



Para la estructura de la tarta he utilizado corcho blanco que he comprado en una tienda de bricolaje, he cortado los pisos con un cutter y los he forrado con papel de aluminio. Después he unido los pisos con pinchos de madera y encuadernadores (de venta en papelerías).
Una vez hecha la estructura, la tarea más divertida y golosa: pinchar nubes y gominolas a discreción (no os podéis imaginar lo que es entrar en un almacén de golosinas, es el universo de las chuches, vuelves a ser niño del tirón). He pinchado las chuches con unas banderillas de colores que venden en el supermercado. Para terminar, una linda muñequita de Primera Comunión, una bandeja con su blonda, papel de celofán transparente para envolver la tarta para que no se ponga dura y un lazo de regalo bien bonito. Ya sólo queda esperar a mañana.
Comentarios
Te quedó preciosa la tarta, seguro que fue todo un éxito con los pequeños.
Te felicito.
Un saludo.
Tengo un poco abandonadillo el blog, pero es que hemos tenido tres semanas de intenso trabajo con las primeras comuniones. Ahora que pasó todo, prometo actualizar más a menudo, ya que tengo varias comidas en proyecto y me comprometo a colgar mis caprichillos. Un beso.
Un beso
Seguro que duró un plis!!
besitos
Quedan mu buenas, verdad?
besitos y feliz fin de semana