jueves, 25 de agosto de 2011

CAPRICHO #249: Pizza de Jabuguitos y bacon




¡Marchando una de pizza! Yo solía comprar las piezas de barra de pan amasado aún sin hornear para hacer pizzas, las estiraba muy bien y salían muy ricas, finitas y crujientes, pero un día, Gupanla, de Mis deliciosas comiditas me enseñó a hacer unas masas de pizza esponjosa, casera y espectacular que le ganaron la partida a mi panadera. Desde entonces, cuando quiero hacer pizza, planifico bien la mañana para que me dé tiempo de amasar (que tampoco es tanto) pero sobre todo, para que la masa tenga su tiempo de levado.



Esta Pizza de Jabuguitos y bacon hizo las delicias de mis hijos a la hora del almuerzo y no dejaron de ellas ni las miguitas.



Para empezar, hice la masa según la receta de Gupanla, pero con un poquito menos de harina, unos 250 grs. iniciales, aunque luego le fui agregando conforme lo iba necesitando. Dejé levar, dentro del horno, apagado una horilla larga y ¡vaya si levó! Un poquillo más y me falta bandeja del horno a la hora de estirarla.



Una vez estirada la masa, le añadí salsa de tomate frito (tipo Orlando) pero a la que le había añadido un chorrete de salsa worcestershire y otro de salsa de soja, a continuación la mozzarella, 1 cebolla cortada en juliana y frita, bacon en tiritas y rodajas de Jabuguitos, que son unos choricillos ibéricos “mu” ricos. Terminé colocando por encima, queso grana padano, cortado en lasquitas con el pelador, aceitunas negras sin hueso en rodajitas y ¡al horno!


Cuando coloqué la inmensa pizza sobre la mesa volaron las manos.




(Gu, ésta va dedicada a tí, como mi versión "hago el avío con lo que hay en el frigo" de tu pizza peperoni)

domingo, 21 de agosto de 2011

CAPRICHO #248: Malagueña con bacon, piquillos y queso raclette




Hay que ver los diferentes nombres que suelen tener las piezas de pan, no sólo, por su ubicación geográfica dentro del mapa de España, sino que en una misma ciudad, un mismo tipo de pan tiene varios nombres según la panadería que lo venda. Que yo conozca, de los nombres de toda la vida, de esos que te traen recuerdos de tu infancia, están la viena, la barra de viena (aunque tengo la duda perpetua de si, en realidad, se escribe con “b”), la barra de pan, el pan blanco liso o de boca, el pan cateto, el civil, blanco o cateto (seguramente porque recuerda al antiguo sombrero de la Benemérita) y la malagueña. Años más tarde, llegó la baguette, la baguettina, el bartolito, el pitufo,… ¡uf! muchos nombres para un manjar tan básico y tan rico.



Casi, casi primos hermanos son la malagueña, la baguettina y el bartolito; pan para rellenar con lo que se nos antoje y sentarnos a disfrutar de tan suculento bocata, como por ejemplo esta malagueña con bacon, piquillos y queso raclette que estaba de muerte y que cayó para una cenita.



Para empezar, sólo hubo que tostar el pan y rellenarlo con bacon churruscadito calentito, con lonchitas de queso para raclette por encima, que se derritieron con el calorcillo y, para terminar, unos pimientos del piquillo que fueron, como decía mi padre, el remate de los tomates.

jueves, 18 de agosto de 2011

CAPRICHO #247: Bouganviwraps




¿Qué padre no ha caído ante la insistencia de nuestros hijos para llevarlos a comer a cierta cadena muy famosa de comida rápida, más que nada por el regalito que trae el menú? En nuestro caso, esta etapa ya pasó, entre otras cosas, porque ya se quedaban con hambre ante el tamaño de la hamburguesa amén de nuestra insistencia en cultivarles en un arte tan nuestro como es el tapeo.



Pero, a veces, aunque hayan pasado los años, una tiene que sucumbir aunque sea en plan casero, e ingeniárselas para darles la sorpresa, después de ver una y mil veces el anuncio por televisión y en todas las cabinas de teléfono del barrio. ¡Así que anoche fue la noche de los Bouganviwraps!



Para empezar, por la mañana, puse varios filetes de pechuga de pollo y de cinta de lomo a macerar en leche con 2 cucharadas de mostaza de Dijon y sal. Por la tarde, los escurrí y empané (ojo, el huevo batido que sobró de empanar lo reservé para una tortilla).



Piqué lechuga, corté rodajitas de tomate, pasé por la plancha tiras de bacon, freí los filetitos empanados y cuajé la tortilla. Luego calenté las tortillas de maíz como me indicaba el envase.



Ya sólo quedaba montar los wraps: tortilla de maíz + lechuga + tortilla + bacon + filetitos + lonchita de queso + rodajas de tomate + mayonesa. Enrollar y ensartar con un palillo para que guardaran la forma hasta hincarle el diente.



¡Hubo aplausos!




(Amigos, visitad el blog de Bea, El rincón de Bea, su post de hoy es estupendísimo)

miércoles, 17 de agosto de 2011

CAPRICHO #246: Tarta de queso ¡sin horno!




Hay que ver lo buenas que están las tartas de queso, a mí me encantan, con su mermelada de frutos del bosque o de piña. Un trocito viene ideal para acompañar al café del almuerzo. Esta tarta de queso es muy peculiar porque ¡no necesita horno! y dadas las calores existentes viene de perlas para poder saborear un rico trozo de tarta sin haber sudado la gota gorda en su elaboración. La receta es de Pili (La cocina de Pili) y aunque ella la hizo en la Thermomix, yo la hice al estilo tradicional. Varié un pelín la cantidad de ingredientes, sólo un pelín pero la tarta salió de rechupete.


Para empezar trituré un blister de galletas maría en la picadora (el paquete de galleta tenía 4 blisters), en un cazo derretí unos 150 grs. de mantequilla y la mezclé con el polvo de galletas, mezclándolo bien. Rellené el fondo de un molde de 23 cm., forrado con film transparente, con la masa, aplastando con una cuchara para que quedará bien prensado. Lo metí en el frigo mientras hacía el relleno.



En el vaso de la batidora puse una tarrina de queso de untar de 250 grs., 2 bricks de nata de 200 ml., 2 vasos de leche y 160 grs. de azúcar. Batí todo muy bien y lo vertí en un cazo que puse a calentar a fuego medio, batiendo con el batidor manual. Cuando empezó a hervir, agregué 2 sobres de cuajada disueltos en 3 dedos de leche. Esperé a que empezara a hervir de nuevo. Retiré del fuego y vertí la mezcla en el molde con el fondo de galletas. Dejé enfriar.



Cuando estaba ya a temperatura ambiente, la metí en el frigorífico para que cuajara. Lo hice la víspera y así para el día siguiente sólo tuve que ponerle por encima la mermelada de frutos del bosque y desmoldar. Con cuidado, coloqué la tarta en una bandeja y retiré el film deslizándolo despacio y lista para comer.

lunes, 15 de agosto de 2011

CAPRICHO #245: Arroz caldoso con carabineros

Llevaba mucho tiempo queriendo hacer un arroz caldoso con carabineros, pero necesitaba que fuera una ocasión especial, y ¿qué puede ser más especial que celebrar nuestro aniversario de bodas? Así que aunque la fecha oficial fue ayer que, como no, celebramos con nuestros amigos, hoy, en familia ha sido el Día A, es decir, el Día del Arroz y nos hemos puesto “moraos” porque me ha salido riquísimo.



Para empezar, compré 3 carabineros frescos, el precio me hizo temblar, pesaron casi un cuarto de kilo, pero hemos comido cinco personas. Los pelé y corté las cabezas. Reservé el contenido de ellas y las colas para el arroz y las cáscaras y el resto de las cabezas las puse a hervir más las cabezas y cáscaras de ¼ de gambas (las colitas las reservé para después) en 2 litros de agua aprox. con un poco de sal hasta que redujo casi un cuarto de litro.



En una cacerola con fondo difusor puse a calentar aceite de oliva y sofreí una guindilla más o menos un minuto, y la saqué. A continuación, marqué en el aceite las colas de los carabineros, las saqué y reservé. Incorporé al aceite el contenido de las cabezas, removí y añadí 1 cebolla y 3 dientes de ajos picados muy chiquititos. Cuando estaban ya doraditos, añadí dos tomates muy picados y sofreí muy bien.



Una vez hecho el sofrito, agregué ½ vaso de brandy y flambeé. Una vez evaporado el alcohol (ojo, la campana extractora, apagadita), añadí un poco de colorante, medio vaso de vino blanco y dejé reducir. A continuación añadí las colas de las gambas que tenía reservadas, removí y sazoné. Añadí el arroz (3 cazos colmados) y removí durante unos minutos para que se impregnara bien del fondo. El olorcillo que se iba extendiendo por la cocina ya prometía.



Añadí el caldo caliente, 3 cazos por 1 de arroz, o sea, 9 cazos. Rectifiqué de sal. Cuando rompió a hervir, añadí unas hebras de azafrán machacadas en el mortero y lo puse a fuego mediano durante 15 minutos. A los doce minutos, agregué las colas de los carabineros que tenía reservadas y perejil picado y dejé cocer unos 3 minutos más si remover.



Serví inmediatamente, para que el arroz no absorbiera todo el agua y quedara caldosito. Estaba buenísimo, hasta a mis hijos, que les gusta el arroz sólo con carne, rebañaron el plato (la fotografía no hace honor a como salió de bueno, porque se me olvidó activarle la macro).




Para acompañarlo, un botella bien fresquita de vino blanco, un Alcamo cosecha 2010, de las Bodegas Firriato, que mi hijo nos trajo de Trapani, en su viaje de fin de curso y que teníamos guardadita para la ocasión.

jueves, 11 de agosto de 2011

CAPRICHO #244: Te verde con menta helado




¡Vaya veranito! Este año está siendo de aúpa. El calor ha apretado a base de bien, sobre todo este último fin de semana, por lo menos aquí en Málaga, sólo voy a definirlo en esta frase: Sábado 6 de agosto, 04:00 de la madrugada, 36ºC. Así que ya podéis imaginaros cómo andan los cuerpos porque, anda, de día la cosa se soporta, pero como llegando la noche, el calor no afloje, cualquiera es el guapo que tira del cuerpo al día siguiente. Los remedios, como no, playa o piscina, cuando se puede, aire acondicionado a toda pastilla y beber mucho líquido. Haciendo caso a esto último, no hay nada más rico y refrescante que un buen vaso de TE VERDE CON MENTA HELADO.



Es facilísimo de hacer: en un cazo, hervimos 1 litro de agua con una rama de canela, introducimos unas 3 ó 4 bolsitas de té a la menta y dejamos reposar hasta enfriar. Después lo vertemos en una jarra a la que añadimos una buena rama de hierbabuena, el palito de canela de la cocción y rodajitas de limón. Metemos en el frigo hasta que esté bien fresquito, aunque esta vez yo anduve de apresurada e introduje un botellín lleno en el congelador y casi, casi acabo tomando granizada de té, je, je. A la hora de servir sólo hay que añadir zumo de limón y azúcar al gusto.

sábado, 6 de agosto de 2011

CAPRICHO #243: Jureles asados

Es increíble pero cierto, llegando agosto, es casi imposible comprar boquerones en Málaga; la mayor parte de lo que entra en la lonja va para los chiringuitos y lo que llega al mercado, que es poco, está a millón. Bajé al mercado a finales de semana, pero sólo había en dos puestos y ¡a un precio! así que esperé a comprarlos en el barrio, por si acaso. No hubo forma, están casi al triple de su precio habitual, así que habrá que esperar a que pase la Feria para poder comprarlos a buen precio. Entonces pensé “¿qué compro?” y sobre la piedra había unos jureles de un tamaño bastante considerable que me decían “¡llévanos!” y no me quedó más remedio que hacerles caso.




¿Qué como los hice? De la manera más fácil, asados en el horno. Para ello, pincelé la bandeja del horno con aceite, espolvoreé un poco de sal gorda, coloqué los jureles encima (los cuatro llenaron todo el espacio), los pincelé de nuevo con aceite y al horno, a unos 180º durante 1 horita (mi horno es así de lentorro). Después, les dí un poquito de grill por ambos lados y listos para comer. En casa nos encantan los jureles, y cuanto más grandes mejor, porque es más fácil verles las espinas, que son tremendas. Acompañé el pescado con una ensaladilla de pimientos asados con aceitunas negras.

Aquí me quedo soñando con una casita con patio donde poner una buena barbacoa, si algún día la conseguimos le pido a un espetero que nos enseñe a espetar pescado y esto va a ser la bomba.