sábado, 30 de noviembre de 2013

CAPRICHO #413: Paletilla de cordero al horno


Realmente, un plato exquisito y sencillo de hacer, sin apenas condimentos, su máximo potencial es el sabor de la carne.  Ideal para las fiestas navideñas o para cuando se tercie.

Se prepara de la siguiente manera:  Sobre la bandeja del horno o, como en mi caso, un megacazuela de barro, disponemos las paletillas de cordero.  Partimos por la mitad una cabeza de ajo y frotamos con ella las carne. Dejamos la cabeza de ajo dentro de la cazuela.  Salpimentamos, espolvoreamos romero desmenuzado por encima, casqueamos unas patatas, y para terminar, añadimos un buen chorro de aceite por encima.  Metemos en el horno precalentado a 200º y dejamos hornear alrededor de dos horas, dándole la vuelta dos o tres veces y bajando el calor si fuera preciso.

martes, 26 de noviembre de 2013

CAPRICHO #412: Sandwich "de vigilia"



8:00 de la mañana, los garbanzos de mi potaje de acelgas empiezan a cantar en la olla; las acelgas ya se han dado un remojón rápido en su agua con sal y bicarbonato y esperan en el escurridor; el bacalao descansa plácidamente desmigado en un plato y los ajos, el puerro y la cebolla empiezan a desprender un delicioso aroma desde la sartén.  Mi hijo dice: "Mamá, qué bien huele" y mi estómago vacío le da la razón.  De repente se enciende una bombillita: "¿y si probará a hacer...?  ¡Manos a la obra!  Tuesto dos rebanadas de pan de molde, las  unto con queso crema, una camita del sofrito(ajos, puerro y cebolla) y remato con bacalao desmigaíto, tapo con la rebanada superior... ¿y a esto que le pega? ¡pues que va a ser, un buen tazón de café supercaliente!  Sencillamente, genial.

¿Por qué "sandwich de vigilia"? Porque este potaje se suele poner mucho en Cuaresma, pero a mí me encanta todo el año.

sábado, 16 de noviembre de 2013

CAPRICHO #411: Empanada gallega de pollo y portobellos






Uno de mis grandes sueños realizados ha sido hacer el Camino de Santiago este verano y uno de mis grandes sueños por realizar es volver a hacerlo cuantas veces sea posible.  El Camino engancha, es largo de explicar por eso me gustaría compartirlo poquito a poco con todos vosotros, en este blog que creé para poder contar todo lo que viví y sentí.


El Camino se vive con los cinco sentidos y, sencillamente, una se siente plena con sólo recordarlo.  Desde el punto de vista gastronómico ni os cuento, Galicia es un placer en todos los sentidos pero desde esta perspectiva, todavía más.

sábado, 9 de noviembre de 2013

CAPRICHO #410: Tosta de gulas con alioli


Otra del mecanismo del chupete para el sábado noche o cuando más nos apetezca.  Tostamos una rebanada de pan, le untamos alioli o, como yo, falso alioli, es decir, mayonesa con ajito picado menudito, menudito.  Calentamos en una sartén una latita de gulas, escurrimos el aceite y las repartimos generosamente sobre el pan. ¡A comer!

lunes, 4 de noviembre de 2013

CAPRICHO #409:Tortas locas malagueñas


O simplemente, locas, como las he conocido toda mi vida.  Harta de "jalogüines" y otras fiestas foráneas que nos intentan meter hasta la saciedad, que no tienen nada que ver con nuestra cultura y, para colmo, denostan nuestras costumbres más enraizadas, me adhiero a la causa de la Cocina Typical Spanish para reivindicar nuestros dulces más típicos, esos que en cada bocado nos transportan a nuestra niñez y nos traen recuerdos imborrables.

http://lacocinats.blogspot.com.es/2013/10/dia-del-dulce-typical-spanish_17.html

No sabría decir el origen de este dulce tan malagueño, que forma parte de mis recuerdos de la pastelería "Casa Lola" que cada mañana despertaba al barrio con el apetitoso aroma de las isabelas, pringás, brevas, patas de cabra y otros dulces que todavía se pueden ver y saborear en las vitrinas de nuestras pastelerías. El por qué de "loca" parece ser que es por su aspecto tosco, no tan cuidadoso como el resto de los dulces, con la crema que chorrea dispareja, como si las hubiesen hecho, eso, a tontas y a locas.

La torta loca original es de un diámetro de unos 8 cms. y está compuesta por dos discos de hojaldre con una capa de relleno de crema pastelera y una capa de cobertura de yema tostada, glaseada y adornada con media guinda.  Con los años, nació la versión mini (5cm. aprox.), ideal para la hora del café y hace unos dos veranos, una heladería del barrio sacó su versión en helado, francamente deliciosa.