
Hay que ver los diferentes nombres que suelen tener las piezas de pan, no sólo, por su ubicación geográfica dentro del mapa de España, sino que en una misma ciudad, un mismo tipo de pan tiene varios nombres según la panadería que lo venda. Que yo conozca, de los nombres de toda la vida, de esos que te traen recuerdos de tu infancia, están la viena, la barra de viena (aunque tengo la duda perpetua de si, en realidad, se escribe con “b”), la barra de pan, el pan blanco liso o de boca, el pan cateto, el civil, blanco o cateto (seguramente porque recuerda al antiguo sombrero de la Benemérita) y la malagueña. Años más tarde, llegó la baguette, la baguettina, el bartolito, el pitufo,… ¡uf! muchos nombres para un manjar tan básico y tan rico.
Casi, casi primos hermanos son la malagueña, la baguettina y el bartolito; pan para rellenar con lo que se nos antoje y sentarnos a disfrutar de tan suculento bocata, como por ejemplo esta malagueña con bacon, piquillos y queso raclette que estaba de muerte y que cayó para una cenita.
Para empezar, sólo hubo que tostar el pan y rellenarlo con bacon churruscadito calentito, con lonchitas de queso para raclette por encima, que se derritieron con el calorcillo y, para terminar, unos pimientos del piquillo que fueron, como decía mi padre, el remate de los tomates.
Comentarios
Besos
menudo capricho guapa, yo quiero un bartolillo como ese ajjaajaaj, que seguro que te sentó divino¡¡¡¡¡
besoss guapaa
feliz semana
ay que hambre me ha entrado.......bssss!!
Que buena pinta tiene ese bocata.
Besos
Besos