
Y, aunque la vuelta a la rutina va dando paso a los platos de cuchara, todavía apetece comer cosas fresquitas como esta ensalada tropical, a la que ¡por fin! he podido darle el punto que buscaba en la salsa. La hice así:
Para empezar, lavé, piqué muy finita, enjuagué y escurrí la lechuga, le añadí palitos de surimi troceados, langostinos pelados, maíz dulce, manzana en daditos y piña en trocitos, aunque los ingredientes pueden ser al gusto de cada uno, yo la he probado con gajitos de naranja y estaba espectacular.
Con todos los ingredientes mezclados, preparé la salsa rosa: en el vaso de la batidora puse un huevo, sal y aceite de oliva. Batí hasta montar. Una vez hecha le añadí un chorrito de brandy, un poco de zumo de limón y ¡ketchup! Este era “el ingrediente secreto” que me faltaba. Antes la solía hacer con salsa de tomate frito pero no conseguía el punto de sabor esperado. Mezclé la salsa rosa con los ingredientes y metí en el frigo hasta la hora de comer para que estuviera bien fresquita.
Esta es una receta archiconocida, la hay en todos los bares, pero como me salió tan rica, quise compartirla con todos vosotros, al menos en fotografía. De ella dimos buena cuenta sentados en la terraza y con unas cervecitas bien frías.
Comentarios
El calor no se va!!, es que llega ahora!!, aquí el mes de septiembre es caluroso, mas que agosto....eso sí, mientras hay sol, en cuanto se nubla ya hace fresco....
bsssss!!!
Muuuuuaks.