e incorporamos.  La masa quedará bastante seca.


Batimos las claras a punto de nieve y las incorporamos a la mezcla anterior junto al brandy y la esencia de vainilla, con la ayuda de una espátula y con movimientos envolventes.  Añadimos leche poco a poco hasta conseguir el punto deseado de fluidez.  Dejamos reposar unos 10 minutos.

AQUÍ, MI PINCHE PARTICULAR


Enchufamos la gofrera y procedemos siguiendo las indicaciones de la misma. En nuestro caso, en unos cinco minutos el piloto verde indicó que ya estaba a la temperatura deseada.  Pincelamos con mantequilla derretida todas las placas, tanto las de arriba como las de abajo y con la ayuda de una cuchara y la espátula de silicona, rellenamos de masa las placas inferiores hasta cubrir y dejar la superficie lisa.  Cerramos y dejamos que se cuajen y doren, pudiendo jugar con el selector de temperatura.  Además, podemos levantar la tapa para ver cómo va el proceso y volver a cerrar.


Una vez que los gofres están en el puntito que más nos guste, los sacamos con la ayuda de una espátula de madera y ya los tenemos listos para zampar. Cada vez que rellenemos con masa, previamente tenemos que engrasar las placas con la mantequilla.


Salen perfectos, más que bonitos, preciosos, y ricos están…¡uhmmmmmmm!, mucho mejor que los comprados, os lo aseguro.  Sólo queda acompañarlos de lo que más os guste: nata montada, sirope, dulce de leche, nueces,…¡yo que sé! de lo que más se os antoje. 





2 comentarios:

JL Gupanla MDC dijo...

que maravilla....!!!!! hace aaaaños que no como un gofre, vaya necesidad que me acaba de surgir gracias a estos...
Para cuando "Los caprichos de Sergio"....???
Bsss!!!!

Inmaculada dijo...

Que buenos...me apunto a la próxima merienda de gofres¡¡¡