sábado, 31 de diciembre de 2011

¡Feliz Año Nuevo!

Con todo mi cariño, a quienes en algún momento os acercáis a este rinconcillo culinario, os deseo un feliz año nuevo: que el 2012 os haga olvidar este "agnus horribilus" que por fin se nos va.


Recordad las magníficas plantas alucinógenas que había en tierras mayas, así que no le hagáis caso alguno al famoso calendario y, por si acaso, disfrutad el momento.


Que el Año Nuevo traiga para todos, en primer lugar, trabajo a reventar y, en segundo, salud para poder con todo.


Que estrenemos el año con bien pie y estupendos planes. Un beso enorme para todos.

martes, 27 de diciembre de 2011

CAPRICHO #276: Coffe Walnut Cake y Whipped cream & cheese frosting



Uno de mis blogs favoritos es “El rincón de Bea”; yo, que soy una negada para la repostería me moriría por hacer tartas o galletas como las que ella publica. Me queda mucho por aprender para conseguir algún día algo meramente parecido, pero como a cabezona tampoco me gana nadie, no puedo dejar de intentarlo y, con suerte, a veces, me salen cosas no tan bonitas como quisiera, pero sí muy ricas como este COFFEE WALNUT CAKE con WHIPPED CREAM & CHEESE FROSTING.

Empezamos por el bizcocho: primero batí 200 grs. de mantequilla sin sal con 200 grs. de azúcar. Como no tengo robot de cocina, ni kitchen aid ni ná de ná (ya quisiera yo), usé la batidora con la varilla de batir. Cuando la cosa quedó blanqueada y bien ligada, añadí 4 huevos tamaño L, uno a uno, a velocidad baja, esperando que el anterior estuviera completamente integrado para agregar otro. Después añadí 3 cucharadas de café espresso bien cargaete.

A continuación añadí 200 grs. de harina bizcochona (usé la de Mercadona) y ligué bien, hasta que todo quedó perfectamente ligado. También, en la receta de Bea se añade 200 grs. de nueces peladas pero como mi hijo es alérgico a ellas, yo no lo hice.

Vertí toda la masa en un molde redondo desmontable de 23 cms. al que le había untado un poco de mantequilla y puesto un papel de hornear en la base. Lo metí en el horno, previamente precalentado a 180º y dejé que cociera hasta que la aguja salió seca (el tiempo, imposible de calcular, mi horno es un cajón de sorpresas y tengo que estar pendiente para que ni se quede crudo ni se pase).

Una vez listo, saqué el bizcocho del horno y lo dejé enfriar sobre una rejilla. Cuando estaba tibio lo desmoldé y dejé enfriar totalmente.

Mientras preparé la crema de queso: Monté 125 ml. de nata para montar y reservé. Batí 250 grs. de queso tipo philadelphia, blandito con 100 grs. de azúcar moreno e incorporé otras 3 cucharadas de café espresso. Añadí la nata montada con movimientos envolventes hasta que estuvo bien ligado todo.

No me salió un pastel muy alto, pero el gustillo a café es realmente delicioso. Este cake va a caer muy a menudo en casa.

domingo, 25 de diciembre de 2011

CAPRICHO #275: Flan de turrón



Este año no nos hemos complicado mucho en casa para el menú de Nochebuena y Navidad; los niños han querido repetir el del año pasado y yo, para darles el gusto, les he hecho caso. La única variante ha sido el postre, he hecho un flan de turrón que estaba realmente delicioso y del que no ha sobrado naíta, naíta.

En la batidora de vaso añadí los siguientes ingredientes:

- 1 tableta de turrón blando de 200 grs.
- ½ l. de leche semidesnatada (es la que tomamos en casa)
- 6 huevos tamaño L
- 5 cucharadas de azúcar

Batí todo muy bien y una vez listo lo vertí en un molde tipo plumcake al que le había puesto en el fondo caramelo líquido (usé el de Royal). Lo metí en el horno precalentado a 180º, al baño María y lo dejé hornear más o menos 1 hora, hasta que vi que estaba cuajado. Dejé enfriar y después lo metí en el frigo (lo hice el viernes, así para Nochebuena ya estaba bastante cuajadito y consistente).

En casa sólo compramos turrón de chocolate, los demás nos resultan algo empalagosos y este flan es una manera estupenda y deliciosa de tomar turrón, ya que el sabor no es excesivamente dulce.

Además, estoy pensado que ahora seguro, seguro que las grandes superficies y los súpers ponen el turrón superbarato, para liquidar existencias y, viendo que la caducidad es larga, sería una buena idea agenciarse una buena cantidad de tabletas, porque este flan pega en cualquier época del año.

(La receta original la cogí de Javirecetas, aunque hice mis variantes)

sábado, 24 de diciembre de 2011

¡Feliz noche!




En esta noche tan especial me gustaría compartir con tod@s vosotr@s algo muy personal: la imagen que acompaña este post pertenece al Belén de mi casa. Desde que tengo uso de razón, estas figuritas me han acompañado cada navidad. Mi madre solía colocarlas bajo el árbol artificial que colocábamos en estas fiestas. La mula se perdió y mi madre hizo una de plastilina, confirmando que lo suyo no era el modelaje. Cuando fui un poquito más grande fui ampliando el número de personajes (conseguí una mula más decente) y mobiliario urbano. Cuando me casé me traje todo para mi casa y año tras año me ha seguido acompañando a mí y a los míos por estas fechas.

Mi Belén es un poco vintage, y en él no existen las escalas proporcionales, ¡las gallinas son más altas que la Virgen María!, pero me resulta imposible sustituirlas por otras nuevas, a pesar de la insistencia del resto de la familia y de que todo el que viene a verlo me pregunta que dónde está el misterio. Pero es que estas figuritas tan descoloridas y chiquitinas (el niño Jesús parece sacado de un tarro de colonia Nenuco, ¿os acordáis?) me hacen constatar que Dios siempre se hace presente de la manera más humilde, dándonos ejemplo de vida.

Con todo mi cariño, deseo que esta Noche no sea la única para vosotros, sino que todas la noches sean Nochebuena y todos los días, Navidad.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

CAPRICHO #274: Portal Cake



Ayer fue el cumpleaños de mi hijo, el cual llevaba tiempo pidiéndome que para ese día le hiciera una tarta como la que sale en un videojuego llamado “Portal”, incluso él mismo se bajó la receta de internet…¿y cómo podía negarme yo a darle el deseo? Pues nada, me puse manos a la obra, porque en realidad salieron ¡3 tartas!, 2 de ellas para su fiesta de cumple y la tercera para celebrar con las abuelas; y menos mal, porque de las dos primeras, con tanta algarabía, se me olvidó hacer la foto.

He aquí la receta de la “Portal Cake”: confieso que con tantas cosas que preparar (refrescos, bocadillos, centros de chuches, etc.) tomé un pequeño atajo, compré las planchas de bizcocho de chocolate ya hechas, aunque se puede preparar con la receta de bizcocho de chocolate que más nos guste. Sólo tuve que hacer la crema de trufa: para ello derretí al baño maría 200 grs. de chocolate de cobertura con 50 grs. de mantequilla (añadí un chorrito de nata porque quedaba muy espeso). Una vez derretido dejé templar.

A continuación, monté 200 ml de nata y la añadí al chocolate con movimientos envolventes, hasta que la crema quedó completamente homogénea.

Para terminar, unté la crema de trufa entre capa y capa y por último, por todo el contorno y la parte superior. Aquí llegó la parte “peligrosa”, cubrir con fideítos de chocolate TODA LA TARTA. Estos fideítos tienen vida propia, saltan en todas direcciones pero conseguí mi objetivo.

Como remate, mezclé mantequilla con azúcar glass (lo siento, lo hice a ojo) y 1 cucharadita de esencia de vainilla, consiguiendo una buttercream de un color amarillito muy moño. Rellené la manga pastelera y realicé mi primera incursión en el arte de usar la manga, se nota ¿no?, me hace falta mucha más práctica.

El caso es que de las tres tartas sólo queda ya el recuerdo (je,je), estaban deliciosas y mi hijo más feliz que una perdiz.

sábado, 17 de diciembre de 2011

CAPRICHO #273: Tarta casera de frutas expréss




Cuando vamos a la pastelería, mis dulces favoritos son los de tarta de queso o los de frutas, porque no son grandes y además son fresquitos y nada pesados de comer.

Por eso, elegí hacer una tarta de frutas para llevar a nuestra merienda de Navidad de catequistas. Un café calentito y una porción de tarta vienen fenomenal después de haber estado cantando villancicos con los niños (la que pudo, porque yo tenía un constipado y una afonía del copón).

Esta versión de tarta la he titulado Tarta casera de frutas expréss, porque es un poco “falsaria”. Os explico su elaboración:

Para empezar, en vez de la masa quebrada de la base, trituré un paquete de galletas maría y las mezclé con mantequilla derretida, colocando la masa resultante en el fondo del molde y aplastándola con la cuchara para que quedara planita y homogénea. La metí en el frigo.

Mientras se enfriaba y cogía resistencia, como tenía que hacer unas natillas para los niños, aproveché la ocasión he hice el doble de lo acostumbrado. En vez de un sobre de natillas (yo uso las de Mandarín), usé dos pero añadiendo un poco menos de leche de lo que indica el fabricante, para que quedaran las natillas espesitas.

Una vez listas, coloqué una capa de natillas sobre el molde con la masa de galletas (y con el resto hice mi tarta de natillas casera). He aquí donde llega la fase “falsaria”: abrí una lata de macedonia de frutas en almíbar, escurrí bien éste y lo reservé, coloqué la fruta sobre las natillas (me llevé un poco de chasco ya que la fruta no era muy variada, sólo llevaba melocotón, pera ¡y 3 uvitas!, la próxima ya sé qué marca no comprar).

A continuación, calenté un poco del almíbar y le añadí 3 hojas de gelatina; removí hasta que se disolvieron y vertí con la ayuda de una cuchara sobre la fruta. Dejé que enfriara y cuajara en el frigo. Como adorno central, una cereza en aguardiente que luego duró 2 segundos sobre la tarta (¡Ay, Angelita!).

La verdad es que estaba muy rica y fresquita, nada pesada, fácil y rápida de hacer y que te deja como una reina ante los demás. La próxima vez la hago con fruta fresca.

domingo, 11 de diciembre de 2011

CAPRICHO #272: Ensalada de peras, queso de cabra y miel (¡Gracias, Carmela!)



Hace unos días vi esta ensalada en el blog de Carmela (Los inventos de Carmela) y no pude resistirme a hacerla yo también, además tenía invitados en casa y formó parte de la cenita. Puedo afirmar muy requetesatisfecha que a todos les entusiasmó el contraste de sabores. ¡Gracias, Carmelilla por esta riquísima ensalada de peras, queso de cabra y miel!

En la receta original de Carmela, las peras van cocidas al vapor, pero yo para ahorrar tiempo compré una lata de peras en almíbar, pensando además en el contraste dulce-salado.

En la picadora fui metiendo un puñado de aceitunas negras sin hueso, 100 grs. de queso de cabra sin la cortecilla de fuera, 1 cucharadita de postre de orégano y otra de tomillo, sal, pimienta y un buen chorrete de aceite. Trituré hasta hacer una pasta que después coloqué encima de las peras (que venían en mitades).

Dispuse las peras sobre la fuente del horno y gratiné unos minutos

Para terminar, sobre una ensaladera, dispuse una cama de lechugas variadas (me encantan cuando llevan rúcula y lombarda), aliñadas con aove, vinagre de manzana y un poquito de miel de caña. Coloqué las peras gratinadas sobre la lechuga y ¡a comer!

jueves, 8 de diciembre de 2011

CAPRICHO #271: Marrón glacé al brandy (a mi manera)



Como visteis en la receta anterior, ese goloso turrón de castañas lo adorné con marrón glacé, es decir, castañas confitadas. Este rico producto es habitual en la cocina italiana y francesa y todavía recuerdo que me pateé media Málaga buscando una cajita para poder regalársela a mi padre, en una época dónde todavía las tiendas de delicatesen eran escasas. ¡Cómo se quedaría ahora el pobre si viera las cosas que se pueden encontrar en tiendas de este tipo!

El caso es que aquella vez me costó un pico una cajita de nada, que no traería más de diez unidades. Si mi padre estuviera hoy aquí le habría hecho al menos dos kilos para que se le quitara bien el antojo.

Yo no sé si esta receta será la original o no, pero están buenas las jodías, y más para una incondicional de las castañas como yo: marrón glacé al brandy.

Para empezar, la parte más pesada de la elaboración: escaldar en agua hirviendo unos 750 grs. de castañas. Aquí cada uno lo hace a su estilo, bien las metemos con la cáscara y la piel o sólo con la piel. El caso es que es bastante entretenido pelarlas a continuación, teniendo cuidado de no destrozarlas y de no quemarte los dedos.

Una vez que hemos conseguido pelar y dejar bonitas el mayor número posible de castañas, las introducimos en un cazo con 1 litro y medio de agua, 3 copas de brandy, 600 grs. de azúcar y una vaina de vainilla y dejamos cocer una hora y media a fuego suave y removiendo constantemente con mucho cuidado para no romperlas. Una vez listas, las escurrimos con cuidado y las espolvoreamos con azúcar glass.

Como veis, son pecaminosas y no aptas para operaciones bikini y cosas por el estilo, pero no me digáis que para las fiestas que se aproximan no son ideales para acompañar a cualquier tipo de plato, dulce o salado. ¡Hala, animaros y manos a la obra!

lunes, 5 de diciembre de 2011

CAPRICHO #270: Turrón blando de castañas







Se aproximan las fiestas y ya estamos dándole vueltas al menú de estos días que se aproximan. Además, es tiempo de castañas, aunque con el calor que está haciendo todavía a estas alturas, se hace raro comerlas. Como que no pega. Así que ¿qué podemos hacer con esas castañas que hemos comprado y que nos sirva además para estas fiestas? Os presento lo que he bautizado como turrón blando de castañas, porque aunque la idea era la de tarta, el resultado es más bien eso, un turrón blando, muy rico, muy rico y que cunde un montón, porque hay que ser muy comilón para comerse un buen trozo. Es como el perfume, en trocitos pequeñitos, como una delicatesen.

Para empezar, ponemos a cocer ¾ kg. de castañas a las que le hemos hecho un corte con la ayuda del cuchillo, durante una media hora. A continuación escurrir el agua e intentar pelarlas sin quemarnos. No sé por qué pero estando en esa tarea me acordé de la canción de Juan Luís Guerra, “Los mangos bajitos” de su álbum “Fogaraté” cuando dice: “Dice don Martín también
que le gusta la castaña pero cuando mano extraña la saca de la sartén y que se la pelen bien (ay, eso sí) con todos los requisitos pero arderse los deditos (ay, eso no) metiéndolos en la flama,…”

Una vez tenemos todas las castañas limpitas de cáscara y piel (eso lleva un buen rato), las trituramos muy bien, si las pasamos por el pasapuré mejor que mejor. Les añadimos 200 grs. de mantequilla, 250 grs. de azúcar y una tableta de chocolate negro fundida. Se mezcla todo muy bien hasta que queda perfectamente integrado. Se vierte en un molde tipo plumcake previamente untado con mantequilla y se mete en la nevera hasta que se enfríe y coja cuerpo.

A la hora de presentarlo se desmolda sobre una fuente y se decora. Yo lo hice con un cordón de chocolate fundido y unos marrón glacé. También se puede adornar con nueces. Es una bomba de lujuria para los golosos, lo garantizo.