sábado, 28 de julio de 2012

CAPRICHO #337: Champis rellenos de sobrasada y emmental



Ya está aquí de nuevo la tonta de los champis, pero ¿qué le vamos a hacer? Son puro vicio.


Necesitamos 1/2 kg. de champiñones, sobrasada y queso emmental rallado, además de aceite de oliva y sal.


Empezamos limpiando los champiñones, desechando la parte terrosa y enjuagándolos bien. Les quitamos el pie y los ponemos a hacer a la plancha, con un poco de aceite. Añadimos un pelín de sal y les vamos dando vueltas hasta que estén hechos (los champis crudos son bastante indigestos). Después, los colocamos en la bandeja del horno, boca arriba y los rellenamos con sobrasada al gusto y queso emmental. Los gratinamos y ¡a comer!


Se me olvidaba, los pies de los champis también los hice a la plancha, pero no llegaron a la mesa. Fueron cayendo poco a poco en el voy y vengo.

martes, 24 de julio de 2012

CAPRICHO #336: Muslos de pollo rellenos de champis y piquillos con salsa de ídem




Receta fácil de hacer, además de económica, porque al menos, todavía, los muslos de pollo están a buen precio.

Necesitamos 1 muslo de pollo por comensal (en mi caso, 4), ½ kg. de champiñones, 1 cebolla, 4 ó 5 pimientos del piquillo (yo tenía un tarro de los que vienen hechos tiritas y sirven igual), sal, pimienta, harina y 1 brick de 200 ml. de nata líquida.

Empezamos deshuesando los muslos; si nuestro carnicero es apañao, puede que nos lo haga por el mismo precio, pero ¡ojito! preguntad antes que si no, os clavan y no veas a como sale el plato. Yo, como soy tan cabezona, los compré enteros y los deshuesé yo solita, mi trabajo me costó, pero lo conseguí. Si no te atreves no aprendes, y aquí es dónde acaba la dificultad de la receta.

En una sartén sofreímos media cebolla muy picadita, añadimos 2 ó 3 champis laminados muy finitos y dos pimientos del piquillo también picaditos. Una vez sofritos, los vertemos en un bol y les añadimos queso tipo philadelphia, la cantidad, a ojo, lo que veamos que vamos a necesitar para rellenar los muslos.

Sobre la encimera colocamos los muslos abiertos, los salpimentamos y colocamos el relleno, los cerramos y los bridamos o les ponemos una mallita. Los enharinamos y los vamos friendo en una sartén, primero a fuego medio, y después lo bajamos para que se vayan haciendo bien por dentro y no se queden crudos.

Mientras, vamos picando el resto de la cebolla y los champiñones. En el vaso de la batidora, batimos la nata con el resto de los pimientos.

Una vez hechos los muslos los retiramos del fuego y en la misma sartén, con los juguillos que ha soltado la carne, añadimos la cebolla, la doramos, después los champis, los hacemos y por último, la salsa de piquillos. Reincorporamos los muslos y dejamos que la salsa vaya reduciendo. Rectificamos de sal y ¡listos! Sólo hay que desbridarlos y ¡a comer!



domingo, 15 de julio de 2012

CAPRICHO #335: Brazo de patata



Una manera diferente de presentar algo tan popular como una ensaladilla rusa, la cual puede tener tanta variación de ingredientes como antojadizos seamos los que las hacemos. La idea se la copié a Mª José, de Hecho en casa, para llevar un domingo de campo entre amigos; la presentación, como veis, para poder trasportar cómodamente, y la verdad, después de un baño refrescante en la piscina, con una cervecita bien fría o un tinto de verano, viene fenomenal.

Así elaboré este Brazo de patata: para empezar, pelé 1 kg. de patatas y las troceé; las puse a cocer en agua con sal hasta que estuvieron tiernas, les escurrí el agua y las trituré, añadiéndoles un poco de mantequilla, haciendo un puré.

Sobre la encimera dispuse un paño y encima plástico para envolver alimentos. Coloqué encima el puré y lo aplasté haciendo un rectángulo grande de 1,5 cm. de grosor aprox. Dispuse encima lonchas de jamón cocido, barritas de surimi picadas, atún, huevo duro picado, aceitunas negras y maíz.




Después, con ayuda del paño, fui envolviendo como si fuera un brazo de gitano, y lo cerré. Lo metí en el frigo para que enfriara y cogiera dureza. Mientras hice la salsa rosa para cubrirlo: en el vaso de la batidora monté mayonesa con 1 huevo, sal y aceite de oliva. Una vez montada añadí un chorro de coñac, unas gotas de salsa de tabasco y de salsa Worcestershire. Añadí también unas cucharadas de kétchup hasta obtener el color rosa deseado.




Cuando el brazo de patata estuvo bien frío, le corté los extremos para que quedara parejo, lo coloqué en el recipiente dónde lo iba a transportar y los cubrí con la salsa rosa. Decoré alrededor con lechuguita cortada en juliana y adorné con aceitunas negras y huevo duro picado.

sábado, 7 de julio de 2012

CAPRICHO #324: Tarta de cebolla



Todos los años, para celebrar nuestro “fin de curso” particular organizamos en la parroquia una barbacoa. A fin de cuentas, en cuestión de fe, nunca hay vacaciones, se cree o no se cree y punto; pero sí es cierto que el ritmo afloja y que los niños en pleno proceso de iniciación cristiana hacen un receso temporal en sus catequesis que a las catequistas no nos viene nada mal. Por eso, por el trabajo arduo (para quien no tenga ni idea) pero ilusionado de todo el plantel de personas que, de manera desinteresada (esto es obligado decirlo), prestamos algún tipo de servicio en nuestra parroquia, solemos reunirnos una noche de verano, cada cual aportando algo de su propia cosecha y lo compartimos, porque no hay nada más hermoso que dar.

Este año mi aportación fue una suculenta Tarta de cebolla, que duró en la esquina de la mesa de los maestros asadores lo que un caramelo en la puerta de un colegio y yo más feliz que una perdiz.

Para hacerla necesité:

- 1 lámina de pasta brisa
- 1 kilo de cebollas (una de ellas, morada)
- 6 lonchas de bacon
- 2 bricks de 200 ml de nata
- Queso emmental rallado
- Aceite de oliva
- 3 huevos
- Sal
- Pimienta
- Nuez moscada

Para empezar, corté en juliana todas las cebollas, que parecía que estaba en un velorio y las puse a pochar en una sartén con un poco de aceite de oliva, sal y a fuego suave.

Corté las lonchas de bacon en tirillas y también las hice en otra sartén hasta que quedaron churruscaditas. Si no tenemos bacon, podemos cortar jamón serrano en tirillas y no hace falta sofreírlo, pero hay que moderar la sal en el resto de la receta.

Una vez todo sofrito, en un cuenco grande mezclé y batí los huevos y la nata con un poco de sal, pimienta y nuez moscada. Añadí la cebolla y el bacon escurridos ambos de aceite y removí bien.

Luego, en una tartera redonda, con papel de hornear en la base coloqué la lámina de pasta brisa, la adapté al contorno y recorté los sobrantes. Vertí la mezcla anterior y espolvoreé por encima el queso rallado. Metí en el horno precalentado a 180º y dejé hornear hasta que estuvo cuajadita.