
Este fin de semana he hecho uno de mis "experimentos", intentando copiar algo que comimos hace unos meses en un bar de Antequera: En una cazuela de barro, pasé a la plancha un taco de paté de cerdo ibérico, le dí varias vueltas hasta que se doró un poquito y añadí un chorro de vino dulce de Málaga, para que cociera en él. Aunque el barro retiene mucho el calor, lo coloqué sobre la base de una fondue con un cabo de vela encendido. Lo puse directamente en la mesa y fuímos untado trocitos de paté sobre canapes crujientes de pan, ¡delicioso!.
Se puede utilizar cualquier tipo de paté: ibérico, de cabrales a la sidra, de foié con setas,...
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