miércoles, 12 de enero de 2011

CAPRICHO #168: Flamenquines caseros



Los niños, hoy en día, no saben comer. No sé si la culpa es de ellos o es nuestra, de los padres. Tal vez sea nuestro ritmo de vida, hasta en la comida imbuimos a nuestros hijos ese corre-corre que llevamos siempre. Y tal vez por eso, no solemos echarle paciencia para enseñarles a disfrutar de la comida. Durante años, mis hijos han sido malos para comer, no había forma de hacerles probar algo nuevo, hizo falta un campamento de verano (que mala es el hambre cuando aprieta) y un ponerse en jarras (¡esto es lo que hay y si no te lo comes ahora, te lo comes en la merienda, tú verás!) para que se despertaran de esa especie de letargo gastronómico en el que se encontraban y están descubriendo nuevos sabores y texturas, y yo disfrutando sólo de verlos comer. Aún así, dos días seguidos de plato de cuchara como que no, ponen caritas de disgusto, por lo que ando con la trampa, como cuando eran chiquitos, y voy alternando día churri con día guay. Este plato es plato de día guay, facilón y socorrido, pero que nos gusta hasta a los mayores: flamenquines caseros.


Sólo necesitamos 1 ó 2 paquetes de salchichas (yo las compro con queso), lonchas de jamón cocido y de queso, harina, huevo y pan rallado.


La elaboración, segura que ya la sabéis: envolvemos cada salchicha con 1 lonchas de queso y otra de jamón, pasamos por harina, huevo y pan rallado, y ¡a freir! Ya está, listo. Y acompañadas de patatas fritas con mayonesa, un festín.


Aún me acuerdo de mi hijo mayor, con dos añitos, ante el plato de lentejas (por supuesto, hechas puré) preguntándome: “Mami, ¿cuántas cucharadas?” Yo le contestaba: “Diez” y le ponía la película de Toy Story en el vídeo. El se quedaba embobado con la peli y yo empezaba a contar: “Una,…dos,…tres,…tres,…tres,…” hasta que se daba cuenta, y así varias veces hasta llegar al diez, no sé como la cinta de vídeo no perdió el color de tantas pasadas que le dimos. O este otro método: 2 cucharadas de la “papa”, 1 de yogur, 2 de papa, 1 de yogur,…” ¡Ay, qué tiempos! A veces, los echo muchísimo de menos, pero así es la vida.

3 comentarios:

Sofritos y Refritos dijo...

Buganvilla no paras en la cocina!! no me extrañada nada que tus hijos prefieran esos flamenquines a un puré de lentejas... yo también!!, te lo aseguro!, tienen una pinta buenísima!. Besos!

Visc a la Cuina dijo...

Yo también les ponía un video para comer, y funcionaba seguro! Esta receta es genial para niños y adultos!

Gupanla dijo...

es que estos rollitos les debe gustar a los niños de cualquier edad!!!....que buenos!!

mis niños todavia estan en la edad de darselo a cucharadas y con "distraimientos".....pero eso si, comen todo lo que comemos los mayores, risottos y de todo, je, je!!

p.d- el que protesta con los dias churris......soy yo....

un besin!!