jueves, 21 de junio de 2012

CAPRICHO #323: Pesto de albahaca y almendras



“El pesto (se pronuncia en Idioma ligur: /'pestu/) es un condimento o salsa típica y originaria de la Liguria (Italia). Su ingrediente principal es la albahaca ( Ocimum basilicum ) o mejor, albahaca genovesa (en lengua ligur baxeicò [baʒeɪ'kɔ] o baxaicò [baʒaɪ'kɔ]). Además de la albahaca, se muelen piñones y ajo, todo ello aderezado con queso parmesano (y/o queso de oveja (pecorino), dependiendo de las tradiciones locales) y de aceite de oliva. La palabra "Pesto" viene del genovés "pestare", que significa machacar o moler en un mortero, que es la forma en que tradicionalmente se prepara esta salsa.” Fuente: Wikipedia.


Bueno, hace unas semanas me compré una maceta de albahaca y quisimos hacer en casa por primera vez esta salsa. Buscamos información sobre ella y cómo se hacía y surgió un pequeño inconveniente: mi hijo es alérgico a los piñones y demás frutos secos, excepto a la almendra (que según el alergólogo no se considera fruto seco) así que ésta es nuestra versión de Pesto de albahaca y almendras:


Necesitamos:


- 50 grs. de hojas de albahaca fresca (casi me he ventilado toda la maceta)
- Un puñado de almendras sin piel
- 1 diente de ajo
- Aceite de oliva
- 100 grs. de queso parmesano rallado
- 25 grs. de queso de oveja curado rallado


Empezamos enjuagando y secando bien las hojas de albahaca, las picamos muy chiquititas junto a las almendras y el ajo (el accesorio de triturar de la batidora es mano de santo). Después vamos añadiendo el aceite en hilo hasta que emulsione, como la mayonesa. Ya la tenemos casi lista, sólo nos queda añadir los quesos con una espátula.


La verdad que está muy buena, la utilizamos para hacer unos Macarrones al pesto que estaban deliciosos.

domingo, 17 de junio de 2012

CAPRICHO #322: Hummus (Paté de garbanzos)



Me quedaba medio tarro de garbanzos cocidos de la ensalada de la receta anterior y pensé “¿cómo los aprovecho?”, así que decidí hacer un poquito de Hummus para la noche del sábado, a modo de picoteo. Es la segunda vez que lo hago, y esta vez sí que me ha salido rico.

Las cantidades de los ingredientes son bajitas, tanto como para una cazoletita de barro: 100 grs. de garbanzos cocidos bien enjuagados, zumo de medio limón, 2 cucharadas soperas de tahini, 1 diente de ajo, un poco de cilantro, una pizca de comino, un poquito de pimentón ahumado, pimienta negra, sal y un chorrete de aceite de oliva.

Para empezar, en una sartén sin grasa alguna tosté dos cucharadas de sésamo, luego las pasé a un mortero donde las machaqué con un pelín de agua y otro de sal, obteniendo una pasta, esto es el tahini casero.

En el vaso de la batidora dispuse los garbanzos (guardé unos cinco para la decoración), el tahini y el resto de los ingredientes menos el aceite. Trituré y después fui añadiendo el aceite poquito a poco hasta obtener una textura como paté.

Por último, para presentarla, serví el hummus en una cazoleta de barro, coloqué los garbanzos que tenía reservados encima, regué con un hilito de aceite de oliva y espolvoreé pimentón y perejil.

Para tomar el hummus lo ideal es pan de pita, como no tenía, corté bastoncitos de zanahoria cruda. Está delicioso porque le aporta frescura al hummus.

jueves, 14 de junio de 2012

CAPRICHO #321: Ensalada de garbanzos fritos



Hace unos día vi a Bruno Oteiza hacer esta rica Ensalada de Garbanzos fritos, y no pude resistirme a probarla, así que me hice con todos los ingredientes y me puse manos a la obra.

Necesité:

- 100 grs. de garbanzos de bote
- 1 bolsa de ensalada fresca (del Mercadona)
- 1 cucharada sopera de sésamo
- 1 puñado de almendras fileteadas
- Un pelín de comino molido
- Otro de pimentón ahumado
- Otro de jengibre molido
- Otro de cúrcuma
- 1 diente de ajo muy picadito
- 1 cebolleta muy picadita
- 1 aguacate
- Aceitunas negras
- Aceite de oliva
- Vinagre de Módena
- Sal
- Pimienta
- Cebollino picado

Empecé escurriéndoles el caldo a los garbanzos, enjuagándolos a continuación y secándolos bien con papel absorbente, aunque lo ideal hubiera sido secarlos en el horno a temperatura suave porque no veas como saltan al freírlos. Eso fue lo que hice, freírlos en abundante aceite caliente, los saqué y los puse sobre papel absorbente. Después de escurridos, los pasé a un bol y añadí el diente de ajo, la cebolleta, el comino, el jengibre, el pimentón y la cúrcuma. Mezclé para que se impregnaran bien de los aromas.

En una sartén sin aceite tosté el sésamo y las almendras fileteadas.

Preparé la vinagreta con el aceite, el vinagre de Módena, sal y pimienta (no pude ponerle el cebollino porque no encontré por ningún sitio).

Finalmente monté la ensalada: primero la cama de lechugas variadas, y por encima, el aguacate laminado, las aceitunas y los garbanzos. Agregué el sésamo y las almendras y, por último, aliñé con la vinagreta.

miércoles, 6 de junio de 2012

CAPRICHO #320: Alubias con almejas



Más de uno y de una, cuando llega esta época del año, se echa a temblar pensando en lo que va a cocinar para el mediodía. El calor hace mella en nuestras apetencias y los platos de cuchareteo suelen pasar al baúl de los recuerdos por unos meses. Si a esto le añadimos que los niños te salgan delicados, apaga y vámonos o recocina tu cocina. Es la locura colectiva: los niños gritando “esto no me gustaaaaa” y una contestando “o te lo comes o te lo pongo de sombrero”. En fin, llegados a este punto, sí que hay platos de cuchara que son comodín estrella en mi casa: el puchero, la cazuela de patatas (de carne), las lentejas (¡por fin hice las paces con ellas!) y ahora, además, las alubias, pero no con chorizo y morcilla (cuatro de la tarde, 32º a la sombra, estómago embotado,… como que no), ahora con almejitas. ¡Qué cosa más rica! Es un plato suave y muy fácil de hacer, eso sí, tampoco conviene hincarse media olla de una vez. La receta es de Su (Webos fritos).

Así son mis Alubias con Almejas:

Para empezar, la noche antes, pongo en remojo 300 grs. de alubias en agua a temperatura ambiente.

Al día siguiente las pongo a cocer en la misma agua del remojo. Esta tiene que cubrir 1 cm. por encima de las alubias. Agrego 4 ó 5 dientes de ajo enteros sin pelar, 1 cebolla muy picadita, 1 hoja de laurel, una pizca de pimentón, sal y un chorrete de aceite de oliva. Dejo que hierva a fuego medio. Yo utilizo el truco del susto: cuando están hirviendo añado un chorrito de agua fría, así hasta tres veces, dicen que eso garantiza que las alubias salgan tiernas. ¿Tiempo de cocción? No sabría decir, depende de la calidad de las alubias, yo utilizo las de El Hostal y, la verdad, se hacen voladas. El agua tiene que cubrir siempre las alubias, al menos 1 cm.

Cuando el cocido está listo, probamos el caldo y rectifico de sal si hace falta. Mientras, en una sartén, con un chorro de aceite, doro un diente de ajo entero y pelado, lo saco e incorporo medio kilo de almejas, que he tenido toda la mañana metidas en agua con un puñado de sal gorda para que suelten la posible arenilla. Cuando están abriendo añado un poco del caldo de las alubias, las tapo y dejo que se terminen de abrir.

Para terminar, vuelco todo el contenido de la sartén en la olla con las alubias y dejo cocer un par de minutos más. A la hora de servir, espolvoreo con perejil picado.

Este plato es uno de mis grandes descubrimientos de este año, la próxima vez probaré con langostinos.