jueves, 25 de noviembre de 2010

CAPRICHO #152: Bacalao a los quesos



En un intento de comer pescado otro día más de la semana aparte del sábado quise probar esta receta que tenía guardada, ya que mi primera opción era hacerla al ajoarriero, pero me faltaban la mitad de los ingredientes, así que me puse manos a la obra y cociné por primera vez este bacalao a los quesos, que no me defraudó para nada y que espero repetir muchas veces.

Para empezar, descogelé unos tacos de bacalao al punto de sal que tenía en el congelador; son buenísimos y no hay que añadirles sal porque sí que están en su punto. Una vez descogelados, los pasé por harina y los freí en una sartén con abundante aceite caliente. Los fui sacando y escurriendo sobre papel absorvente.

Mientras en un cazo, con una cucharada de mantequilla, derretí 50 grs. de queso gruyére, que me pirra, y añadí un brick de 200 ml de nata (hubiera estado mejor añadir más nata, para que quedara más salsita). y un pelín de sal. Dejé espesar y retiré del fuego.

En un fuente para horno, vertí la salsa y coloqué los tacos de bacalao encima, después una loncha de queso de fundir sobre cada taco y los gratiné hasta que se doró el queso (bueno, se me paso un pelín).

Para emplatar, acompañé de verduritas salteadas y napé con la salsa (creo que este plato se puede hacer con diferentes tipos de quesos, según el gusto del comensal, y que no defraudará para nada)

martes, 23 de noviembre de 2010

CAPRICHO #151: panecillos de sardinitas ahumadas con mermelada de tomate



Esta receta no tiene ningún misterio, ni es difícil de hacer, su elaboración es tan simple como el mecanismo de un chupete. Sirvió de tapa, acompañada de una cervecita, mientras se asaba el capricho #150. Hacía tiempo que tenía en la despensa una latita de sardinitas ahumadas, una conserva que nunca habíamos probado en casa, así que nos decidimos a abrirla, sacamos las sardinitas, las abrimos por medio y les quitamos la raspita, las colocamos en unos panecillos tostados y les pusimos por encima un poquito de mermelada de tomate, ¡está rico, rico estos panecillos de sardinitas ahumadas con mermelada de tomate!

lunes, 22 de noviembre de 2010

CAPRICHO #150: Revuelto de aguacates




Desde que acabaron la F.P. hace ya 25 años, menos el año de la mili (cuando todavía era obligatoria), todos los compañeros de promoción de mi marido nos hemos ido reuniendo una vez al año para vernos, y digo "hemos" porque no son sólo los que estudiaron juntos, sino además las mujeres o maridos, otrora novias y novios. Empezamos yendonos de cena, un año, ya todos casados, de playeo, en plan chiringuito con niños y todo, volvimos a las cenas sin niños, y ya vamos por la comida, por supuesto, sin niños (que ya son adolescentes), ¡lo que hace la edad!


Este año, curiosamente celebramos la comida en el mismo restaurante donde yo celebré mi boda, y como siempre, la carta, fantástica. Pedimos unos entrantes y cada uno eligió el segundo plato.


Curiosamente, en el apartado de revueltos había uno que decía "Revuelto de aguacates", y lo pedimos exclusivamente para ver que llevaba.


¡Está riquísimo y facilísimo de hacer! Así que este finde cayo uno, que tenía ganas de repetir.


En una sartén con un poco de aceite salteé un buen puñado de langostinos pelados y cuando estuvieron listos añadí otro puñado generoso de taquitos de jamón serrano y 4 huevos bien batidos con una pizquilla de sal; empezé a remover para romper la tortilla y casi al final añadí un aguacate bien hermoso (porque me pirran), cortado a trozos y removí con cuidadín para que no se despanzurrara. El resultado, el que veis en la foto.


Y, por supuesto, quiero dedicarle esta receta a todos los que estuvimos allí y a los que les fue imposible asistir este año pero que contamos con ellos para el próximo.




domingo, 21 de noviembre de 2010

CAPRICHO #149: Muslos de pollo asados con uvas



Esta receta la hizo hace unos días Karlos Arguiñano en su programa de Antena 3, pero con pato. Y como me llamó muchísimo la atención lo de las uvas, pues he probado a hacerlo pero con muslos de pollo, a ver qué tal y el resultado ha valido la pena; es una forma diferente de comer pollo asado y con una guarnición fuera de lo común: Muslos de pollo asados con uvas.


Para empezar, salpimenté un muslo de pollo por comensal (éramos 5) y reservé.


Después, en el vaso de la batidora trituré un buen puñado de uvas (Karlos usó las de Vinalopó, yo usé moscateles de Almería) y las colé en un cuenco hondo, para desechar pieles y semillas. Al zumo de uva añadí 1 cucharada sopera de salsa de soja (dice mi marido que huele a Ceregumil), 4 cucharadas de miel y 1 de salsa de tomate. Ligué bien.


Con la mezcla, pincelé los muslos y los introduje en el horno, precalentado a 220º. Cada 10 minutos, pincelaba con la mezcla, hasta que estuvieron listos (como cada horno es un mundo, no digo tiempo, el mío echa un montón y tengo que estar vigilando).


Ahora viene lo mejor, la guarnición: tenía reservado casi medio kilo de las uvas, enjuagadas y escurridas. Las puse a saltear en una sartén con aceite y después de dorarlas un poco les añadí la salsilla que quedó en el fondo de la rustidera donde asé los muslos. Dejé que cocieran un poquito más y fueron cogiendo un colorcillo dorado muy interesante.


Para emplatar, serví en cada plato un muslo, un buen puñado de uvas y patatas fritas que me pidieron mis hijos.

sábado, 20 de noviembre de 2010

CAPRICHO #148: Soufflé de puerros con mortadela



Me pirra el sabor del puerro, cuando lo estoy pochando me encanta el olor que se difunde por toda la cocina y me gusta ir cogiendo tirillas para comérmelas. También me encantan los soufflés, por eso uní estos dos gustos y dieron lugar a este Soufflé de puerros con mortadela.


Para empezar, cogí 4 puerros que lavé bien y corté en aritos. En una sartén con un poco de aceite los fui pochando a fuego medio. Salpimenté. Una vez listos, aparté del fuego.


A continuación, en unas cazuelitas de barro fui colocando capas de puerros y mortadela (la mejor, la boloñesa) en tiras, alternativamente, terminando con una de puerros.


En un bol batí dos huevos con un brick de nata, añadí queso parmesano rallado, sal y pimienta y regué las cazoletas con esta mezcla (si la mezcla se queda corta se puede añadir un poco de leche).


Gratiné en el horno, en la guía central, hasta que se doró la superficie y listo.

jueves, 18 de noviembre de 2010

CAPRICHO #147: Conejo con langostinos al chocolate



¿Os acordáis de un programa de Cuatro, que se llamaba “Todos contra el chef”, donde el estupendo cocinero Darío Barros batía un duelo entre fogones con el concursante y un jurado elegía cuál de los dos era el ganador? Si el concursante ganaba se llevaba, además del placer y el lujo de cocinar junto Darío, una cuchara de madera gigante. Yo siempre le decía a mi marido que fuera él al concurso porque es un estupendo cocinero, pero claro está, me contestaba que fuera yo, y así me quedé sin cuchara.


Pero con lo que sí me quedé fue con un montón de recetas, de las que tomaba nota y ésta precisamente es una de ellas, algo que tiempo atrás hubiera dicho que eso yo no lo probaba, pero a Dios gracias, mi paladar se ha ido educando con el paso de los años. No es exactamente la receta original, porque ésta llevaba cigalas, pero como lo que tenía era langostinos, pues eso, he hecho por primera vez conejo con langostinos al chocolate.


Primero preparé la salsa: sofreí una cebolla muy picadita (se podía sustituir por chalotas) y un tomate pelado y picado (las semillas y el caldillo los reservé para el caldo). Cuando estuvo listo el sofrito le añadí una cucharada de almendra molida y otra de coco rallado (la receta original era con pastas de coco pero como no tenía…) y para finalizar le añadí el caldo y dejé que espesara un poquito.


Para preparar el caldo puse a cocer las cabezas y cáscaras de los langostinos y las semillas y caldillo del tomate (se le puede añadir también los huesos del conejo si sois capaces de deshuesarlo u os lo hacen en la carnicería, yo tenía el conejo ya troceado y me fue imposible deshuesarlo). Una vez cocido, añadí una copa de coñac y flambeé y añadí vino blanco. Dejé que cociera un poco, lo pasé por la batidora y lo colé con un colador de trama fina (si tenéis chino, mejor que mejor). Ahí fue donde añadí el caldo al sofrito para hacer la salsa.


Mientras tanto, había salpimentado el conejo troceado y espolvoreado con tomillo y romero (si hubiera sido en rama, mejor) y lo había confitado a fuego lento en una sartén con abundante aceite. Los langostinos pelados los agregué casi al final.


Para emplatar, coloqué una cama de salsa, y sobre ella, los trozos de conejo y los langostinos. Acompañé con arroz blanco salteado, rallé por encima el chocolate (el mejor, el de 70%) y listo. En dos palabras, SOR-PRENDENTE, je, je.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Cosas de mi Málaga #3: Megadonuts!


¡Mirad lo que ha traído mi marido hoy para el café! ¡¡¡DONUTS GIGANTES!!! Acabo de recoger la cocina y no puedo resistirme a enseñaros tan rico postre. Resulta que una compañera de trabajo vive en Benalmádena y allí hay una panadería que se llama precisamente así, "Panadería Benalmádena", en la Avda. del Chorrillo, nº 3 (ojo, en Benalmádena pueblo) que todos los martes y jueves hace estos gigantescos donuts, ¡miden casi 14 cm. de diámetro! y encima no son ni caros, 1,25 euros la pieza.

Así que mi marido le encargó media docena, y el resto de la oficina, otros pocos. No puedo sino imaginármela esta mañana, dentro del coche, camino del trabajo con semejante olorcillo, ¡qué tentación!

Tampoco puedo elegir cuales están más ricos, si los normales o los de chocolate, eso sí, tienen ese sabor de antes, de cuando era niña, sobre todo los normales, con el azúcar ya hecho costrilla, ummm...

Son un auténtico pecado, pero ¿quién se resiste? Claro está que no es una receta hecha por mí, pero su elaboración es artesanal y quería compartirlos con vosotros, así que les hice unas fotos.

Los niños dicen que para la merienda repiten con los de chocolate.

CAPRICHO #146: Gambones a la plancha al estilo Gupanla



Esta receta va dedicada a Gupanla, y a su estupendísimo blog "Mis deliciosas comiditas", ya que la receta es suya, pero el rechupeteo, este fin de semana, fue nuestro: Gambones a la plancha al estilo Gupanla. Os aconsejo que visitéis su blog, además, acaba de publicar unos mejillones que quitan el sentido.


Tenía reservados en el congelador unos gambones para esta receta y por fin cayeron este domingo.


Los saqué y una vez descongelados, en una plancha con un poco de aceite, los fuí haciendo a fuego fuerte por los dos lados, presionando para que quedaran bien marcados. Una vez listos, bajé a fuego lento y les añadí un majaíllo preparado con antelación: ajito picado, guindilla picada, perejil picado y el zumo de un limón. Añadí también sal Maldon y deje que cociera un pelín.


Serví en la fuente, regué con el caldillo de la plancha y duraron 3 segundos.




lunes, 15 de noviembre de 2010

CAPRICHO #145: Manzana ácida con queso de cabra y anchoas



Hace unas semanas, aprovechando que los niños se iban de acampada, mi marido y yo nos fuímos de tapeo a un sitio que nos encanta, se llama "La Rebaná", hace tiempo que lo descubrimos, el lugar tiene una decoración superchula y la carta es de alucine, podéis verla a través de la red, porque tienen página web.


No sabíamos que pedirnos, porque todo nos gustaba, además de que no queríamos repetir lo de anteriores ocasiones; total, que al final nos decantamos por una ensalada Tentación de los quesos (os lo juro, está de muerte) y un milhojas de solomillo de pato con brié al Pedro Ximénez (no os lo podéis imaginar, delicioso).


Eso sí, me quedé con ganas de probar el resto y para no quedarme con el antojo, este finde se nos ocurrió improvisar una entrada que venía en la carta: manzana ácida con queso de cabra y anchoas.


No sé si ellos lo preparan así, pero lo que yo hice estaba de vicio, un entrante con contraste: el intenso sabor del queso y la anchoa se contrarrestaba con la frescura que aportaba la manzana. Os invito a que lo hagáis, no os va a decepcionar.

domingo, 14 de noviembre de 2010

CAPRICHO #144: Champiñones rellenos al estilo marinero


Había el otro día en el mercado unos champiñones que entraban por los ojos de bonitos y grandes que eran, ideales para hacer esta receta a la que le tenía ganas. Así que ni corta ni perezosa, compré medio kilo y ya en casa me dispuse a prepararlos: champiñones rellenos al estilo marinero.

Para empezar, limpié bien los champiñones (los enjuago y froto suavemente y seco con un pañito o papel de cocina). Separé los pies de los sombreretes y reservé estos últimos.
Piqué muy fino cebolla, pimiento verde y los pies de los champiñones. Los fui cocinando a fuego lento y para terminar, les añadí unas barritas de surimi muy picaditas, revolví bien y con esta masa rellené los sombreretes.

En un cazo hice la bechamel: una cucharada de mantequilla, a la que añado dos cucharadas de harina que rehogo bien y después le voy añadiendo poco a poco medio litro de leche caliente. Remuevo con las varillas para que se disuelvan los grumos. Añadí nuez moscada, sal y pimienta. Dejé que entibiara un poco.
Para terminar, fui uniendo los sombreretes de dos en dos, pasándolos por la bechamel y luego por pan rallado, y los freí con abundante aceite caliente. Saqué a escurrir sobre papel absorbente y listos.

sábado, 13 de noviembre de 2010

CAPRICHO #143:Rape a la piña


Hoy es sábado, y como siempre, toca pescado para comer. En casa, elegimos el sábado porque es el día que no hay que correr despues de almorzar para ir a algún sitio, y así puedo pringotear la cocina a gusto, sin carreras para recogerla. Así que hoy he pringoteado, pero a base de bien, porque entre el sofrito de una paella para mañana (así podré remolonear un poquito más en la cama), un intento de hacer isabelas que ha quedado en una especie de coca desabrida que no hay quien se la coma (lo siento, Mª José), atún encebollado para los niños (gracias, Angie) y la estrella: rape a la piña, ha quedado la cocina para salir corriendo y no mirar hacia atrás.

Pero bueno, ya está todo recogido y os quiero mostraros el resultado que ha salido muy rico.

Para empezar, he abierto una lata de rodajas de piña en su jugo, las he escurrido bien sobre papel absorvente, reservando el caldo para la salsa, las he pasado por harina y las he frito en una sartén con abundante aceite caliente. Las he sacado y reservado.

Despues he hecho lo mismo con unas colas de rape, salpimentándolas antes.

En una sartén con aceite caliente he rehogado una cucharada de harina y después le he ido añadiendo poco a poco el caldo de la piña y leche, removiendo con las varillas para que no se formaran grumos; he añadido sal.

Cuando ha empezado a espesar le he incorporado las rodajas de piña y el rape y una rodajita de piña cortada en trocitos y he dejado que cociera unos minutos.

A la hora de servir, he acompañado con verduritas salteadas; el único fallo de este plato es que al salsear el plato tenía que haber colocado las rodajas de piña sobre la salsa para que se vieran mejor. Espero que os guste tanto como a nosotros.

viernes, 12 de noviembre de 2010

CAPRICHO #142: Koftas de pollo con salsa de yogur


Tenía ya ganas de meterle mano a esta receta que le pirateé a Angie de su estupendo blog. Así que ni corta ni perezosa, corrí rauda y veloz hasta la carnicería y les pedí que me picaran en la máquina 1 kg. de unas estupendísimas pechugas de pollo que tenían para preparar estas ricas koftas de pollo con salsa de yogur.
Así que, ya en mi cocina, en un recipiente hondo empecé a mezclar: la pechuga picada (todo el kilo), sal, pimienta, 2 dientes de ajo, 1 cucharada de perejil, otra de cúrcuma, 1 cebolleta muy picadita, un pelín de comino molido, 1 cucharadita de cilantro, otra de jengibre, el zumo de 1 limón y un chorrito de aceite. Mezclé todo muy bien y dejé que macerara durante toda la noche.
Ya para el almuerzo, cogí porciones de carne, hice bolas y les fui hincando una brochetas de madera previamente remojadas. Las aplasté formando unas piruletas muy vistosas.
Después solo quedó poner la plancha bien calentita y ¡hala!, a hacerlas en su punto. La cocina se fue llenando de un olorcillo pero que muy agradable mientras preparaba una rica salsa de yogur tal y como indicaba Angie: 1 yogur blanco, 4 cucharadas de mayonesa, ajo picado, una pizca de comino molido, curry en polvo y una chispa de sal, ¡deliciosa!

Serví las brochetas con arroz blanco salteado, una patata al vapor y la salsa de yogur.
Quiero dedicar este plato, por supuestísimo, a Angie, y también al resto de mis seguidores, porque ya sois ¡CINCUENTA! , ¡me hace muchísima ilusión!
¡MUCHÍSISISISISIMAS GRACIAS A TODOS!

jueves, 11 de noviembre de 2010

Cosas de mi Málaga #2: Pringás


Quiero dedicarle esta fotillo, que no receta, a Mª José, porque tiene un estupendísimo blog: Hecho en casa, y porque preparó hace poco unas estupendas isabelas que yo le pedí. Mª José: le voy a echar valor y las voy a intentar hacer, ya he comprado el coco rallado, que era lo que me faltaba, a ver qué me sale, cruzaré los dedos.

Y digo foto que no receta, porque claro está que no las he hecho yo, son compradas en mi panadería habitual y son...¡PRINGÁS!

Acababan de salir del horno y las estaban colocando en el mostrador cuando todas las clientas dijimos al unísono: ¡oooh, pringás! Y no pude resistirme, llegué a casa, las coloqué rapidito en el plato, hice la foto y ¡al ataque! Que le vamos a hacer, vuelve una a la niñez con estas cosillas.

domingo, 7 de noviembre de 2010

CAPRICHO #141: Filetes de gallo con salsa surimi


En primer lugar, un saludo a todos; ando yo estas últimas semanas superliada y no tengo el tiempo suficiente para actualizar y para visitaros, os pido disculpas por ello. Hoy domingo, tengo un huequito libre y me estoy poniendo al día: a vosotros desde luego que os ha cundido, ¡eh? Felicidades a todos, estáis hechos unos hachas.

Aquí va una receta supersencilla que me sorprendió por el resultado. Ingredientes económicos y un sabor rico, rico: Filetes de gallo con salsa surimi.

Tenía unos filetes de gallo y no sabía cómo darles un punto diferente al habitual, busqué en la red y di con esta receta que resultó un acierto.

Para empezar, pelé unos langostinos y reservé la carne; con las cabezas y las cáscaras hice un caldo de marisco.
En un cazo, cocí arroz largo. Cuando estuvo listo, escurrido y frío lo mezclé con un poquito de ensaladilla de pimientos (tenía una lata empezada). Reservé hasta emplatar.
En una sartén con aceite sofreí una cebolla fresca muy picadita. Cuando estuvo transparente añadí varias barritas de surimi troceadas. Salteé unos minutos, salpimenté y añadí un vaso de vino blanco (si es de Jerez, mejor) y otro del caldo de marisco. Dejé que redujera y que espesara. Después la pasé por la batidora.
Salpimenté unos hermosos filetes de gallo y los enhariné (últimamente he hecho una mezcla de harina y pan rallado para estos menesteres, que da un buen resultado); a continuación, los freí en abundante aceite caliente hasta que estuvieron doraditos. Saqué y escurrí sobre papel de cocina.

Los langostinos que tenía pelados y reservados, los pasé por la mezcla harina-pan rallado y los freí (¡están riquísimos!).

Para servir, en un plato hice una camita con la salsa, el filete de gallo encima y los langostinos fritos, acompañados con la ensaladilla de arroz y pimientos.
Me sobró salsa, la metí en un tupper y la congelé para la próxima.