
¡Uf, qué calorcito más grande hace! Qué solo entran ganas de comer cosas fresquitas, como estas barquitas de anchoas y cherrys, facilísimas de hacer y rapidísimas de comer.
Sólo necesitamos unas cuñitas de queso tierno, esta vez he liquidado un trocito que nos quedaba de un queso tierno de cabra que mi hijo nos trajo de Trapani (Sicilia) en su viaje de fin de curso (ya quisiera yo volver a tener quince años, ¡cómo se lo montan!); encima colocamos unos cherrys cortaditos por la mitad que previamente hemos macerado unas dos horas con aceite y albahaca y, como velas de tan peculiar navío una buena anchoíta del Cantábrico, acompañamos de una cervecita fresquita y ¡al ataque!
Comentarios
Me los apunto, me gustará hacerlos, aunque tengo un poco difícil conseguir el mismo queso que os trajo vuestro hijo, jejeje.
En Priego también andamos ya con mucho, mucho calor...que se dejó caer de golpe, como siempre.
Un abrazo.
bssss!!!