sábado, 24 de julio de 2010

CAPRICHO #87: moraga de sardinas


Se dice del aceite que es oro líquido, pues bien, a la sardina podría perfectamente llamársela oro del mar. Pescado azul, con alto contenido en omega 3, lo que disminuye el colesterol y los triglicéridos; previene la arterioesclerosis y la trombosis. Tiene vitaminas B, B12, B1, A,D y E. Su mejor época es el verano, y lo mejor, en Málaga, de sardinas sabemos un montón, ¿quién no se pirra por un espeto de sardinas? ¡Ah! Por cierto, se come con los dedos, y después se rechupetean los dedos, je, je...

En casa, como buenos malagueños nos encantan las sardinas, pero tenemos un PEQUEÑO problema: es imposible hacerlas asadas, ¿por qué? Primero, las intentamos hacer en el horno, sobre la placa, pero salen muy secas. Después, las hicimos sobre la plancha eléctrica, pero aparte del olor en toda la casa tres horas más tarde, tuve que limpiar la campana extractora, porque el olor se quedó impregnado en las placas, ¡y vaya trabajera! Así que, si queremos comer sardinas, nos vamos a la playa, donde tenemos un sinfin de chiringuitos donde te las ponen por delante diciéndote "cómeme".

Pero es que ayer había unas sardinas en la pescadería que no pude resistirme a comprar ya que tenía varias recetas que quería poner en práctica. Una de ellas es una receta que ya hacía mi madre y que está muy sabrosa, a la que nosotros llamamos moraga de sardinas.

Se hace así: sobre una cazuela amplia, se sofríe una cebolla cortada en juliana y dos o tres dientes de ajos fileteados. Después se agrega un pimiento verde cortado en aritos finos y se termina con dos o tres tomates maduros muy picaditos. Salpimentamos y añadimos también una cucharadita de azúcar para quitarle acidez al tomate.

Cuando el sofrito esta listo, colocamos encima las sardinas abiertas, sin tripas ni espinas y con la piel hacia arriba. Añadimos una buena cantidad de vino blanco, salpimentamos un poquitín y dejamos que cueza un ratito. El resultado, el que se ve en la fotografía, delicioso.

Se le puede dar un toque más de lujillo: añadirle durante la cocción unas gambas peladas y unas almejitas.

1 comentario:

Iris dijo...

Ves lo que te digo, tus platos tienen tan buen aspecto, que... me comería hasta la porcelana, jejeje.

Besos