sábado, 16 de noviembre de 2013

CAPRICHO #411: Empanada gallega de pollo y portobellos






Uno de mis grandes sueños realizados ha sido hacer el Camino de Santiago este verano y uno de mis grandes sueños por realizar es volver a hacerlo cuantas veces sea posible.  El Camino engancha, es largo de explicar por eso me gustaría compartirlo poquito a poco con todos vosotros, en este blog que creé para poder contar todo lo que viví y sentí.


El Camino se vive con los cinco sentidos y, sencillamente, una se siente plena con sólo recordarlo.  Desde el punto de vista gastronómico ni os cuento, Galicia es un placer en todos los sentidos pero desde esta perspectiva, todavía más.



Uno de nuestros grandes descubrimientos fue la empanada gallega, en especial la pastelería Solla, en Pontevedra, de tal manera que a nuestra vuelta a Málaga volvimos a pasar por allí para traernos una bien grande para casa.
 

Buscando recetas de empanada gallega descubrí hace unos días este blog, La empanada gallega, que ya he marcado como uno de mis favoritos y que os recomiendo que visitéis, vais a alucinar.  Hoy estreno mi singladura empanadil con una Empanada de pollo y portebellos siguiendo una de las recetas de este blog.  Os aseguro que ha sido un triunfo total.


Estos han sido los ingredientes que necesité:


Para aliñar el pollo:


·         Sal

·         Ajo molido

·         Pimentón ahumado

·         Aceite de oliva


Para preparar los portobellos:


·         Sal

·         Aceite

·         Ajo

·         perejil


Para el sofrito:


·         Un muslo de pollo

·         7 portobellos

·         1 cebolla

·         1 pimiento

·         1 tomate

·         Ajo molido, perejil, sal

·         Pimentón dulce, pimienta blanca

·         ¼ litro aceite de girasol


Para la masa:


·         500 grs. de harina

·         200 c.c. de agua tibia

·         12 c.s. del aceite del sofrito

·         5 grs. de levadura prensada

·         1 c.p. de sal

·         1 c.p. de pimentón ahumado

·         1 huevo batido


Empezamos cortando el muslo de pollo en daditos de carne y los aliñamos con la sal, el ajo, el pimentón y un chorrete de aceite a nuestro gusto. Lo dejamos macerando unas dos horitas (yo lo aliñé por la mañana e hice el sofrito por la tarde)


Vamos a hacer el sofrito: cortamos en brunoise la cebolla, el pimiento y el tomate.  Ponemos a sofreír en el aceite la cebolla y el pimiento. Salpimentamos. Mientras se hace a fuego suave, vamos enjuagando y laminando los portobellos y los ponemos a saltear en una sartén con el aceite, la sal, el ajo y el perejil.  Una vez que han soltado casi todo el agua, apartamos y ponemos a escurrir.


Tenemos el sofrito ya para incorporarle el tomate, que dejamos que poche a fuego suave.  Una vez listo, añadimos el pimentón ahumado, el muslo en trocitos y los portobellos.  Damos vueltas para que el pollo termine de hacerse.  Una vez listo, apagamos el fuego y con la ayuda de un colador grande escurrimos el aceite del sofrito, que reservamos para hacer la masa de la empanada.


Llega el momento de hacer la masa (yo, al día siguiente, siguiendo el consejo de que el relleno de un día para otro tiene mucho más sabor).  En un recipiento hondo colocamos la harina, hacemos un hueco en el centro y en él echamos el resto de los ingredientes de la masa.  Mezclamos bien con la ayuda de una cuchara de palo y formamos una masa elástica que se despega de las paredes del bol.


Volcamos en la encimera enharinada y amasamos un ratín, formando una bola que tiene que estar brillante y no pegajosa.  La dejamos en un recipiente tapado en reposo al menos ½ hora.


Llega el momento de montar la empanada: sacamos la masa que teníamos reservada y la dividimos en dos partes.  Estiramos la primera con la ayuda del rodillo y con la superficie de trabajo enharinada.  Le damos forma redonda, cuadrada o como más nos guste.  Colocamos esta masa estirada sobre la fuente del horno forrada con papel de hornear, yo en mi caso, usé la alfombrilla de silicona, dejamos un perímetro de unos 2 cm. libres para luego cerrar la empanada.  


Colocamos encima el sofrito que teníamos reservado.  Estiramos la otra mitad de masa que teníamos reservada y le damos forma, esta vez un pelín más pequeña (restándole el perímetro vacío de la primera), colocamos encima y tapamos.  Vamos cerrando el borde a modo de trenza.  Con los restos de masa sobrante podemos hacer unos listones para adornar por encima.  Pincelamos con huevo batido (a mí se me olvidó) y hacemos un hueco en el centro para que la empanada respire y no reviente al cocer, además pinchamos en varios sitios con el tenedor para el mismo fin.


Metemos en el horno precalentado a 200º-180º, durante unos 45 min. y cuando esté lista, sacamos y ¡a disfrutar! ¡cuidadín el principio, que sale ardiendo!




Con la masa que sobró hice un bollo de pan que nos comimos acompañando a otras viandas.






3 comentarios:

Inmaculada dijo...

Me gusta muchísimo...me llevo la receta y te cuento¡¡¡
La foto del bollo genial...un fondo precioso¡¡¡
Besitos...

MªJosé dijo...

las empanadas son una cenita ideal y además gustan mucho, de cualquier relleno, el tuyo que rico ñam ñam y la masa te ha quedado divinisima.
un beso preciosa
feliz semana

JL Gupanla MDC dijo...

y porqué me lo perdí...????, es maravillosa te falta el huevo, que le da un dorado exquisito..pero para la próxima..!!!, voy a visitar ese blog, que me gustan mucho las empanadas....!! bsss!!