miércoles, 29 de febrero de 2012

CAPRICHO #291: Crema de puerros

Hoy ha amanecido nublado y hace bastante humedad. Lo mismo, luego más tarde levanta, cuando el sol empiece a calentar y disipe las nubes. Pero ahora mismo, pensando en que vamos a almorzar se me viene a la cabeza una crema calentita, de esas que entran solas y te dejan con el estómago muy reconfortado, por ejemplo, una Crema de Puerros.

Para empezar, vamos a tener a mano los ingredientes:

- 3 puerros gordos
- 1 patata medianita
- 1 cebolla, también mediana
- Leche
- Aceite de oliva
- Sal
- Jamón serrano en lonchitas
- Romero

Y con todo a mano, nos ponemos a la obra:

Picamos la cebolla chiquitita y la ponemos a pochar en una cacerola con aceite. Limpiamos y picamos dos puerros y medio, el medio que sobra lo cortamos en tiritas y lo reservamos.

Añadimos los puerros a la cacerola y rehogamos. Pelamos la patata y la cortamos en daditos, también la añadimos y rehogamos.

Añadimos a la cacerola la leche, como en casa tomamos leche semidesnatada, añado ½ litro de leche, aunque puede ser 1 vaso de leche y 1 vaso de agua.

Sazonamos y ponemos a cocer a fuego suave hasta que las patatas estén tiernas. Trituramos con la batidora. Si vemos que queda espeso, añadimos más leche hasta conseguir el punto de crema deseado.

Ya tenemos lista nuestra crema, comprobamos el punto de sal y servimos.

Para decorar, freímos en una sartén con abundante aceite el medio puerro cortado en tiritas que teníamos reservado. Lo escurrimos sobre papel de cocina y le añadimos un pizca de sal.

En el micro, en un plato con papel absorbente, colocamos las lonchitas de jamón y lo calentamos durante 30 segundos y nos salen unos crujientitos de jamón muy apañados.

Colocamos sobre la crema unas tiritas de puerro frito, los crujientes de jamón y espolvoreamos un poquito de romero.

Aunque ligeramente modificada en la cantidad de ingredientes, esta receta se la vi a Isabel, de Lo que se cuece en mi cocina, que es uno de mis referentes en este maravilloso mundo del arte culinario.

domingo, 26 de febrero de 2012

CAPRICHO #290: Solomillo de Cerdo relleno de Morcilla de Burgos y Pimientos del Piquillo

La historia de esta receta tiene su aquel. Todo se remonta hace ya casi tres años, al día de la Primera Comunión de mi hijo pequeño. Para festejar algo tan señalado escogimos un pequeño mesón muy cerquita de nuestra casa, llamado “Los Robles de León”, un lugar acogedor y con mucho encanto en el cual ya habíamos estado en alguna ocasión. Tiene página web, os aconsejo que la visitéis; además ha ampliado el local con una zona de tapas que sigue las mismas pautas de exquisitez del salón.

Como éramos poquitos, en el menú que escogimos, cada comensal podía escoger como plato principal entre dos de carne y dos de pescado. Yo, en aquellos momentos, no me encontraba en mi mejor ídem por problemas vesiculares, con lo cual, para no meter la pata, pedí pescado, pero los ojos se me iban detrás del solomillo que se estaba zampando mi amiga Maite. Ella, como es tan apañá, me dió a probar.

Desde entonces andaba con la tarea de catar tan suculento bocado, así que hoy, sin pensármelo ya más, con todos los ingredientes a mano y sana como un roble, he preparado este Solomillo de Cerdo relleno de Morcilla de Burgos y Pimientos del Piquillo.

A la hora de cocinar ha habido un poco de controversia, porque había quien decía que en la receta original iba empanado y frito, pero como la que cocina soy yo, he decidido hacerlo al horno. Así que os muestro cómo lo he hecho. Para empezar, los ingredientes:




Y, esto ha sido la elaboración:


1. He abierto los solomillos (éramos 6 comensales, así que me han hecho falta 2 solomillos aunque en casi todas las fotos salga uno) a lo largo, intentando abrirlo lo más posible.
2. Los he salpimentado.
3. He cortado en rodajitas finas la morcilla y le he quitado la piel.
4. He colocado la morcilla dentro de cada solomillo
5. Y, por último, las tiras de pimiento.


6. He cerrado los solomillos y los he bridado.
7. Los he salpimentado por fuera y los he sellado en una sartén con un poquito de aceite de oliva, para que no perdieran los jugos internos.
8. Los he colocado en una fuente apta para horno (ahí se ven los dos) y los he introducido en el horno, previamente calentado a 210º. Han estado dentro 1 hora, pero eso depende de cada horno.

Cuando vi que estaban hechos, doré un poco con el grill. Una vez listos, los saqué del horno y los corté en rodajas y comencé a emplatar.

Como veis, los he acompañado de puré de patatas y setas salteadas, además de una salsita de piquillos deliciosa que he hecho sofriendo una cebollita francesa bastante apañada de tamaño, después le he añadido un buen puñado de tiras de pimiento que he rehogado un pelín más y, por último, le he añadido 1 brick de 200 ml. de nata He retificado de sal y he dejado reducir. Después he triturado con la batidora (el proceso de la salsa se me ha olvidado fotografiarlo porque ya llevaba varios frentes frente a los fogones).

Huelga decir que yo he disfrutado comiéndolo y creo que los demás también, porque hoy incluso los platos estaban rebañados.

sábado, 25 de febrero de 2012

CAPRICHO #289: Tortilla de habas y jamón serrano



Hace casi un año (faltan 2 días) publiqué un capricho muy de temporada: tortilla de habas, y las casualidades han hecho que hoy publique esta ligera variante: Tortilla de habas y jamón serrano.

¿Qué tiene de extraordinario? Francamente, nada. Pero como está tan rica y es algo tan socorrido y apañao, me animo a repetir. Además, he de confesar que es una comida que de pequeña no había un dios que me lo hiciera comer, y ahora reconozco que vaya cosa rica que me he perdido todos estos años. Sí recuerdo pelar las vainas y comerme el fruto crudo. Aún hoy sigo haciéndolo.

¿Qué nos hace falta? Pues 1 kg. de habas frescas en su vaina, un buen puñado de taquitos de jamón serrano (a demanda de forofos del jamón), 7 huevos, sal y aceite de oliva.

¿Qué hacemos con todo ello? Pues bien, cogemos las habas y les vamos cortando las puntas y quitando las hebras laterales. Las picamos con trozos de 1,5 cms. Las enjuagamos y escurrimos bien.

En una sartén lo suficientemente grande, con aceite de oliva calentito, sofreímos las habas, que queden doraditas. Les añadimos un poquito de sal.

Cuando están listas, les agregamos los 7 huevos bien batidos y los taquitos de jamón, revolvemos bien y dejamos que vaya cuajando la tortilla a fuego suave, dándole la vuelta varias veces, para que vaya dorándose poco a poco. Y ya tenemos nuestra tortilla de habas lista para comer.

jueves, 23 de febrero de 2012

CAPRICHO #288: Ensalada de espinacas, huevos y zanahorias



¿Os acordáis de la receta anterior? ¿La ensalada de espinacas a la vinagreta de miel? Cómo os dije, con media bolsa de espinacas hubo más que suficiente para una estupenda ensalada para 4 personas. Con la media bolsa que sobró hice de nuevo otra ensalada, algo más sencilla pero igual de sabrosa: Ensalada de espinacas con zanahorias y huevo.

¿Vamos a por los ingredientes? Pues venga:

- La media bolsa de espinacas que sobró de la vez anterior
- 2 huevos
- 2 zanahorias
- Un puñado de anacardos o almendras fritas
- Aceite de oliva
- Vinagre de Jerez
- 1 cucharada ó 2 de mayonesa
- Orégano
- Sal

¿Vamos al lío? Venga, vamos:

Empezamos cociendo los huevos en un cazo con agua hirviendo. Una vez cocidos, los sacamos, enfriamos, pelamos y cortamos en rodajas

Lavamos las espinacas; a mí, personalmente me gusta hacerlo aunque ya vengan limpias, les aporta frescura. Las centrifugamos y las colocamos en un recipiente hondo.

Pelamos las zanahorias y las rallamos. Se las añadimos a las espinacas y mezclamos bien.

Colocamos en una ensaladera, junto a los huevos duros. Ahora, en un tarrito con tapa introducimos el aceite de oliva y el vinagre al gusto, el puñado de frutos secos picados en trozos pequeñitos, la mayonesa, el orégano y la sal. Cerramos la tapa y agitamos enérgicamente. Ya tenemos hecha la vinagreta. Ahora sólo nos queda aliñar la ensalada y sentarnos a cenar.

Os confieso una cosa, si mi madre me viera ahora comiendo espinacas, y encima crudas, me mata.

sábado, 18 de febrero de 2012

CAPRICHO #287: Ensalada de espinacas a la vinagreta de miel



Cuando descubrí que el verde de la ensalada no sólo está reducido a la lechuga normal y corriente, se abrió un mundo de expectativas espectacular para mí, el color verde tomó una nueva dimensión: lollo rosso, lombarda, rúcula, canónigos, berros,… y como no, espinacas.

Os presento una ensalada con un toque especial: la miel, que hizo las delicias de uno de nuestros almuerzos: Ensalada de espinacas a la vinagreta de miel.

¿Qué necesitamos?

- ½ bolsa de espinacas frescas (de venta en Mercadona, sirve para dos veces)
- 1 cebolleta
- 1 zanahoria
- 1 manzana (yo usé de tipo Golden)
- 100 grs. de jamón (preferentemente ibérico)
- Un puñado de nueces
- Aceite de oliva
- Vinagre balsámico de Módena
- 1 cucharadita de miel de caña
- 1 pizca de sal

¿Cómo la preparamos?

Enjuagamos y centrifugamos bien las espinacas; las colocamos en un recipiente hondo. Le añadimos la cebolleta cortada en juliana y la zanahoria y la manzana ralladas. Mezclamos bien y las disponemos en la fuente de servir. Añadimos por encima las nueces y el jamón en tiras que previamente habremos desecado en el microondas sobre un plato con papel de cocina (medio min. aprox.). Por último aliñamos con una vinagreta hecha con el aceite, el vinagre, la sal y la miel, templada en el micro. Y, ¡a comer!

jueves, 16 de febrero de 2012

CAPRICHO #286: Alcachofas rellenas de langostinos con salsa roquefort a mi manera



Soy Doña Contrastes, cuando termino de comer con el postre, siempre se me antoja algo salado: una almendrilla, alguna haba frita. Cuando termino de cenar salado, siempre me apetece algo dulce como, por ejemplo, chocolate o nubes. Los metabolismos, que andan locos.

Pues eso, después de tanta dulzura angelical, os propongo una tapa rápida de hacer, muy rica y, por supuesto, salada: Alcachofas rellenas de langostinos con salsa roquefort a mi manera.

Es una receta un tanto falsaria porque sólo necesitamos una lata de alcachofas en conserva, tamaño medio, unos langostinos cocidos, mayonesa y queso roquefort.

Para empezar, mezclamos la mayonesa con el roquefort, al gusto de cada uno, a mí me gusta un pelín fuerte. Ya tenemos la salsa roquefort, si queda espesa la podemos aligerar con agua.

En un plato o fuente disponemos las alcachofas escurridas, en el hueco de dentro colocamos un langostino cocido y pelado, nos ayudamos con unas brochetitas y, a continuación, salseamos y listo.

No me diréis que no es un aperitivo chulo mientras se termina de hacer la comida.

martes, 14 de febrero de 2012

CAPRICHO #285: Chocolate Angel Food Cake y ¡Feliz Día de los Enamorados!

AMOR: Palabra de cuatro letras y dos tontos. ¡Ay, Señor, bendita tontería! En ésas estamos todos, a cada cual más tonto y, menos mal, porque si no, el mundo no rodaría.

Hay a quien celebrar este día le parece una bobada innecesaria, y tiene su puntito de razón. Cuando se quiere de veras se demuestra todos y cada uno de los días con pequeños detalles peeeeeero…. a nadie le amarga un dulce y tampoco está nada mal escoger un 14 de febrero, por ejemplo, y hacer algo especial, que ya tenemos el resto del año para correr como posesos de allá para acá.

No hacen falta grandes gastos, que la cosa está como está, pero ¿por qué no hacer algo especial, eso que le gusta tanto a nuestra pareja y que va a celebrar por todo lo alto?

Yo, como sigo en mis trece de hacerme una repostera digna, me he atrevido a hacer un Chocolate Angel Food Cake, después de ver el vídeo de María José y Carma, en el que salen guapísimas y nos preparan un pastel que dan ganas de pegarle lametones a la pantalla del ordenador, no dejéis de verlo.

Mi tema con la repostería tiene guasa, si para lo salado me armo bastante bien, para lo dulce ando en el escalón inmediatamente superior a negada. Y la culpa la tengo yo, que no tengo lo que hay que tener, paciencia, amén de que me pongo atacada cuando veo tanto cacharro alrededor y, encima, me están mirando.

Pero, esta vez, como que me animé, compré los ingredientes que me faltaban, respiré hondo y dije: ¡Al ataque!. Os presento mi Angel Food Cake para San Valentín:

Primero encendí el horno, a 170º, calor abajo. Me puse a hacer el bizcocho: En una jarra puse un bote de claras de huevo pasteurizadas (las conseguí en Mercadona), una pizca de sal y una cucharadita de moka de crémor tártaro (media Málaga andé, lo encontré al peso en El Reloj, en el Pasillo de Santa Isabel, con 50 grs tienes como la cantidad de un botecito de especias, 1,20 euros me costó). Batí a velocidad baja hasta que espumaron. Fui subiendo la velocidad hasta que montaron. Añadí, a continuación, en varias tandas, 120 grs. de azúcar glass tamizada y seguí batiendo. La consistencia se fue poniendo más firme aunque yo tenía mis dudas; viendo mi batidora churri me acordaba de la Kitchen Aid del vídeo, ¡cómo me gustaría tener una color verde pistacho! Añadí después una cucharada de esencia de vainilla y seguí batiendo.

Llegó el momento de agregar la harina, 80 grs. (yo usé 40 grs. de bizcochona+40 grs. de maicena), tamizada y, a velocidad baja, la fui añadiendo poco a poco.

Cuando la masa estuvo bien integrada llegó el momento de verterla en el molde. Yo no tengo el molde propio para este pastel pero utilicé uno en forma de corazón, de mi amiga Inma (Oliver a la malagueña). No le unté nada al molde, la masa tiene que adherirse a él. Lo introduje en el horno, a media altura, durante 50 minutos. La cocina se fue impregnando de un olorcillo delicioso y el resto de la casa también. Pasado este tiempo, hice la prueba de la aguja, que salió seca y llegó el momento de sacar el pastel y colocarlo boca abajo, sobre una rejilla, durante 1 hora.

Una vez pasado el tiempo, con el bizcocho ya casi frío, le di la vuelta y, con la ayuda del cuchillo, fui desmoldando con cuidadín. ¡Qué bonito salió!

Llegó el momento de cubrirlo con una crema de mascarpone: En el vaso de la batidora puse una tarrina de mascarpone de 250 grs. más 3 cucharadas de azúcar glass tamizada y una cucharada de esencia de vainilla. Batí hasta que todo estuvo bien integrado y procedí a repartirla crema por encima y alrededor del bizcocho (como el bizcocho era bajito, no quise cortarlo por la mitad para rellenarlo, por si me lo cargaba, la próxima vez que haga uno más alto sí lo haré). Por último decoré con fideítos de chocolate, porque puestos a elegir, mi marido prefiere el chocolate a la nubes; el bizcocho no queda tan angelical pero ese puntito lujurioso del chocolate lo vuelve más terrenal.

Estoy ansiosa de que lleguen a casa y lo vean y digan ¡ohs! Y ¡ahs! y después ¡uhmmmmsssss!.





Aquí tenéis la foto del corte, ¿véis lo blanquito que es el bizcocho? ¡espectacular!

domingo, 12 de febrero de 2012

Una invitación que seguro disfrutaréis tanto como yo

Hoy no voy a publicar ninguna receta. Hoy quiero invitaros a que visitéis un lugar muy especial y a que os quedéis, porque merece la pena. Es el blog de mi amiga Inma, “Oliver a la malagueña” que se estrena en estas lides y que ha logrado vencer una especie de pánico escénico con un pequeño empujoncito de mi parte.

Conozco a Inma desde hace… ¡uf! la tira de años; nuestros hijos son compañeros de cole desde los cuatro añitos y ya están en 1º de Bachillerato. Juntas hemos compartido muchas cosas bonitas, como las fiestas de fin de curso, aquella estupendísima exposición de tronos de Semana Santa (¡Pedro y sus ideas!), las excursiones a Nagüelles, la graduación de nuestros hijos, las clases de condición física del Poli… en fin, un montón de momentos en los que descubrí que mi amiga vale su peso en oro. Es más apañá que las pesetas y todo lo que hace le sale estupendísimo, no sólo en la cocina, también en sus manualidades, de las que espero que os enseñe alguna que otra cosita. ¿Por qué le sale todo tan bien? Porque pone mucha ilusión y cariño, y con tan buena base, ¿qué puede salir mal?

Viene pisando fuerte, el estreno no puede ser más espectacular: una magnífica Tarta mousse de turrón que entra por los ojos que da gusto. Le auguro mucho éxito en esta nueva singladura y me gustaría que, al igual que yo, la acompañaseis, os prometo que vais a disfrutar un montón.

miércoles, 8 de febrero de 2012

CAPRICHO #284: La rosquilla gigante de Homer Simpson

El pasado domingo celebramos el 13º cumpleaños de mi hijo pequeño (o sea, que ya no es tan pequeño). Para el evento le pregunté qué tarta quería para la fiesta y, sin dudarlo, me pidió la Rosquilla gigante de Homer Simpson y a mí, como me gusta consentirlos en este sentido, no me costó ningún trabajo hacerla a su gusto.



Realmente, me lo puso fácil, porque la elaboración es tan simple y rápida como rica. Utilicé la receta del famosísimo y caserísimo Bizcocho 4-3-2-1, pero con algunas variantes: para empezar, sólo puse 3 huevos y le añadí, además del coco, unos 125 ml de Licor 43 y un buen puñado de gotas de chocolate, que luego te las encontrabas al bocado y ¡uhmmm, qué rico!. Lo bañé con chocolate y lo espolvoreé con coco rallado.


Cómo intuía que con uno solo no iba a ver bastante, hice otro al que le añadí 125 ml. de baileys y 2 cucharaditas de café soluble. Lo bañé con chocolate blanco (aunque no me quedó como quería) y con confetis de colorines.


Resta decir que no sobraron ni las miguitas.