
Es muy fácil; para empezar, puse en un cazo a hervir agua con azúcar hasta que se redujo a almibar (necesitaba unos 200 ml). Reservé y dejé enfriar.
Mientras, en la batidora de vaso introduje 2oo grs. de sandía sin pepitas, una copita de ron negrita (tenía que ser blanco pero no tenía), el zumo de un limón grandecito y batí hasta ligar todo muy bien. Anadí una ramita de hierbabuena (porque no tenía menta) y metí el vaso de la batidora en la nevera para que se enfriara bien.
Para servir, saqué la ramita de hierbabuena y añadí el almibar (si la batidora es resistente se puede meter hielo para picarlo, yo no lo hice porque mi batidora no tiene tanta fuerza). Batí y serví en vasos chatos, con una pajita corta y unas hojas de hierbabuena. ¡Está superfresquito y riquísimo!

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