sábado, 1 de enero de 2011

CAPRICHO #164: Pimientos del piquillo rellenos de perdiz y ciruelas negras



¡¿Cómo andan esos cuerpos?! ¡¿Cómo habéis amanecido?! Espero que bien, y que no andéis muy resacosos. Ya nos queda menos, en seis diítas, vuelta a la rutina. Pero bueno, lo importante es haber entrado el año con buen pie y excelentes propósitos, aunque sean de enmienda.


Anoche lo pasamos fenomenal, fuimos once para cenar y nos dieron, entre unas cosas y otras, las cinco de la mañana. Hoy andamos un poco zombies, en el desayuno sólo ha podido entrar un café calentito y por el momento no hay ganas de pensar en que vamos a comer al mediodía.


Pero si me gustaría mostraros dos cositas de las que preparé, que gustaron mucho y que desaparecieron en un plis, la primera es una de pimientos del piquillo rellenos de perdiz y ciruelas negras.


Quería hacer unos pimientos rellenos pero quería hacer algo distinto a lo de siempre y me acordé de que tenía un recorte de revista con diferentes tipos de relleno para los pimientos, así que lo saqué y vi éste que nunca lo había hecho, además de que tenía en el congelador una perdiz que no sabía cómo cocinar, por lo que me puse manos a la obra:


En una cazuela introduje la perdiz limpia y entera, 4 dientes de ajo enteros, 1 cebolla grande cortada en 4 trozos, 2 zanahorias peladas y a trozos, 2 clavos, 3 pimientas negras, 1 hoja de laurel, 1 vaso de aceite, ½ vaso de vinagre, 2 vasos de agua y sal. Puse a cocer a fuego medio hasta que la perdiz estuvo tierna. Saqué la perdiz, y una vez fría, la deshuesé y piqué muy chiquitita. Reservé el caldo de cocción con las verduras.


Previamente había tenido remojadas en brandy unas 12 ciruelas negras, piqué 6 muy chiquitito y se las añadí a la carne de perdiz. Batí 2 huevos, les añadí la perdiz y las ciruelas e hice un revuelto semicuajado. Ya tenía el relleno de los pimientos.


Rellené unos 12 pimientos y los fui colocando en una cazuela evitando que se montaran unos sobre otros, añadí 6 cebollitas francesas partidas a cuartos y el resto de las ciruelas remojadas y deshuesadas.


Pasé por la batidora el caldo de estofar que tenía reservado, le añadí el brandy del remojo y lo colé con un colador de trama fina sobre los pimientos, añadí 1 cm. de canela en rama y una onza de chocolate rallada. Rectifiqué de sal y calenté a fuego suave, removiendo a menudo, para que no se pegara la salsa hasta que las cebollitas estuvieron tiernas.


El sabor es sorprendente, rico de verdad, y además se puede jugar con las cantidades, a mí me gusta fuertecito, pero se le puede poner menos vinagre, o sustituir la perdiz por codornices.

2 comentarios:

Catalina dijo...

XD , esta receta quita el hipo....que buenos

Anna dijo...

Se ve delicioso este plato!! me gusta tu blog y me quedo como seguidora. Buen fin de semana.