domingo, 27 de mayo de 2012

CAPRICHO #319: Champiñones rellenos de morcilla y queso azul



Creo que ya es más que sabida nuestra afición a las setas y los champis, pienso que esto ya se ha convertido en puro vicio. Lo último, nos hemos dedicado a la autoproducción: mi hijo fue con el instituto al Parque Micológico “La Trufa” en Priego de Córdoba y se trajo una alpaca pequeña de setas, que tuvimos escondida a oscuras un mes y a la que ya le hemos pegado el susto. Resulta graciosísimo ver como ya van apareciendo las setillas por los boquetillos de la bolsa. Espero que la recolección sea abundante; entre las setas y los tomates cherrys que planté que ya van embalados, este veranito parece estar garantizado en cuanto a ensaladas y “piquis labis”.

A lo que iba, hoy el tema son los champis, esta vez los he hecho rellenos de morcilla y queso azul, copiando una receta que vi en recetasgratis.net, como siempre ocurre, volaron del plato.

Así hice estos Champiñones rellenos de morcilla y queso azul:

Para empezar, limpié los champis: les corté la parte terrosa del pie, los lavé bajo el chorro del grifo, frotándolos suavemente con un cepillito. Los sequé bien y separé los pies de los sombreretes. Reservé los primeros para hacerlos aparte salteados.

En una sartén con aceite de oliva, hice los sombreretes, con un poco de sal, a fuego medio, para que se fueran haciendo bien, dándoles la vuelta varias veces. Una vez listos, los saqué y reservé.

En la misma sartén, con un poquito más de aceite, hice la morcilla de arroz, cortada en rodajas, la cantidad, a ojo, viendo más o menos cuanto iba a necesitar para rellenar los huecos de los champis. Fui deshaciendo la morcilla con la ayuda de un tenedor de madera, siempre a fuego suave. Se hace rápido. Una vez lista, añadí un trocito de queso azul y lo fui deshaciendo y mezclando con la morcilla ayudándome de nuevo con el tenedor.

Una vez todo bien mezclado, aparté y rellené los champis. Después los pasé por harina, huevo y pan rallado, los freí hasta que estuvieron doraditos y listos.

domingo, 20 de mayo de 2012

CAPRICHO #318: Libritos de lomo con paté ibérico y jamón serrano




Hoy os traigo un plato muy fácil de hacer, socorrido y vistoso, de esos que mis hijos celebran, ¡hay que ver con lo poquito que se conforman los “angelitos”!: Libritos de lomo con paté ibérico y jamón serrano.

Para empezar, necesitamos:

Unos filetitos de cinta de lomo (dos por comensal)
Paté del que más nos guste (en mi caso, ibérico)
Taquitos de jamón serrano
Sal
Aceite para freir

Y para el empanado:

Harina
Huevo
Pan rallado

1. Empezamos disponiendo sobre la tabla los filetes por parejas, les añadimos sal, les untamos paté a la mitad…
2. …los taquitos de jamón encima,…
3. …cerramos con el filete compañero…
4. …y los empanamos pasándolos por harina, huevo y pan rallado




Por último, los freímos en abundante aceite caliente y ¡listos para comer! Esta vez los acompañé con patatas a lo pobre

sábado, 12 de mayo de 2012

CAPRICHO #317: Ensalada Ibérica en dos versiones, con y sin verde

Hoy de nuevo os muestro una ensalada, ya que parece que el buen tiempo viene para quedarse, después de una primavera un tanto lluviosa, y que el calor ya hace acto de presencia. Los armarios andan dislocados con ropa de ambas temporadas y las playas empiezan a verse concurridas. Toca cambiar el menú a cositas refrescantes pero al mismo tiempo, nutritivas y sabrosas como esta Ensalada Ibérica, que haría las delicias de cualquier persona ya fuera como entrante en el almuerzo o como cena. ¿Se nota que me gustan las ensaladas que lleven de todo?

Para empezar, colocamos en el plato una cama muy apetitosa de jamón ibérico cortando en lonchitas finas, encima ponemos un buen tomate o dos, maduros pero prietos, cortados en trozos y rodajas de mozzarella. Añadimos un pelín de sal y aceite de oliva y coronamos con orégano sobre el queso y, en el centro, mermelada de cebolla o cebolla confitada (yo la hice siguiendo mi receta de pimientos confitados pero sustituyendo éstos por la cebolla).

Como siempre me ocurre, la cantidad de confitura de cebolla dio para más, así que hubo para otra ensalada para el día siguiente, esta vez sustituyendo la mozzarella por queso fresco de Burgos y añadiendo lechuguita bien picadita y unas anchoítas.





Esta receta la vi en La cocina de Angie.

martes, 8 de mayo de 2012

CAPRICHO #316: Ensalada de fresas

El toque de sabor que la fruta fresca aporta a las ensaladas es único, especialmente la fresa, con su puntito ácido es muy refrescante.

Si al aliño, añadimos miel, es el no va más de contrastes.

Para esta ensalada tan rica, que duró un plis en la mesa, necesité:

- 1 bolsa de ensalada fresca (de venta en Mercadona)
- 1 puñado de fresas, lavadas y cortadas longitudinalmente
- Maíz dulce
- Un puñado de pistachos pelados
- Queso de cabra en rodajas
- Azúcar para gratinar el queso con el soplete

Y, para el aliño:

- Aceite de oliva
- Vinagre de Módena
- Sal
- 1 cucharada de miel de caña

En una fuente, colocamos la ensalada y encima el resto de los ingredientes, en plan bonito. Previamente, espolvoreamos el queso de cabra con azúcar y le damos caña con el soplete, hasta quemar el azúcar.

En un bol emulsionamos todos los ingredientes del aliño y regamos la ensalada. Ya sólo nos queda decir: ¡a comer!

domingo, 6 de mayo de 2012

La fuerza que mueve al mundo



Una vez leí: “Estemos donde estemos, en cualquier parte del mundo, siempre nos cruzaremos con mamás: bajitas, altas, jóvenes, menos jóvenes, morenas, rubias, pelirrojas, mamás activas, mamás tranquilas, mamás agobiadas y otras organizadas, mamás estresadas y tensas, mamás gorditas, mamás delgadas, mamás tiernas y otras que dan azotes… Mamás… mamás… como un río de mamás diferentes y, al mismo tiempo, únicas, que comparten la gran suerte de haber dado la vida.”
Todos y cada uno de mis días doy gracias a Dios por pertenecer a tan selecto club. La tarea no es nada fácil pero, ¡es tan grande la recompensa! Su valor no es económico, se mide en besos, abrazos, miradas y palabras. Cada uno de estos gestos los guardamos como un tesoro dentro de esa caja fuerte que tenemos en el lado izquierdo del pecho y nadie, nadie nos los pueden quitar.

Dicen que hoy es nuestro día, ¡¿sólo hoy?! ¡qué nooooo! Todos los días son el día de la madre pero el mundo se puso de acuerdo no sé cuándo para celebrarlo el primer domingo de mayo, mes de María.

Hoy, que por otros motivos, el día ha sido muy satisfactorio para mí, mis tres amores, Sergio, Pablo y Jose (sin él, los dos primeros no hubieran sido posibles), me han sorprendido con algo muy especial: un supermegachupiguay delantal rojo (uno de mis colores favoritos) con el logo del blog (que, por cierto, es obra de Sergio, que nos ha salido artista).

Gracias a ellos, mi perfil va a tener ya cara, no de supermodel pero sí de supermami (es que hace tiempo que me quedé sin abuela). Ahí me tenéis, más ancha que larga (además de verdad), en mi terraza, junto a mi bouganvilla naranja, la que le da nombre y alegría al blog.

Aprovecho y os mando un besazo enorme a todas las que formáis parte de este tinglaillo, que hace posible que el mundo gire y gire y que no se oxide.

sábado, 5 de mayo de 2012

CAPRICHO #315: Langostinos salteados con ajetes tiernos



Tenía esta receta en pendientes para publicar hace ya la tira de meses, tanto que no me acordaba de cómo la había hecho, ¡ay, estas cabezas! Es mi tuneado económico de unas cigalitas que ví en el blog “Sofritos y refritos”: Langostinos salteados con ajetes tiernos.

Para empezar, limpié y piqué a trocitos de unos dos centímetros un manojo de ajetes tiernos. También pelé una docena de langostinos, dejándoles la colita del final. Además piqué dos dientes de ajo.

En una sartén con un buen chorro de aceite de oliva, añadí una guindilla, los ajetes y los ajos, añadí sal; cuando estaban dorados incorporé los langostinos y dejé que se hicieran, removiendo suavemente para que se fueran haciendo.

Una vez listos, a presentarlos en el plato, bien bonitos, con los ajetes y ajos por encima y regados por el aceitillo de la sartén. Indispensable a la vera un buen pan para mojar la salsilla.