martes, 1 de enero de 2013

CAPRICHO #370: Brazo salado de salmón marinado





Lanzo una pregunta a la blogosfera: ¿A vosotros no os estresan estas fiestas?, porque yo ando como una moto. He llegado a la conclusión que vacaciones, lo que se dice vacaciones es para los niños, para una sencilla ama de casa esto es más como una maratón a todo gas con unas ganas locas de llegar a la meta. El día 8, cuando todos salgan por la puerta mi suspiro de alivio se va a escuchar por todo mi barrio, je,je….

Bueno, bromas aparte, la Navidad es una época preciosa para celebrar, sobre todo si conseguimos encontrar su verdadero sentido. Aún así, todos nos vemos inmersos, en mayor o menor medida, en un corre-corre que te voy a pillar. Casa, comida de diario, comida especial, compras de diario, compras especiales, Reyess,…. ¡y encima con todos dentro de la casa! En fin, como dice el dicho, sarna con gusto no pica.

Dentro de lo que es ese frenesí culinario que nos invade por estas fechas, hoy quiero mostraros mi brazo de salmón marinado para la cena de Nochevieja. Tiene su historia porque este año me propuse hacer un tronco de navidad para la cena de Nochebuena y éste, salado, para la cena de anoche. Del tronco de navidad vamos a pasar olímpicamente, aquello fue una especie de desaguisado que comerse se pudo comer, es lo que tiene no ensayar antes y lanzarse a la aventura con la hora pegada. Hay foto, pero se va a quedar en su carpeta, sólo puedo deciros que el tronco se quedó en rama pero que mousse de turrón hubo para varios días.

Así que tomando nota mental de los fallos cometidos con el primer intentó esto fue lo que hice para conseguir mi brazo de salmón:

Cogí media docena de huevos y separé las claras de las yemas. Batí las primeras con una cucharadita de cremor tártaro hasta que montaron a punto de nieve fuerte. Reservé.

Batí las yemas con 50 grs. de azúcar hasta que blanquearon. Añadí 150 grs. de harina tamizada con la ayuda de la espátula y, por último, añadí las claras montadas con movimientos envolventes hasta que ligó por completo.

Forré la bandeja del horno con papel de hornear y vertí la masa encima; sacudí lateralmente para extender la masa lo más pareja posible y la puse a hornear en el horno precalentado a 180º. Lo normal es que esté hecho en 10-12 minutos pero como mi horno esta gagá, tardó unos 25 minutos, así que hay que observar que la masa esté cuajada pero blanquita.

Cogí un paño limpio y lo mojé con agua, lo estrujé bien, lo extendí y le espolvoreé azúcar. Saqué la plancha de bizcocho (con el papel y todo) y la puse encima y la fue enrollando con la ayuda del paño húmedo, dejé enfriar y lo metí en el frigo hasta la mañana siguiente.

Para preparar el relleno, también la noche antes saqué dos tacos de salmón del congelador y cuando estaban descongelados, con la ayuda del cuchillo jamonero fui sacado filetes finitos y colocándolos en una bandeja, los mariné siguiendo este método. Dejé marinar toda la noche.

A la mañana siguiente, desenrollé con cuidado el bizcocho. En un bol dispuse 500 grs. de queso crema y un chorrito de nata; batí hasta hacer la mezcla fácil de untar.

Unté con la crema toda la cara interior del bizcocho, coloqué los filetes de salmón con sus trocitos de la marinada y enrollé de nuevo con la ayuda del paño.

Coloqué el brazo en una fuente y cubrí con el resto de la crema de queso. Adorné con semillas de amapola y bolitas de sucedáneo de caviar rojo. A la hora de servirlo, lo rodeé de lechuguita cortada en juliana.

Sólo me resta deciros que estaba buenísimo y que les gustó a todos. Para terminar, quiero desearos un feliz 2013, que espero que sea el principio del fin de esta crisis que nos tiene tan malhumorados y me quedo pensando si voy a hacer el roscón de Reyes o al final, lo voy a comprar hecho, ya veremos como se nos presentan los planes para la Cabalgata. Mientras tanto, sed buenos, que los Reyes nos están observando.




1 comentario:

Gourmet Privé dijo...

Me encanta esta receta!

Gracias