domingo, 29 de enero de 2012

CAPRICHO #283: Tosta de mermelada de tomate y queso de cabra caramelizado o la historia del soplete rebelde



Los Reyes Magos, como sabían que tenía muchas ganas de tener un soplete de cocina, me trajeron uno este año. Yo andaba loca por estrenarlo y fui rauda y veloz a comprar una bombonita de gas para cargarlo. Como en casa no somos fumadores y el encendedor de cocina parece que es eterno, hacía años que no recargaba nada de nada.

Sacamos el soplete de su blíster y procedimos al “enchufado”, ¡halaaaaaa, qué se salía el gas! ¡¡¡¿Esto cómo se hace sin que se salga?!!! Probé yo, probó mi marido, y porque no había más gente, aquello parecía lo del chiste. Le daba vueltas al botón del soplete y nada, pero nada de nada, aquello no se encendía.

Total, que al día siguiente me planto en el estanco, en una mano el soplete, en la otra, la bombona, y en mi boca la pregunta desesperada: “¿Tú me podrías explicar cómo se carga esto?” El estanquero se partía de risa, seguro que pensó: “vaya un personal más grillao que vive en el barrio”. Así que, amablemente, me explicó que aquello no era una ecuación de tercer grado y comprobó que sí que había entrado gas en el soplete.

De vuelta a casa un único pensamiento: “el soplete viene roto fijo, así que tocará ir a descambiarlo, pero me llevo la bombona y que me lo cargue el de la tienda”. Pero como a cabezona no me gana nadie, quise probar por ¿última? vez. Me volví a leer las instrucciones, o sea, un parrafito de nada y volví a enchufarle la carga de gas. Después, procedí a girar el mando en la dirección indicada, un poquito más, un poquito más,… y ¡sssssssshhhhhhh! ¡empezó a salir gas! Me puse como loca a darle a click y ¡milagro! ¡SE HIZO EL FUEGO! Me puse tan feliz como mi primo Erectus hace 790.000 años.

Así que ¡por fin! pude hacer esta rica tosta a la que le tenía muchísimas ganas: Tosta de mermelada de tomate con queso de cabra gratinado.

Para empezar, tosté una rebanada de pan, después le unte una capa de mermelada de tomate y sobre ésta coloqué unas rodajas de queso de cabra en rulo, espolvoreé encima del queso un poquito de azúcar moreno y lo quemé con el soplete. No dejéis de probarlo, está riquísimo.

(Vi esta receta en el blog de Angie, La cocina de Angie (www.angieperles.blogspot.com ) que si todavía no conocéis, ya estáis tardando, porque es tan estupendo como su autora)

jueves, 26 de enero de 2012

CAPRICHO #282: Muffins de chocolate rellenos de queso fresco



Tras la receta anterior, rica, nutritiva y ligera vuelvo a caer en la tentación y a pecar como una condenada con estos muffins de chocolate rellenos de queso fresco, o sea, que no tengo remedio. Me justifico comiendo sólo uno y dejando que el resto caiga a manos, mejor dicho, a bocas de mis hijos.

La receta no es mía, es un tuneo de los muffins de chocolate rellenos de mascarpone de mi amiga María José (Hecho en casa), en la que sustituí el mascarpone (porque no tenía) por queso fresco de untar (que sí). Visitad su blog, os va a encantar.

Me han salido superesponjosos y de un tamaño bastante apañao. No sabéis lo tentadores que resultan a la vista.

Así los he hecho:

Mientras el horno se precalentaba a 180º batí 2 huevos grandes con 150 grs. de azúcar sin que llegaran a blanquear. Añadí 50 grs de cacao Valor, 80 ml. de aceite de girasol, 100 ml. de leche semidesnatada y 260 grs. de harina bizcochona (la tamicé con el colador). Removí bien hasta que todo estuvo integrado y homogéneo.

Aparte batí 125 grs. de queso fresco de untar con 2 cucharadas de postre de azúcar y un chorrito de leche para aligerarlo.

Preparé las cápsulas de papel dentro de flaneras de aluminio. Rellené con la mezcla hasta casi la mitad, encima añadí una cucharada del queso batido y cubrí de nuevo con la mezcla.

Horneé hasta que estuvieron listos, más o menos 40-45 min. (pero depende de cada horno), saqué y dejé enfriar antes de desmoldar de las flaneras.

Salieron 12 y ya sólo quedan tres, ¿para quién será el que sobra)

sábado, 21 de enero de 2012

CAPRICHO #281: Jureles al horno sobre cama de verduras



Cuando tienes un blog de cocina te entra el pique sano de querer hacer platos estupendos y novedosos, de los que entran por los ojos sin esfuerzo alguno y tendemos a olvidarnos de recetas sencillas y cotidianas, de esas de diario, que para más inri son sanísimas a más no poder como estos jureles al horno sobre cama de verduras (vale, permitidme una pequeña licencia con el nombre).

El plato es sencillo a más no poder, barato como él solo, sano como se ve y rico no os lo podéis imaginar.

Los ingredientes: 4 ó 5 patatas, según comensales, 1 cebolla, 1 ó 2 pimientos verdes y 1 kg. de jureles (de un tamaño más o menos de 20 cm.).

Para empezar, pelamos y cortamos las patatas en rodajas de unos 5 mm de grosor, la cebolla en juliana y los pimientos en anillos.

Untamos con aceite la placa del horno, colocamos la verdura: patatas, cebolla y pimientos, añadimos un pelín de sal. Sobre esta cama colocamos los jureles, les añadimos sal (cuidadín con abusar), colocamos rodajas de limón sobre el pescado y añadimos un buen chorrete de aove sobre toda la bandeja. Introducimos al horno, precalentado a 200º y asamos.

(Yo no le quité las tripas al pescado, para que no quedara seco, pero eso es a gusto del que cocina)

domingo, 8 de enero de 2012

CAPRICHO #280: Pincho de morcilla de arroz, champiñón y cebolla frita




Bueno, ¡qué fechas más malas para guardar la línea, ¿eh?! Menos mal que mañana volvemos a la rutina y a los pucheritos y comidas más normales. Pero las buenas costumbres tampoco hay que perderlas del todo, como por ejemplo una cenita ligera, tipo picoteo, acompañada de una buena copa de vino. No es cuestión de ponerse morado, con dos o tres pinchos nos quedamos bastante satisfechos, como por ejemplo, este Pincho de morcilla, champiñones y cebolla frita.

Y diréis: ¡¡¡morcillaaa!!! ¡¡¡cebolla fritaaaa!!! Oye, que tampoco es pasarse si nos comemos uno cada uno, lo malo sería comerse el plato uno solito.

Es superfácil de hacer: Tostamos rebanadas de pan y las cortamos en tiras, lo bastante anchas para que quepa encima una rodaja de morcilla de arroz, que previamente habremos pasado por la plancha, vuelta y vuelta (y ¡cuidadín! que se deshacen si no tenemos cuidado), encima colocamos un sombrerete de champiñón que también habremos pasado bien por la plancha y lo rematamos con un poquito de cebolla cortada en juliana, enharinada y frita.

Sólo os puedo decir que en casa fliparon todos (esta receta la saqué del libro “Pintxos y tapas” el gran libro del gourmet de Ed. Susaeta)

Os dejo, que ando recopilando recetas de magdalenas y muffins para estrenar una bandeja de horno para hacerlas que me han traído los Reyes.

viernes, 6 de enero de 2012

CAPRICHO #279: Brownie de oreo y nubes




Para los apasionados del chocolate y de las chuches, como por ejemplo, mi hijo, ahí va este rico y lujurioso Brownie de oreo y nubes.

Para empezar, fundimos 115 grs. de chocolate de cobertura con ¾ de taza de mantequilla cortada en daditos, al baño María.

Mientras batimos 3 huevos tamaño L junto a ¼ de taza de azúcar, hasta que blanquee, añadimos 1 cucharadita de extracto de vainilla y una pizca de sal. Ligamos bien y, a continuación, incorporamos el chocolate fundido. Ligamos bien de nuevo y añadimos, poco a poco y tamizada, 1 taza de harina (de la normal). Integramos todo bien.

Cuando la masa ha quedado uniforme, añadimos 8 galletas tipo oreo, troceadas y unas 6 nubes cortadas en trocitos pequeños. Repartimos bien con la espátula.

En un molde tipo plumcake, con papel de hornear, vertemos la masa y colocamos encima algunas galletas oreo y 2 ó 3 nubes. Metemos en el horno precalentado a 180º y dejamos hacer hasta que está listo (el horno de mi casa es particular, así que no doy tiempos, lo siento).

Una vez listo, esperamos a que esté frío para desmoldar y quitar el papel. Las nubes de la superficie literalmente se me desintegraron y como utilicé algunas de color verde, el cachondeo fue general por el aspecto, ahora que a la hora de la merienda duró poco en lo alto de la mesa.

La receta original la saqué de el gran chef, aunque con algunos cambios personales.

miércoles, 4 de enero de 2012

CAPRICHO #278: Ensalada de ahumados




Ahí va una ensalada muy fresquita y sugerente, propia para rebajar los excesos de estos últimos días, y como no, para aprovechar restillos que van quedando en el frigo: Ensalada de ahumados.

Para empezar, sobre una ensaladera colocamos una camita de verde variado: rúcula, canónigos, lollo rosso, lombarda,… y aliñamos con aove y una pizca de sal. Encima, en el centro, colocamos un aguacate cortado en rodajitas y lo rodeamos de tiras de ahumados varios: salmón, palometa, bacalao, e incluso mojama. Para rematar la faena y permitiéndonos un pelín de excesos, bañamos el aguacate con mermelada de frutos del bosque y ¡a comer!

domingo, 1 de enero de 2012

CAPRICHO #277: Solomillo relleno de setas y paté de boletus



¡Buenas tardes a todos! Sí, ya es por la tarde, la mañana de este primer día del año se esfumó entre las sábanas y lo que resta del día va a ser en plan relax porque los cuerpos no están para otra cosa. Es curioso que en cierta forma, siempre dejamos pasar el primer día de cada año sin pena ni gloria, pero al menos es señal de que la noche ha estado entretenida, ¿no?.

Espero que la entrada del año haya sido buena para todos y aprovecho para mostraros un Solomillo relleno de setas y paté de boletus que preparé para anoche; no fue plato fuerte porque vamos, aquello fue un sinfín de cosas ricas una detrás de otra que yo no sé cómo fuimos capaces de tener tan buen saque. Con el postre casi nos dan las uvas, vamos, que eran las doce menos diez y estábamos con el tiramisú que hace mi marido.

Este año nos hemos hecho el propósito de no preparar tanto para el próximo año, je, je, ¡qué ilusas somos! El año que viene tendremos la misma “apretaura”.

Bueno, vamos al lío, es una receta muy fácil de hacer y la cogí de un vídeo que hay en internet de Telemadrid, aunque le hice mis modificaciones personales:

Empezamos cortando el solomillo (yo hice dos) a lo largo, dando varios cortes para abrirlo para que quedara desplegado y ancho, no en dos mitades. Lo salpimenté.

En una sartén con un poco de aceite, salteé las setas muy picaditas, con una pizca de sal, una vez listas y calentitas les añadí un tarro de paté de boletus que tenía en la despensa, con trocitos de boletus, muy rico.

Enrollé cada solomillo y lo bridé, los puse en una fuente refractaria, un chorrete de aove por encima y al horno durante más o menos 1 hora, hasta que estuvieron listos.

Mientras preparé un aliño con 2 cucharadas de mostaza a la antigua y un buen chorro de aceite que ligué bien y dejé reposar. También hice una salsa de higos cociendo durante 5 minutos 250 ml. de nata con 3 ó 4 higos; después pasé con la batidora y listo.

En el momento de emplatar, estos fueron los pasos: primero, coloqué una camita de salsa de higos, encima el solomillo cortado en rodajas y, para terminar, el aliño de aceite y mostaza.

Le viene fenomenal acompañar la carne con unas patatas a lo pobre, pero esta vez, pasamos del tema.

La foto no está muy bien del todo, lo ideal hubiera sido hacerla de una ración individual pero éramos 12 para comer y la cocina estaba a tope así que al menos me dio tiempo de hacérsela a la fuente. Espero que os haya gustado.